ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el subtexto.
DEDICATORIA: Para el canario de mi prima, Currupipi, porque se me estan acabando las ideas.
Para críticas instructivas o intercambio de opiniones, escribidme a: lucylawes@terra.com
Y SI LO HUBIERA HECHO
Por Marta Sofía
Imaginaos que el transcurso de los echos en los 20 o 25 años que estuvieron Xena y Gabrielle congeladas fuera completamente distinto…
¿Y si el sexto sentido de Xena no le hubiera fallado al evaluar a Octavio y hubiera dejado a Eve al cargo de joxer?
¿Si Ares no hubiera descubierto las increibles facultades de Eva para la lucha?
¿Si la sangrienta Lidia nunca hubiera existido, porque Eve hubiera sido la mas tranquila y encantadora de las campesinas, con Virgil a su lado, practicamente como su hermano?
¿Si Xena se hubiera descongelado 25 años despues, con la posibilidad de recuperar una magnifica vida… pero oculta a la vista de los dioses?
"En casa de la familia de Joxer, vive una familia extraña. ¡Seguro que sirven a Dahak!" anuncio una de las chismosas del barrio"¿La familia de joxer?"
"¡No! Otra familia que vive con ellos formada por dos mujeres y la prima de una de ellas, llamada Eva. Ella a pasado aquí toda la vida, pero cuando llego su prima con su amiga, empezo a salir menos a menudo, e incluso se niegan a relaizar saccrificiaos en los templos de los dioses"
"Que Zeus los proteja, si es que tienen solucion." Termina una de las mujeres mientras se marchan andando.
Cerca de ellas dos mujeres encapuchadas comienzan a reir, ocultas a la vista de las mujeres:
"Eva, ¿tu crees que nuestra familia es rara?" pregunta un a de las mujeres, alta, morena y de penetrantes ojos azules.
"Bueno Mama, tampoco es normal, gracias a Eli" comenta, mientras comienzan a caminar hacia la posada de Joxer. Llevaban comida que habian comprado en el mercado, para joxer y Meg
"Me alegro de que por lo menos me prefieras junto a ti, que congelada" bromeo Xena
"¿Como pudisteis acabar alli? ¿En esas tumbas y tan lejos?" pregunto Eva "¿Y como te sentiste al despertarte con el cuerpo a -10º?"
"Llevamos solo un par de semanas junto a ti y ya quieres saberlo todo" bromeo Xena "No sabemos como ocurrio aquello aunque puedo decirte que me senti muy fria al despertarme en aquella situacion" contesto mientras daban los alimentos a sus amigos.
"¿Y no tienes interes?" pregunto Eve
"No" contesto Xena, mientras disimuladamente miraba a Joxer y ponia un dedo en sus labios, indicando Silencio.
"¿Por qué no le dices la verdad? ¿Qué les impora saber que fue Ares?" pregunto Joxer, mientras aquella noche antes de dormir se tomaban una ultima copa"¿Y que bien les hara saberlo?"
"Mas de el que le haras sino lo dices" comento "imaginate que se enteran por un tercero, se que no es un asunto muy grabe, pero podria molestarlas"
"Me da igual" decidio Xena mientras se levantaba de la mesa y enfadada, y sin terminarse la copa, se iba.
"Xena, ¡Xena!" grito. No valio la pena, la guerrera ya se había marchado.
Casi un año despues
Asi siguieron pasando los dias y quitando los rumores y chismes infundados de los vecinos, no paso nada inusual en todo un año. Llego un día en el que como noches atrás, Xena accecdio a tomar una copa con el anciano Joxer, dandole una gran sorpresa en el transcurso de la comversacion que mantuvieron:"Quizas le diga a Gabrielle y Eve quien nos hizo aquellas tumbas y nos deposito en ellas"
"¡¿En serio?!" pregunto euforico "Esa es una gran noticia"
"Pero espera, que hay algo mas. En una semana es nuestro aniversario de no muertas. Quiero ir a ver nuestras tumbas. Sino aceptan, no se lo dire. Si vamos, a lo mejor. Depende si una vez alli esta Ares o sino esta Ares. Si no esta no lo dire"
Joxer no pudo quejarse por aquello, como otras tantas veces, pero para su suerte, las cosas parecian indicar que Xena tendria que hablar. Gabrielle y Eve estaban endcntadas con la idea de ir, y Joxer no dudaba de que alli estaria el enamorado dios de la guerra.
El camino habia sido duro, pero al fin se hayaban en la cima de la montaña, donde habian sido sepultadas erroneamente. Faltaba un dia para su aniversario. Aun quedaba mucho dia por delante, pero como Xena solo queria visitar aquel sitio el dia del aniversario, pidio descansar y dormir antes de lo normal. En el campamento se encontraban Gabrielle, Eve, Xena y Virgil que se comunicaba con su padre a traves de una lechuza.
Durante toda la noche Eve había sentido que el frio dominaba su cuerpo, pero no quiso parecer quejica. No solto ni un solo lamento, pero ¿cómo iba a hacerlo? Sentia que al ser hija de Xena debia ser como ella, y la responsabilidad crecio en ella al ver cosas como la de aquella semana, mientras iban hacia la cima: Xena se metio en un lago casi simplemente por conseguir comida para todos en un momento desesperado. Por eso, entre sus mantas, tiritando del frio podia notar hasta la mas minima señal de calor. Por eso cuando sintio una gran brisa caliente se desperto bruscamente, a tiempo de ver a un hombre. EL desconocido andaba de un lado a otro del monton de arena que servia para puerta del recinto que contenia las tumbas de Xena y Gabrielle. Parecia que estuviera pensando en algo o divagando sobre una decision. Hiciera lo que hiciese no parecia verlas, pues tenian delante nieve que tapaba su improvisado campamento."Mama, mama" siseo lo mas silenciosa posible Eve, mientras zarandeaba a su madre. Esta se levanto rapidamente mientras miraba al hombre que su hija señalaba
"Gabrielle, Gabrielle" murmuro la guerrera despertando a la bardo, que tambien se puso a observar
"Virgil, virgil" susurro Gabrielle, despertando al bardo que no entendia que hacian las tres mirando a un guerrero moreno "¿Cómo sabe ese que estamos aquí? ¿Y como es que ha venido a nuestro supuesto aniversario de muertas?"
"Gabrielle, Eve, tengo que deciros algo. Se quien nos enterro, pero no me habia atrevido a deciroslo"
"¿Él? ¿Ares?" pregunto Gabrielle sorprendida
"Espera, espera, ¿él es Ares?" pregunto Virgil "¿Ese es el que le gustaba a Xena?" pregunto mirando a Gabrielle. Xena se fijo en Gabrielle y con los ojos echando chispas casi parecia poder matarla
"Yo no dije exactamente que te gustara, peor…" intento exlicarse "¡¿Qué hago disculpandome?! Enpate, tu nos ocultaste una cosa, y yo dije otra, ¿de acuerdo?" pergunto extendiendo su mano
"De acuerdo" contesto apretando la mano de la bardo algo mas fuerte que de costumbre
"¿Entonces esta por él o no?" pregunto Eve curiosa
"Luego te lo digo" contesto Gabrielle mientras volvia a notar aquella mirada asesina. Entonces todos cayaron al ver como Ares rompia aquel monton de nieve que tapaba la entrada "¿Y ahora?" pregunto la bardo
"Sigamosle" decidio Eve, mientras comenzaban a andar hacia alli. Llegaronn a la puerta y entre los restos del muro de nieve se escondieron mientras observaban a Ares dentro del recinto. Antes de alcanzar las sepulturas vacias, el dios comenzo a hablar con el mismo, como relatandose un ensallado ridiculo discurso:
"Por fin me atrevo a entrar en la cripta. ¡26 años me ha costado! 26 años de pena y tristeza, que me impedian poder abrir la puerta, peor por fin lo logre e tras pasado el umbral, ahora solo queda verlas a ellas" murmuro como dandose animos. Gabrielle aun escondida movio su mano, como diciendo "la que se va a armar", mientras Eve y Xena asentian. Entraron un poco mas y se escondieron en el comienzo de la construccion, ya dentro de esta. Ares avanzo hasta la tumba. Alli la oscuridad era tal que no pudieron verle, solo escucharle. Pero eso fue suficiente para saber que ocurria:
"¡¡¿QUÉ PROFANADOR DE TUMBAS SE A ATREVIDO A TOCAR ESTAS SEPULTURAS?!!" grito descontrolado "¡¡SE HAN LLEVADO TODO; DESDE LOS CUERPOS HASTA LAS ARMAS!!" siguio bramando "¡¿QUIÉN?! ¡¿QUEIBN SE A ATREVIDO?!" se pregunto "Lo peor es que este saqueo se a podido realizar hace 26 años, ¡cabrones! Me la pagan, me la pagan" grito "¡YO MALDIGO A AQUEL QUE CON DOS PARES DE NARICES ENTRO EN ESTAS TUMBAS Y SE LLEVO LO UNICO QUE YO QUISE Y TODO AQUELLO QUE LE ACOMPAÑABA! ¡QUEDA MALDECIDO EL Y TODA SU FAMILIA!" la voz que el dios utilizo para lanzar aquella maldicion dio miedo realmente. Tras hacerlo desaparecio y con su desaparicion todo empezo a temblar. El cuarteto quedo encerrado en la cueva pues ese temblor fue provocado para que se cerrara la entrada.
"¿Crees que pasaremos aquí la noche?" pregunto Gabrielle acurrucada junto a Eve y Virgil, pues los tres se morian del frio."No, solo me falta media medida y llegare al punto debil del monton de nieve. Si le doy hay se derrumbara toda ella" contesto. Entonces sintio en su cuerpo un debil tambaleo, como un mareo "Virgil, ¿podrias sustituirme me noto agotada"
"Claro" contesto el y de inmediato se puso en la faena, mientras Xena ocupaba su luygar entre las mantas y Gabrielle y Eve "¿Qué creeis que pasara con la maldicion de Ares?"
"Si es de verdad, que lo dudo, no afectara a nadie, porque nadie saqueo la tumba" contesto Xena muy segura de si misma "¿Como va eso?" le pregunto a Virgil
"Yo creo que…" antes de que pudiera decir nada toda la nieve se le vino encima. El muro se habia derrumbado sobre el. Las mujeres casi se murieron de la risa antes de poder sacarlo.
El viaje de vuelta continuo. Cuando pasaron por el primero de los 50 pueblos a visitar antes de llegar a la posada de Joxer, alquilaron tres caballos, porque tanto Evfe como Gabrielle sentian que por cada paso se les iba la fuerza, y Virgil aunque estaba en perfecto estado cogio tambien un animal, para no quedarse atrás.Les quedaban tres dias de viaje cuando en un dia frio y nubloso, entre escasas mantas que no las libraban del frio de la noche, Eve se desperto ardiendo. No queria arecer quejica, pero aquello era inaguantable, sentia que se moria. Desperto a Virgil, quien antes de atenderla desperto a las otras dos mujeres que se desperezaron entre lamentos.
"Xena, Eve esta ardiendo, creo que tiene fiebre" comento tocando su frente "¡Mucha fiebre!"
"Puede que sea un catarro, yo me siento igual" contesto la guerrera al tiempo que se acercaba a su hija. Justo cuando puso su mano en su frente, oyo como las otras dos mujeres se quejaban al mismo tiempo de su dolor de cabeza. Xena tambien noto un horrrible malestar pero se encargo de hacerle caso omiso, mientras se preocupaba por ellas dos "Si, tienen fiebre, me temo que muchisima. Tenemos que bajarla con unas hierbas. Ire a buscarlas, tu encargate de mojar sus frentes con el agua que nos queda" pidio.
Tardo algunos minutos en dar con la planta que necesitaba, y una vez las encontro tuvo que recostarse junto a un arbol. Este la agarro entre sus ramas justo a tiempo cuando se desmayaba. Xena tuvo el suficiente tiempo como para ver como el arbol le quitaba sus hierbas de la mano y la llevaba en brazos a algun lugar.A la mañana siguiente el sol le dio de pleno en la cara a Xena, mientras intentaba abrir sus ojos, pesados por el dolor de cabeza que seguia atormentandola. Noto como su cuerpo temblaba. Se encontraba en una sabana, y pudo notar junto a ella otros dos cuerpos. Supuso que serian su hija y su mejor amiga y recordo que debia haberlas llevado las hierbas.
"¡El arbol!" grito recordando lo ocurrido en el bosque entonces la sabana en la que se encontraba dejo de hacer temblar su cuerpo, mientras oia la orden dada por Virgil, para que unos caballos pararan. Se encontraba en una especie de amaca atada a dos caballos, por eso temblaba la sabana con el sincronizado trote de los caballos. Virgil se bajo de uno de los animales y se acerco a la guerrera
"Tenia que llevarte las hierbas… pero me sentia mal… me desmaye… un arbol me las quito… y me llevo a no se donde" respondio cogiendo una gran bocanada de aire. Le costaba respirar, le costaba hablar, le costaba vivir
"Me llamaste arbol cuando te recogi en el bosque, quizas el mareo te hizo ver cosas confusas. Y tranquila por las hierba, ya las ingeristeis anoche, yo os las di"
"¿Qué estas diciendo? ¿dónde estan Gabrielle y Eve?" pregunto preocupada intentando levantarse
"No intentes sacar fuerzas de donde no las hay, guerrera, estan tan enferma como ellas he de llevaros a casa de mi padre, no nos han dejado entrar en ningun pueblo, excepto en uno que me dejaron entrar a mi solo para comprar lo que necesitabamos"
"Pero ¿qué nos ocurre?"
"No lo se Xena, pero todo se arreglara cuando lleguemos a mi pueblo" aquellas palabras se las llevo el viento, Xena había vuelto a perder la conciencia.
"¡¡Han de dejarnos entrar!!" rogaba Virgil al guardia que vigilaba una muralla "Estas mujeres estan enfermas, pero no es contagioso lo que tienen porque llevo viajando con ellas dos dias y aun no me he visto ningun signo de enfermedad""Puede que tu seas inmune, pero nuestras mujeres y nuestros hijos podrian ser contagiados con rapidez, asi que le ordeno que abandone nuestros alrededores ya"
"Pero sino puede pasar nada malo, ellas no han contagiado a nadie en los pueblos que hemos visitado"
"¿Habeis visitado otros pueblos?"
"Si"
"¿No les ha importado el estado de tus mujeres, ni te han puesto pegas por esas llagas que pueblan su piel?" pregunto con guasa
"Exacto"
"Pues vuelve a esos pueblos" se burlo mientras amenazaba con tirarle un cubo de agua encima
"¡Esta bien, ya me voy!" anuncio enfadado "Cabrones" murmuro "¿Y que dice de llagas?" se pregunto sorprendido, mientras volvia hacia los caballos y ellas. Al llegar algo andaba mal. Las mujeres ya no tenian la temperatura alta, ni la piel enrogecida, sino que estaban lividas y mas frias que el hielo. Por toda la piel ahora tenian úlceras y llagas. Sino fuera porque seguian respirando costosamente y por su pulso, parecian muertas.
Joxer se encontraba en el porche de su casa, que se encontraba pegada a la posada. Estaba en un columpio construido por el mismo para Virgil hacia años.Notaba sus parpados pesados, invitandole a un agradable sueñecito en aquel mediodia tan acogedor, cuando comenzo a oir la voz de u hijo. En un principio creyo que era su imaginacion, o un sueño, pero cuando comenzo a oir aquella voz mas y mas cerca, llamandole expresamente a el, miro al frente, encontrandose con ods caballos uno de ellos montado por Virgil. Entre los dos caballos habia una tela que sugetaba a las tres mujeres. CAudno los caballos pararon, Joxer ayudo a Virgil a llevar a sus amigas al interior de la posada, sin pedir explicaciones hasta que las acomodaron en unas habitaciones. Dandose cuenta de que sus amigas necesitaban dde su ayuda y atencion, le pidio a Meg que hiciera lo que mejor se le daba, echar a los clientes. Asi pudieron cerrar la posada y dedicarse a ellas.
"¿Que a ocurrido?" pregunto Joxer, mientras las observaba. Sus amigas se encontraban negras por la suciedad del apurado viaje realizado por Virgil, debajo de la suciedad habia una inestable temperatura que tan pronto subia como bajaba. El trio tenia los cuerpos hinchados y rojos, menos el rostro que estaba verde como si tuvieran un gran mareo
"No lo se muy bien. Empezaron a sentirse mal cuando volviamos, hasta llegar a este estado. Cada dia tienen distintos aspectos y lesiones"
"Yo no podre hacer mucho, hijo. Los seguidores del templo de asclepsio quizas si. Consulta con ellos haber si puede venir alguno de ellos, porque no combiene sacarlas de aquí o empeoraran con facilidad"
"¿Alguien puede ayudarme?" pregunto casi sinaliento Virgil en la entrada al templo. Dos serviciales fieles al dios de la medicina se acercaron ha el para ayudarle, pero el los aparto, mientras exigia ver al manda mas de aquel templo."El mandamas es Asclepsio, pero a falta de él estoy yo" anuncio un anciano hombre, vestido con una tunica blanca "¿Qué desea?"
"Unas amigas mias estan afectadas por una extraña enfermedad y los remedios tradicionales no funcionan" respondio agitado
"Describe su aspecto" pidio el doctor
"EL primer dia parecia una fiebre, estaban calientes con dolor de cabeza y malestar general; al dia siguiente tenian llagas o ulceras o algo asi por todo el cuierpo y su temperatura no pasaba de los 0 grados. Ahora se encuentran en una mezcla entre ambos"
"¿Dónde se encuentran?" pregunto
"En la posada de joxer, en este pueblo, no hay perdida"
"Ve marchando para alla, ahora estamos todos muy atareados…" contesto mientras con una mirada ordeno a todos los curiosos que fingieran trabajar "…pero mandare alguien en breves instantes" ordeno. Se alejo de aquella sala mientras se metia ma otra mas pequeña. Comenzo a llamar a su dios con pequeños rituales, hasta que este aparecio "Ya los hemos…" le dijo a Asclepsio
"…hemos encontrado" informo Asclepsio a Ares "Fueron a pedir mi ayuda a uno de mis templos. Uno de mis fieles dice que se encuentran en la posada de la ciudad donde se encuentra mi templo"
"Muchas gracias, te debo una"
"¿Puedo saber con que extraña enfermedad les has infectado"
"No lo se, lance una maldicion y ¡pum! Enfermaron, dandome a mi la posibilidad de saber quienes son esos malditos desgraciados" contesto con malicia mientras desaparecia
Meg llevaba lo que joxer necesitaba a la habitacion, a la cual entraba con asco y sin atreverse a tocar a las yacentes, a pesar de que le habían explicadom que no era contagioso aquello. Junto a la cama, preocupado y casi sin aliento por la cantidad de cosas que había tenido que hacer, Virgil las miraba preocupado y esperando que de un momento a otro apareciera el enviado del templo de Asclepsio. Pego un salto cuando vio llegar a la puerta de la posada un caballo en el que no se había fijado hasta ese momento. De el bajo un hombre encapuchado y llamo a la puerta."Buenos dias, ¿viene del templo de Asclepsio?" pregunto Virgil abriendole la puerta
"Asi es" el encapuchado no parecia dispuesto a quitarse la capa, pero aun asi virgil pudo ver que se trataba de un hombre musculoso y de pelo negro.
"Se encuentran arriba, sigame" subieron las escaleras a gran velocidad, y una vez en la puerta de la habitacion aquel hombre se nego a entrar "¿Es que acaso esa enfermedad es contagiosa?" pregunto preocupado, mientras notaba un escalofrio recorrer a su madre
"No, pero yo tan solo he venido a traerle el mejunge que acabara con esa enfermedad" dijo tendiendole una botella "Repartalo en partes iguales entre los enfermos y hagaselo beber de un trago"
"¿Qué? ¿Ni si quiera entra y les echa un vistazo?"
"No" dijo dispuesto a darse la vuelta y marcharse
"¡Se lo ordeno! ¡Entre hay y observelas, YA!" exigio
"¡Tu a mi no me ordenas nada!" grito agarrandolo del cuello y elevandolo en el aire "Pero entrare a ver quienes se atrevieron a blasfemar aquella cripta de hielo" contesto mas calmado mientras le tiraba al suelo "Recuerda, dale ese liquido a los yacentes" contesto mientras entraba en la habitacion. Virgil se quedo en el suelo impresionado, no solo por el trato que le habian dado sino porque pudo ver el rostro de aquel hombre mientras le agarraba del cuello. Al ver su rostro y oirle decir cripta de hielo le quedo confirmado que hablaba el mismo dios de la guerra, lo cual lo acongojo un poco. En ese momento lo entencio todo, la maldicion había recaido sobre Gabrielle y Xena y toda su familia, osea Eve.
Mientras Ares entraba, pensaba que le apetecia ver aquellos rostros de quienes le retaron, antes de que bebieran el liquido que el les habia traido, el cual los mataria por completo. No sabian la furia que despertaban al tan solo atreverse a tocar las tumbas de Xena. Atraveso la puerta y observo como un anciando vigilaba a ambas mujeres. Este miro a Ares, aun encapuchado. Ares sintio cierto desprecio hacia el, y solo podia sentir ese desprecio si le conocia de antes. Y entonces penso que su rostro realmente le sonaba a alguien."¿Te conozco?" le pregunto el dios
"¡Ares!" contesto el de inmediato al reconocer la voz que le habia traido tantros problemas. Al verlo tan cerca de él desenvaino su espada, la cual entre su peso, la vejez de el y su torpeza, le hizo caer hacia atrás. Tras aquel comportamiento no le quedaba duda de quien era
"Joxer, ¿qué haces aquí?" se pregunto preocupado
"No te interesa" gimio tirado en el suelo. Entonces el dios de la guerra se acerco a las camas temiendo lo peor y ademas no entendiendo nada.
"joxer, ¿qué ocurre?" pregunto la guerrera despertandose entre tanto alboroto.
"¡¡Xena!!" grito euforico el dios reaparecciendo junto a ella sentado en la cama "estas… estas… viva" siseo acariciando su rostro, gesto que hizo que Xena elevara una ceja sorprendida. Sin embargo el dios no cambiaba su mirada de alegria, mientras miraba a las otras dos mujeres "¿Cómo es posible?" pregunto. Entonces Xena, con las pocas fuerzas que le quedaban, le golpeo con su rodilla en la entre pierna, mientras decia levemente:
"¿Quieres hacer el favor de quitarnos esta puñetera maldicion de encima?" su tono sono divertido, como si aquella situacion, y como si la posibilidad de estar a punto de morir fuera de lo mas tronchante
"Sin duda eres tu" contesto mientras se doblaba del dolor. Cuando la guerrera amenazo con volver a pegarle, este hizo un movimiento con la mano y siguio doblandose de dolor. La enfermedad en las mujeres había desaparecido, su malestar tambien…todo. Gabrielle y Eve seguian con los ojos cerrados y Virgil se hacerco a observarlas:
"Todo esta bien, solo duermen, estan agotadas" informo con un suspiro de alivio
Entonces se aclararon todas las cosas entre todos, menos Eve y Gabrielle que seguian durmiendo.
Tras un largo rato hablando Ares entendio todo, menos lo de Eve, tema sobre el que mintieron. "Vete" piudio Xena cuando veia que Evew y Gabrielle iban a despertar"De acuerdo" contesto euforico "Estate tranquila Xena, no le dire a nadie que Eve esta viva" contesto sin ninguna intencion mientras desaparecia. Xena le agarro del claeco interrumpiendo su desparicion "¡Eh! No vuelvas a hacer eso, podria quedar la mitad de mi cuerpo en una parte del mundo, y la otra mitad aquí"
"¿Qué has dicho de Eve?"
"Espera, ¿me he equivocado? ¿no es ella Eve?" pregunto nervioso. Pero a pesar de mostrar en su comportamiento, que se creeria cualquier cosa que le dijeran en ese momento, Xena prefirio no mentirle sobre la identidad de su hija:
"No se lo digas a nadie" contesto ella a secas
"¿Es Eve en serio?" pregunto alucinando "Vaya es todo un tesoro, cuanto a crecido" bromeo haciendo reir a Xena
"¡Me lo ha dicho ella!" se lamentaba Ares "Ella a confiado en mi y me lo ha dicho, asi que ahora me es imposible ir al olimpo y traicionarla, o tan si quiera hacerle chantaje, ¿qué hago?" rogo saber Ares"¿Llevas años deseando su confianza y ahora que la tienes me preguntas cual es la mejor forma de librarte de ella?" pregunto Afrodita escandalizada "Aprovechanla, no seas tonto, por algo que te ofrece sin tapujos"
"Entonces… ¿no debo decir nada a nadie?" pregunto extrañado
"Exacto, ¿podras?"
Tres meses despuesXena hizo un estudiado giro, y golpeo el arma del dios de la guerra, haciendole tambalear hacia delante. Pero mueve su espada hacia atrás, y casi roza a Xena, quien se aparta a tiempo para pararla con un golpe seco. Hizo un mortal colocandose de nuevo frente a él y atacandole con fuerza a las piernas. El salto esquivandolo mientras giraba su espada haciendo peligrar el cuello de la guerrera, por lo que esta se agacho, aprovhecando para propinarle una patada que le derrumbo en el suelo. Puso su espada apuntando a su cuelo y dijo:
"Gane" Ares sonrio y despaarecio, para aparecer tras ella con su espada en su cuello
"Nunca te fies de las apariencias" su tono sono con sorna "Gane, jaque mate"
"Esta bien" contesto con una sonrisa, subiendo las manos "Ganaste. ¿un descanso?" pregunto mientras se sentaba en un banco
"De acuerdo, lo necesitas" bromeo mientras le tendia un botijo con agua
"Te equivocas, lo necesitas tu" contesto, al tiempo que recibia el botijo y volvia a hacer caer a Ares de una patada, sin derramar una gota del liquido "Nunca te fies de las apariencias" contesto burlona mientras le daba un largo trago al agua y se lo deolvia a Ares para que el tambien bebiera "No se que haria sino pudiera descargar mi adrenalina en estas peleas contigo… supongo que no podria aguantar esta monotona existencia en este pueblo"
"¿Asi que soy como una liberadora diversion, ¿no? ¡que bien!" contesto sarcastico
"No te lo tomes a mal, en serio te agradezco estas luchas tan a menudo" contesto "¿En el olimpo no se extrañan por estas continuas bajadas a la tierra?"
"no, la verdad es que no se preocupan demasiado por mi; tienen cosas mejores que hacer. Aunque se que las mas chismosas si andan suponiendo cosas de estos viajes" termino
"¿Qué tipo de cosas?"
"Cosas…" respondio. Xena le miro exigiendo saber mas "Creen que tengo una amante" resumio, mientras se sentaba junto a ella en el banco y bebia otro trago de agua
"¡¿Qué?! Tu lo habras negado, ¿verdad?"
"No…… porque eso incrementaria su curiosidad, y ademas si les digo que llevo cuatro meses visitando a una mujer y que no somos amantes porque ella se resiste, diran… Q¿Qué mujer es la unica con la suficiente resistencia como para parar tanto tiempo a Ares? ¡Claro, Xena!f y daran contigo" respondio en tono combincente
"Tienes un morro"
"¿Acaso no es cierto?" pregunto, inclinandose hacia ella
"Yo no me resisto a tus encantos" respondio con humor, metiendo la pata "… porque tu no tienes encantos" respondio arreglando la situacion, peor sin conseguir que Ares se pusiera de nuevo en su sitio
"Puedo mostrartelos todos, para que veas que si que tengo" contesto mientras seguia inclinandose, logrando que ella tambien se inclinara hata estar practicamente tumbada debajo de él.
"yo que tu no me arriesgaria" contresto con su tono seguro
"¿Ni si quiera una breve demostracion?" pregunto juntando su rostro al de ella
"no… a no ser que quieras terminar esta combersacion mal parado" murmuro en su oido severamente
"Me permites llegar hasta aquí, ¿y ahora me impides continuar?" pregunto, mientras apartaba un mechon revelde del rostro de ella de un calido soplo
"Cuidado con esos encantos" contesto, mientras Ares confirmaba su postura de estar tumbado sobre ella
"ya, claro" contesto sacastico "Siempre quise ser el mar y que tu fueras la roca, para que al subir la marea te besase la boca" respondio mientras acariciaba su mejilla y la guerrera sonreia "Afrodita me ayudo un poco" contesto "¿Pero a que no tenemos que esperar a ser mar y roca para besarnos?" pregunto
"Insisto, prueba haber que pasa" respondio. El dios de la guerra se acerco a besarla, y cuando tan solo quedaba entre ellos sus alientos, Ares se separo y dijo:
"¿Sabes? Mejor no me arriesgo" se sento junto a ella esperando su reaccion, cuando dos segundos mas tarde Xena se irguio un poco y le agarro del cuello atrayendole de nuevo a ella mientras decia:
"¿a dónde te crees que vas?" pregunto antes de que el dios soltase una carcajada "¿Nunca te han dicho que en ocasiones hay que arriesgarse a todo o nada?" pregunto
"¿Y esta es una de esas ocasiones?" pregunto
"Si." No hizo falta repetirlo, Ares se dispuso a besarla sin querer dejar de hacerlo en mucho tiempo. Pero antes de poder asimiliar aquel jocoso momento, una voz interrumpio a Xena. Era Gabrielle, que despistada en sus cosas no sa habia dado cuenta de que Xena se encontraba con compañía y se había acercado hasta estar a un metro. Entonces dijo:
"Xena, ¿me dejas tu silla de montar?, la mia esta rota" Al oir aquella voz Xena se separo de inmediato de el, mientras mirando a su amiga intentaba dismular
"Claro, cogela" respondio "¿Entonces mañana entrenamos a la misma hora?" pregunto intentando disimular
"Me gustaria verte antes" contesto el sin seguirle el juego "¿Qué tal esta noche? Y no para entrenar" sugirio, mientras besaba su mano como si de un caballero se tratara. Ella le fulmino con una mirada, fingiendo estar enfadada, aunque no pudo evitar una picara sonrisa antes de que el dios desapareciera
"¿Que va a ocurrir esta noche?" pregunto Gabrielle sorprendida
"¡Nada!" contesto la guerrera roja de pies a cabeza. Pero en ese momento o Xena mentia o se equivocaba, porque pasaron muchas cosas aquella noche, y la siguiente y la siguiente. Y ninguna de ellas contra el amor.
Y a cambio de todo el querer que Ares dio, tan solo pidio una cosa, que la proxima vez que Xena fuera a fingir su muerte se lo dijera primero.