ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el sub texto.

DEDICATORIA: Para Paloma, que espero, me de un buen papel en la obra, en su obra.

Para críticas instructivas o intercambio de opiniones, escribidme a: lucylawes@terra.com
 


2003

Por Marta Sofía

Estaba cortando jamon serrano. Su jefe había regalado uno a todos los directivos de la empresa, y eso la incluia. Pero tras las navidades los familiares los familiares lo habian dejado seco y lo poco que quedaba era dificil de conseguir, y había que hacer malabarismos con el cuchillo. Coloco el cubierto sobre la pata del animal y se dispuso a cortar la carne que hay quedaba. Deslizo el cuchillo, pero con demasiada fuerza y se corto en la mano que agarraban el hueso del jamon para facilitar el trabajo. La herida de esta desaparecio al intstante, casi con la misma velocidad con la que el jamon se recreo. Ella partio otro trozo, imaginando quien le había echo ese fasavor. Y no se equivocaba. Se giro y a unos metros apoyado en la pared de la cocina se encontraba un agradable moreno, con ojos oscuros, perilla y un traje que parecia antiguo:

“Hola, Xena” sonrio él

“”Hola” contesto ella con una sonrisa, mas que encantadora y mostrando felicidad. Pero se giro y partio un trozo de jamon. Entonces las brazos de Ares la rodearon y sus labios besaron su cuello “Y pensar que antes eras una pelirosa asesina que dominaba hsata el tirachinas”

“Si, y ahora tan solo soy una empresaria en una granh multinacional que ni si quiera sabe cortar jamon” continuo, mientras se giraba hacia el y le daba un trozo de jamon “¿Me has echado de menos?” pregunto con una sonrisita que se hacia mas evidente en sus ojos.

“He pasado toda una reencarnacion sin ti, de las 4 que llevas vividas, de las veinte que te han otorgado Eli y su familia, y eso equivale a 30 años, asi que si me preguntas si durante casi medio centanario te he echado de menos alli, yo solo en la antigua grecia, si, lo he hecho” respondio “¿Y tu?” pregunto

“Muchisimo” contesto como sedienta de algo. Se lanzaron a los labios de el otro con urgencia y desesperacion. Xena estaba sedienta de él.

“Asi a de ser” dijo la voz de uno de los angeles de Eli.

“Xena no me olvides” pidio

“¿Volveras?” pregunto

“Si”

“Entonces no te olvidare” respondio

Entonces el moreno de ojos oscuros se desvanecio. La mujer se observo de nuevo sola, con su jamon y su cuchillo y maldijo a toda la familia de Eli, incluyendole a el. Decidio desde ese instante no volver a la iglesia. Les negaria su fe si ellos le negaban lo que mas amaba.

 

 

 

 

 

 II

Por Marta Sofía


“Dos cervezas, una cocacola, y para el centro unas aceitunas y unas patatas, ¿de acuerdo?” pregunto mirando al resto del grupo. Asintieron los demas, y el camarero dijo Gracias, mientras se iba.

“¿Ya habeis terminado vuestro jamon?” pregunto uno de ellos, mientras los demas reian

“Yo no he empezado el mio” contesto Xena, mientras dejaban frente a ellos las bebidas.

“¿En serio?”

“Solo le he dado un par de cortes” contesto “Igual que me gustaria hacerle a mi jefe” bromeo. Todos estallaron en carcajadas, pero creian que decia de hacerselos al jefe de su empesa, y realmente ella pensaba en Eli. Entonces notó que en su bolsillo trasero vibraba su movil. Era una llamada perdida, porque no duro demasiado. Miro el nombre y el numero, y con una sonrisa de inccredibilidad dijo:

“¿Gabrielle?” Como contestando a su pregunta, una mujer joven con el pelo corto y rubio, y gafas de sol, la sonrio. Se quito las gafas dejando mostrar unos dicharacheros ojos verdes “¿Me diisculpais?” pregunto. Ellos sin dejar la comversacion asintieron, mientras Xena se levantaba de la mesa y se sentaba con aquella joven mujer “Si los Altisimos te han dejado bajar, mi situacion a de ser muy grave”

“Yo tambien me alegro de verte, mi amor” contesto con humor haciendo reir a la que fuera su amiga “Asi que sabes la que has armado alli arriba, ¿no?”

“No creo que sea tan grave” contesto recostandose en su silla, y cruzandose de piernas

“¡Les has negado tu Fe, por el amor de Dios! Muchos dependen de que vuelvas”

“¿Y que van ha hacerles sino? ¿despedirles?” pregunto “Gabrielle, extrañas y desagradables veces me he portado mal contigo, y no quiero repetirlo, mucho menos ahora” respondio seria

“Pero Xena… tu Fe…”

“¡La iglesia tiene miles de creyentes!!”

“No te compares con el resto. ¿Ves a alguien en esta terraza con 20 reencarnaciones prometidas, y con garantia de ser maravillosas?” pregunto Gabrielle

“Estoy dispuesta ha ahhcer un trato” contesto

“¿Qué?” sonrio Gabrielle “No es que el negociar se le de muy bien a los de arriba”

“Me da igual. Antes no eran malñvados, ahora su especialidad es fastidiar, solo les ha hecho falta cuatro reencarnaciones. Que practiquen tambien el negociar” respondio, mientras veia como Gabrielle se acariciaba la frente, desesperada “Que le otorgen a Ares mi don, y te permitan bajar a verme con mucha mas frecuencia, y volvere”

“Xena, sabes que ninguna de esas cosas es posible”

“Me da igual, Gabrielle. Echo de menos a Ares, y ellos saben que le quiero, pero les da igual. Y en cuanto a ti… llevo 2000 años sin verte, y cuando al fin lo logro, estas son las circnstancias. No es justo” dijo golpeando la mesa

“Lo se” respondio acariciando la mano que habia golpeado la mesa “Pero sus razones tendran”

“Que me las expliquen” sugirio

“Lo intentare” respondio mientras se levantaba de la mesa

“¿Tienes que irte ya?” pregunto, algo triste

“Si, tecnicamente estar aquí no me es del todo permitido”

“Pues saltate las reglas mas a menudo”

“Me temo que en este ultimo año he llenado mi cupo de ilegalidades” respondio

“¿A que te refieres?” pregunto

“Pequeñeces” sonrio, mientras la abrazaba “adios Xena, intentare volver lo antes posible. Esperame, ¿de acuerdo?”

“¿Volveras?”

“Si”

“Entonces esperare”

“Los dos te hemos dicho que volveriamos y los dos vamos a volver” contesto metiendo la pata

“¿Los dos? ¿Cómo sabes que esa fue la promesa de Ares?” pregunto. Ella se encogio de hombros, mientras una servilleta se caia por casualidad al suelo. Cuando Gabrielle se agacho a cogerla, no se levanto; habia desaparecido.