ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el subtexto.
Aparte, si eres menor, o simplemente muy poco maduro. ¡no sigas leyendo! Y busca algo más apropiado
DEDICATORIA: ¡Se me estan acabando las dedicatorias! Para mi mas fiel seguidora como escritora, mi prima, la redomadamente pija Rocio, aunque bendita sea por leer cada una de mis historias
Para crtiticas instructvas o intercambio de opiniones, escribidme a: lucylawes@terra.com
CUANDO LOS DIOSES ENFERMAN DE CELOS.
Por Marta Sofía
Hércules y Iolaus llevaban casi una semana sin pisar una aldea decente, por lo cual no se habían bañado, ni descansado, ni habian repuesto viveres. Pero a pesar de ello, Herc parecia tener una energia inmensa desde que habían recibido noticias de Xena. Empezare desde el principio; él y Iolaus estuvieron en una posada hara unas dos semanas, y entonces les llego una carta de ella. Se veia en los ojos de hecules su impaciencia por leerla porqueue aunque el no lo admita se le pone una sonrisa tonta en la cara cada vez que la recuerda. Bueno, pues la carta decía así:
Hola chicos: Soy Xena.
Pasaremos unos días en un pueblo cercano a Atenas
(no recuerdo su nombre). Nos dijeron que os pillaba de camino, ya que os dirijiais hacía a allí,
y pensamos en que podríamos vernos.
Si no recibimos noticias vuestras lo tomaremos como un sí.
Con cariño Xena
Y
Gabrielle
Desde entonces andaban por orden de Hercules a un ritmo trepidante para llegar pronto a esa aldea, cuyo nombre aun no sabian. Cada vez que aminoraban un poco la marcha, Hercules doblaba la velocidad. Y a pesar de estas pruebas tan evidentes, él siguia negando que tenga impaciencia por llegar junto a su amiga. Sera cínico. Un día mas tarde, ya habían llegado
Xena, la noche anteior, apenas habíamos dormido, Ares sabe porqueue, y por ello durmio hasta tarde. Como siempre, pensaba que se despertaria con el ruido de los pajaros, pero no fue asi:
"Buenos días, el desayuno esta listo, bella durmiente"
"¿Gabrielle? pregunto estrañada, ya que ella era capaz de dormir hasta el medio día
"No me temo que no" Volvio a contestar esa voz que ahora le sonaba mas masculina que la primera vez. Recapacito y al darse cuenta de quien era, salío de entre las mantas, para tirarse a su cuello. "¡¡¡Hércules!!!"
Hay estaba el con su sonrisa de fabula, y su, siempre perfecto, cabello. Realmente, habían llegado pronto, ya que tenían calculado que tardarían algunas semanas en venir, y apenas habian tardado 7 días escasos. Pero eso era lo de menos, él se encontraba aquí en ese momento, y eso era lo que me importaba.
Busco con la mirada a su inseparable amigo Iolaus, pero solo encontro un bulto roncante sobre un caballo marrón. En seguida se percato de que ese vulto que roncaba bestialmente era Iolaus, el cual deveria tener un sueño terrible, para haber caido en un sueño tan terrible.
"¿ Y ha ese pobre que le has hecho?"
"Yo no le he hecho nada (aunque el dira lo contrario) pero es que no tiene resistencia fisica"
" Ya ya"
Aquella mañana, estuvieron hasta la hora de comer hablando. Mientras que Xena seguia y seguia comentando con Hércules todo sobre sus aventuras, Gabrielle y Iolaus seguian dormidos a pesar de las carcajadas que soltaban de vez en cuando. Ella echaba de menos esas eternas comversaciones, y a demás, siempre se esta a gusto cuano hablas con un amigo, sobre todo con un amigo como Herc. Realmente lo necesitaba, ¡ no a Herc !, si no su compañía. Despues de hablar de mil temas que ahora no recuerda, Gabrielle dio unos bostezos, y despues se estiró. En cuanto se hubo despejado un poco se unio a la conversación. Decidieron ir a dar un paseo por una playa que había cerca, pero como Iolaus aun dormia como un bebe, Gabrielle se ofreció a quedarse con el. Estuvieron otro rato andando por la playa, y hablaron sobre otros mil temas. Solo cuando sus estomagos empezaron a rugir, decidieron volver, aunque estaban seguros de que Iolaus aun estaria durmiendo, y no se equivocaron, solo que ahora Ga
brielle le había tumbado en el suelo, con unas mantas, que hacian mas confortable su sueño. Hercules pidio que no despertasemos a Iolaus para la hora de comer, a pesar de que seguramente tendría hambre. La comida fue muy agradable. Por la tarde se fueron los tres de pesca dejando a Iolaus aun dormido. Al final acabaron en el agua, aun que no recordaban muy bien quien empujo a quien, acabamos llegando al campamento bastante mojados. Para entonces Iolaus ya se había despertado, y como disculpa nos había peparado una sabrosa cena, con el pescado de aquella tarde.
Aquella noche gabrielle y Iolaus se fueron pronto a acosta, pero Xena y Hércules prefirieron quedarse ha ver las estrellas. Fue realmente relajante, el cielo totalmente despejado y estrellado, la hogera, Hércules observando embobado el rostro de Xena bajo la luz de la luna... ¡¿Pero que narices pienso?!" se recrimino a si mismo
Se tumbaron sobre unas mantas, mientras inventaban el nombre de cada una de las constelaciones del cielo. Cuando reian por el nombre que le pusieron a una estraña estrella, paso una fugaz, que iluminó de una forma muy hermosa su rostro, aciendole brillar de una forma asombrosa sus preciosos ojos azules. Hércules pidio que ese momento no se acabara nunca, pero no se cumplio, y realmente fue una pena. Se moria por saber que deseo ella, porque todos sus deseos son ordenes para mi. "¿Pero que me pasa? Estoy pensando en eso que me dijo Iolaus sobre que Xena signifique para mi algo mas que una amiga, ¿ pero como podria ser eso posible? A demás ella nunca sentira eso por mí, sea lo que sea lo que yo sienta." Penso Hércules En ese momento en el que el heroe se enbauca en sus pensamientos, ella giro la cabeza tiernamente, le miro con sus penetrantes ojos y sonrió de una forma que solo ella sabe, embaucandole en un torbellino de sensaciones, haciendole olvidar todo su alrededor, excepto
a ella.
"¡¡¡OH, OH, Creo que la AMO!!!" penso
El siguiente día transcurrio con normalidad, pues no se movieron del campamento
En seguida Gabrielle hsee dio cuenta de que para comer había otra vez pescado y por lo visto a Hercules tambien porque se ofreció voluntario para ir a cazar algun animal. Entonces, creyo que seria buena idea ir ela y por eso a pesar de las quejas de Hércules, este acabo cediendo.
En dos minutos, Xena había recogido sus armas y nos disponiamos a adentrarnos en el centro del bosque.
Al rato, cuando estaban los tres amigos a solas escucharon unas estrañas voces de socorro provenientes del interior del bosque, por suerte el que tenia problemas se encontraba en la dirección contraria en la que estaba Xena. A pesar de ello fueron corinedo ha ver que pasaba:
"Socorro, socorro"
Poco a poco se iban hacercando mas al necesitado
"Socorro, socorro"
Ya les faltaba poco
"¡¡¡Socorro!!!" La imagen que vieron les hizo partirnse el culo de risa. Era exactamente Joxed, siendo perseguido por un colmenar de avispas.
"Podriais ayudarme en vez de reiros, ¿no? ¡¡¡Ay!!! " dijo cuando las avispas picaron su cara.
Un rato despues tenian a un Joxed con una cara mas hinchada de lo que una mente humana pueda imaginarse, mientas que entre queja y queja les echaba la bronca por no haberle ayudado.
Por lo visto llevaba unas semanas perdido por aquí y como estaba hambriento, pensó en coger un poco de miel, y entonces... (Ja, ja, ja) Ya os lo imaginais.
De repente Hércules, sin darse cuenta de que Joxed se encontraba detrás suyo a pocos metro, mle dijo a Iolaus:
"Tengo que decirte una cosa sobre Xena"
"No sera nada malo ¿verdad?
"No, claro que no" dijo Hércules "Es solo que...
"¿Qué que?"pregunto muy impaciente.
"¡Que la quiero!
"¿La quieres?" Preguntamos al unisono Joxed y Gabrielle.
Herules se sobresalto al escuchar detrás suyo la voz de ambos, y bramó: "¡¡¡¿¿Pero que coño haces aquí??!!!
"¿Nosotros? Nada, nada" dijo antes de susurrarle a Gabrielle "Joder la que se va a armar"
"¿Decías? Le pregunto Hercules
"Correr, marineros a la mar"
"Tío cada día eres mas rarito, te lo digo en serio" dijo Iolaus "Bueno ¿Se lo vas ha decir?
"Supongo que tarde o temprano tendre que hacerlo, pero espero que ella tambien opine que somos tal para cual"
"Si eso no te lo niego, sois almas gemelas"
"Si quizas tengas razon" contesto su formido amigo
"Quizas" dijo dudoso Joxed, Gabrielle le dio un codazo en la tripa, que hizo que no dijese nada mas por mucho tiempo. Por suerte ese lastimero "quizas" no lo oyó Hércules .
Entonces, Hércules dijo:
"Voy a ir a avisar a las chicas, para decirles que traigan comida para una boca mas, porqueue Joxed esta aqui"
"No permiteme que vaya yo, tengo las piernas dormidas, y un paseo me vendra bien"
"Esta bien, ve tu"
Iolaus se adentro en el bosque y se puso a buscarla. Como no veia rastro de ella, decidio que desde las alturas cubriria mas espacio, así que sin mas vacilación, se subio a un árbol, lo cual no fue una buena idea, pues mientras observaba vio a Xena. Se disponia a bajar cuando la guerrera pronuncio a gritos el nombre del dios de la guerra. Para sorpresa de Iolaus, este aparecio, pero para mayor sorpreasa aparecio agarrando dulcemente a Xena por la cintura:
"¡Ares!" oyo hablar a Xena"Por fin apareciste" dijo mientras se giraba para estar cara a cara
"Nos pueden pillar, y no me refiero solo a los altisimos dioses del Olimpo.
"No me importa, estuve toda la noche sin ti..." y le susurró en el oido "y eso es demasiado tiempo para mí. A demas, Gabrielle impedira que nos pillen, tranquilo"
Iolaus apenas entendia frases sueltas, pero ni así podía enten-der a que se negaba Ares:
"Xena, tienes que llevar ese ciervo al campamento, porque te estan esperando, y no hay tiempo
"No acepto un NO por respuesta" dijo poniendo su rostro junto el del dios
Iolaus sabia lo persistente que podría llegar a ser Xena, pero no conocia ese grado de impaciencia en ella.
"Xena, creo que no..." sin mas aviso, Xena cogio el rostro de Ares y le beso, le beso de una forma tan apasionada que eso hizo que Iolaus se le callese la mandibula. Sin saber que hacer, que decir, solo se le ocurrio quedarse quieto y esperar a que se fuesen a otra parte. La mujer a la que amaba Hercules, amaba a otra persona, pero lo mas fuerte era que esa persona era Ares. El dios enseguida cogio el mando del beso con sus caricias y sus movimientos de una forma mas sensual todavía, como si intentara superar a su...ejem, amiga. De echo Iolaus se sorprendio de la manseria con la que Xena se dejaba llevar
Cuando volvio a fijarse, Ares tenia totalmente a su merced a Xena, y había cogido el control indiscutiblemente. ¡Quien lo diría! La temible guerrera, dejandose dominar por otra persona, y esa persona no era nada mas que un dios.
"No decias que esto era una mala idea" dijo con voz ronca Xena
"Eso no es nada excitante, ¿Sabias?"
"Tu mandas"
"Ya lo se"
Esto ya fue demasiado para Iolaus, se puso a sudar como un cerdo, mientras le subian los colores y se ponia morado, y luego rojo de la vergüenza. De repente, como si ese día fuera martes trece, la rama en la que estaba apoyado, crujio, volvio a crujir, y cedió y eso dio lugar a una caida a una velocidad tremenda. Se estampo contra el suelo llamando claramente la atención de los dos amantes
"¡¿QUIÉN ANDA HAY?!"
Levanto ligeramente la voz y dijo:
"Yo solo yo
"Pero.. ¿Pero que leches hacias hay arriba?" preguntó Xena, mientras agarraba a Ares, para evitar que este matara a su amigo
"Esto... yo... Joxep" fue lo unico que acerto a decir
"¿Que?" me pregunto impaciente Xena
"Ha aparecido Joxep y he venido a decirte que trajeses mas comida"
"Iolaus, esto no es lo que parece..."
"Xena, dejalo, Iolaus parece tonto, pero no lo es "dijo Ares echandole un mirada desafiante, como invitandole a que se quejara "Esto si es lo que parece, pero como sueltes una sola palabra a Hércules, estas muerto"
"Ostias, Hércules" Por un impulso momentaneo intento salir corriendo para avisarle, pero Xena lanzo su Charkam, y le dejó paralizado del susto, sin atreverse ha mover una sola parte del cuerpo.
En campamento Hércules se acerca nervioso a Gabrielle:
"Tu ya sabes lo que siento por Xena, ¿podria saber yo lo que ella siente por mi?
"Es que. ella no habla mucho de ese tema"
Hércules entendio el porque de que Gabrielle le dijese que no sabia nada:
"Quiere a otro ¿es eso?"
"No soy quien para informarte de eso, hablalo con ella" dijo Gabrielle mientras miraba a Joxer en busca de ayuda.
"Ahhh, el tambien lo sabe ¿verdad?" dijo refiriendose a Joxeb. Tras estas palabras se retiro alejandose de ellos
A lo lejos se oyen unas pisadas y se ven las figuras de Xena ¿agarrando a Iolus? Y sujetando a su vez un ciervo
"Xena, tengo que hablar urgentemente contigo"
"Esta bien, habla"
"En privado" dice mientras la conduce a una explanada, lejos del campamento
"Xena, Gabrielle y Joxeb me han dicho.
"¡¿Qué te han dicho?!" pregunto ella alarmada
"Esto va a sonar estupido, pero desde que nos separamos, cuando te devolvi al lado del bien, he hechado de menos esas noches que pasabamos juntos. Lo que quiero decir es que aun te añoro, vamos que te quiero" aquellas palabras crearon temor en Xena
"Hércules yo."
"Ya se lo que me vas a decir, eso fue lo que Gabrielle me insinuo, que quieres a otro" Xena quedo callada y cabizbaja "Lo acepto y lo entiendo, pero tan solo hace un favor, ¿dime quien es el afortunado?
"Hércules no creo que sea adecuado que.
"Xena por favor, como amigo tuyo que soy y espero seguir siendo, concedeme eso"
"No eres mi amigo, eres mi mejor amigo, pero no puedes poner eso como exusa para que hable, porque fuera de la amistad creo que no es comveniente que te lo diga
"Xena, por favor."
"Es que ni siquiera se como vas a reaccionar y.
"¡Xena, por favor!"
"Es. Ares" dijo en un susurro
Hércules solto un grito mudo, casi una arcada de asco mas que un alarido.
"¡¿ESE IMBECIL?!" grito Hércules
"Cortate un poco" dijo Xena mientras Ares hacia presencia
"Ten cuidadito con lo que dices, enano, soy un dios"
"¿Crees que me importa? ¿Xena, como has podido? Tolero que a mi no me quieras, pero que a este estrafalario y mamarracho de Dios si es demasiado"
"Hércules estas jugando con fuego" dijo Ares haciendo ademan de ir a darle su merecido, pero se echo atrás cuando Xena con tan solo una mirada le convencio para que se tranquilizase.
"Hércules, dijiste que lo entenderias"
"¿Como voy a entender qu estes con este animal? El te convirtio en su rpincesa guerera
"Un gran error que no se volvera a repetir" se defendio Ares
"CALLATE IMBECIL"
"Porque me requieren en otra parte que si no." dijo cabreado mientras empezaba a desaparecer.
"¿Eh, no te vas a despedir?" dijo ella en tono jugueton mientras le daba un beso antes de desaparecer del todo.
"¡Oh, esto es demasiado! ¡Me largo antes de ponerme a vomitar!"
"O genial hoy he descubierto dos facetas de ti que no conocia, eres un celoso y encima te gusta huir"
"Eres una...
"¿Una que?
" Lo siento, tengo que irme"
"Bien, vete, haz lo que te salga de las narices"
Y sin mas vacilación salió andando deprisa, dejandola alli plantada, al poco tiempo Iolaus se le unió a su marcha, y Gabrielle y Joxeb se hacercaron a ella:
"Xena el pregunto, yo no supe que hacer."
"Gabrielle, no lo sientas, su estupidez no es culpa de nadie
Los tres volvieron al campamento donde descubrieron con pesadumbre que las cosas de ambos guerreros habían desaparecido junto con ellos.
"¿Cual es el problema de Hérc?"
"Te quiere, xena, te ama, y tenia esperanzas de que tu sintieras lo mismo que el, pero no a sido así, y encima resulta que no es asi porque Ares y tu estais juntos. Comprendele"
"¿No lo diras en serio, verdad? Es un estupido, se cree que tiene derecho sobre mi, como si fuese suya"
"No lo eres pero a él le hubiese gustado que si
Entonces para asombro de todos, frente a ellos Ares aparece y tras decir las palabras "XENA, lo han descubierto" cae al suelo, pero Xena le agarra antes de ello. Se fija en su cuerpo, esta maguyado como si hubiese sido victima de una inmensa paliza. Para su horror descubre que en su espada tiene clavado un puñal y si no se equivoca ese arma esta untando en sangre de ciervo plateado.
"¡¡¡Ares!!!" Xena intenta desesperada que despierte
Necesitan llevarle rapidamente a una curandera para curarle, pero ninguno de los presentes tiene suficiente fuerza para transportarle, echo que Xena se niega a acetar porque el unico que tiene esa fuerza es Hércules. Entonces Joxeb sugirio llamar a Hércules sugerencia que estaba seguro ella negaria rotundamente; pero no fue asi:
"Esta bien, llamale" pidio cabizbaja Xena a Joxeb " Llevate a Argo, llegarás a el mucho antes"
"Como quieras, Xena"
Siempre le había tenido miedo a esa yegua y por eso se acercaba a ella poco a poco cuando de repente:
"¡¡¡Joxer montala, joder, no te hara nada!!!
A los cinco minutos por fin Joxeb montado torpemente en Argo consiguio divisar a Hércules quien iba desahogandose mientras un paciente Iolaus le escuchaba. El jinte podia a duras penas oir la conversación:
"Mira, en el amor a veces se pierde, pero hay que aceptarlo, comprendelo"
"Así que te pones de su lado. Crees que el que me haya traicionado esta bien ¿No?
"Yo no dije eso, a demás la pobre no te a traicionada, ya que no estabais manteniendo ningun tipo de relacción"
"Claro que no la manteniamos, porque ella me traicionó"
"Seras cabezota"
Entonces oyeron unos gritos detrás suyo: "¡¡¡Hér...cu...les... Io...la...us... es...pe...rar...me!!!"
Al girarse vieron a Argo, dejandose montar ni mas ni menos que por Joxeb, el cual hacía lo que podía por no caerse de la yegua. Una vez se hubo acercado a ellos les dijo sin bajar del animal:
"Por favor volver al campamento, os necesitamos"
"¿Que ha pasado?" pregunto Iolaus
"Dejalo Iolaus, yo no pienso ir"
"De parte de Xena que siente mucho lo que te ha hecho, pero por favor ven, Ares esta en peligro, y tu eres el unico que puede ayudarla"
"¿Ayudar a ese memo ¡Jamas!
"Se como te sientes, pero no arriesgues tu amistad con Xena por eso"
"Joxer, no pienso volver, ¿lo has comprendido?"
"Te hare ir aunque sea con la punta de mi espada en tu espalda, así que vamos" dijo bajando al fin del caballo y apuntando en su estomago la espada.
Hércules se disponia a burlarse de él cuando algo invadio su mente y noto como era llevado o al menos parte de si mismo a una sala oscura en donde un joven de ojos oscuros, calidos y frios a la vez, de pelo oscuro y de buen ver le saludo.
"¿Quién eres?" pregunto Hércules
"Me llamo Resna, pero eso no importa, tan solo estoy aquí para decirte que vayas a donde te solicitan ¡ya!
"¿Por qué te crees con derecho a mandarme?"
"Soy un dios, y con el tiempo me conoceras, ahora no quiero adelantarte nada. Tan solo escuchame bien, como no les ayudes.
No, no valdra de nada amenazarte, pero si decirte que si realmente quieres a mi ma. a Xena, ¿qué mejor forma de desmostrarselo que asi?
"Para que si ya no sirve de nada" dijo aun sabiendo que el dios tenia razón
"Siempre sirve de algo" dijo Resna mientras desaparecia junto con la habitación con una sonrisa enigmatica.
Entonces ante el asombro de sus dos amigos Hércules dijo:
"Ire pero como sea un plan vuestro, me largo sin mayor contemplación"
"Esta bien, pero ven y verás que no miento.
Por el camino conto lo que había pasado, pero a pesar de ello, Hercules creía que era un plan para que el y Xena hablasen, así que fue con un rostro mas que serio durante todo el viaje.
Cuando llegaron estaba Xena con la cabeza de Ares, quien se encontraba insconsciente, sobre sus rodillas mientras le acariciaba el pelo. De repente miró hacía donde se encontraba Hércules, y le echo una mirada como rogandole que la ayudara. Sus ojos estaban rojos, de llorar seguramente, y las lagrimas habian dejado marca en su rostro. Entonces Hércules dió el primer paso de reconciliación, para intentar areglar las cosas:
"Siento haber tardado tanto, ¿se encuentra bien?
"No te preocupes, has venido a pesar de lo que te he hecho, y eso es lo que cuenta. Por favor, ayudala.
"Esta bien" le agarro en brazos mientras se dirijia a Argo. Xena asintio, como diciendole a su caballo que otro desconocido mas iba a montarla y el caballo bajo un poco para que el semidios la montara junto con Ares.
Hércules llego alli pronto mientras sus cuatro amigos llegaron quizas una hora mas tarde despues de que la curandera hubiese aplicado sus conocimientos sobre Ares
La curandera acababa de hacer que Ares traguase un liquido apestoso, con un color indefinido, lo cual no a sido una tarea facil, ya que seguia insconsciente. Aun esperaban a que termine de examinarlo, para que dijese que pasará despues con él dios. Se acerco un poco a Xena y Hércules antes de hablar:
"Vuestra amigo esta en un estado muy delicado, tenemos que esperar. Roguemos por que se despierte antes de mañana, si no es que no ha sobrebivido. Lo siento hice lo que pude, pero ya era demasiado tarde para hacer nada"
"Gracias" le dijo Xena, antes de irse a una habitación contigua.
Hércules la sigue con intención de consolarla.
"Hola, ¿Estas bien?" prgunta mientras le acariziaba el rostro hasta llegar a la barbilla, en donde con un simple alzamiento de su mano, le ha elevado la cara para poder ver sus preciosos ojos
"Se puede morir"dijo sofocandose entre lagrimas. Realmente estaba destrozada,
"Sssh tranquila, ya verás como todo va a salir bien"
"Y... y si no es así... no quiero ni imaginar mi vida sin el, no, no podría, yo...yo no..."
"Ven, tranquilizate" dijo mientras se acercaba a ella para que pudiese consolarse entre sus brazos, consiguiendo que la guerrera le diese un abrazo, para que tuviera claro que le tenia como paño de lagrimas si le necesitaba. Xena solto un tierno "Gracias, de verdad eres un verdadero amigo"
Xena y Hercules volvieron de la otra habitación. Estan sentados juntos. Cuando al fin Xena se durmio fue Hércules quien desperto por petición de la curandera llevo a Xena de nuevo a la habitación de al lado.
Hércules estaba embaucado viendo como duerme cuando nota dos finos dedos tocandole la espalda, se asusto y se gira rapidamente:
"¿Es usted el amigo del afortunado?"
"No, no lo soy..."de repente entendío sus ultimas palabras "Afor...afortunado, ¿ha dicho usted eso?" Sintio como se llenaba una alegría por dentro. Allí estaba Ares, con un color mucho mas saludable cuando una sonrisa se dibujo en su cara
"Eso es." Continuo la curandera "El dios se esta despertando, pero tengo que admitir que nunca había visto una recuperacion tan perfecta y rápida, no lo entiendo, y por lo cual me es imposible saber la causa de ese milagro
"Yo si se la causa, el amor"
"Eso mismo pense yo, pero es estupido pensar que un dios pueda amar"
"Compartia su opinión pero ahora me he dado cuenta de que entre ellos existe el amor verdadero"
"Me alegro" entonces se fijo en Xena quien seguia durmiendo junto al semidio "Vaya, si mi vista no me falla, juraria que esa muchacha esta embarazada, si efectivamente, de unas semanas, ¿lo sabe ella?
"No, pero me asegurare de que lo sepa"
Entonces observo como Ares hacía enormes esfuerzos por erguirse, mientras su mirada buscaba a su amada. Fue corriendo a decirle que se tumbara, y que no hiciese esfuerzo, que en seguida le traia a Xena.
Se acerco despacito a ella para no sobresaltarla, y le susurro al oido:
"Xena, despierta, hay una sorpresa que pregunta por ti"
"Gabrielle, dejame dormir un poco mas"
"¿Por que siempre que voy a despertarte me confundes con ella, es que acaso tengo voz de pito?
"¡Hércules!" dijo sobresaltandose Xena, mientras despertaba agitadamente "¿Le a pasado algo a Ares? ¿Que hago yo aquí?" dijo al ubicarse en el lugar
"No ha pasado nada, pero Ares espera imaciente que vayas a verle"
"¿Quieres decir que... que esta ...esta despierto?"
"Si, así es" dijo, y nada mas confirmar la noticia salió corriendo hacia la cama del dios, cuyos ojos se iluminaron al ver a su amada. Se fundieron en un abrazo seguido de un enternecedor beso, y no se separaron hasta minutos o horas después:
"Ares, yo pense...pense que tu...
"Shhh" dijo Ares mientras le ponía dos dedos en sus añorados labios para silenciar sus palabras "No lo digas (cogio aire porque aun le costaba respirar) Te quiero incluso mas que antes, cosa que yo creia imposible, por haber estado a mi lado todo este tiempo.
"Por favor, prometeme que jamás me darás otro susto como este"
"Tranquila, mi guerrera, tranquila" y dicho esto besó a Xena.
Los recien despertados, Iolaus, Gabrielle y Joxeb y Hércules miraban embobados la escena.
"Bueno me alegro de que esten bien" dijo la curandera "Tengo que decirles una cosita señores
"No sera nada malo
"No, no ni mucho menos. Ustedes esperan un hijo" El rostro de ambos se ilumino radiantemente, mientras volvian a besarse
"¿Esta ustez segura?" pregunto Ares, quien estaba listo para saltar de alegria
"Nunca fallo en mis prevsiones ¿Cómo piensan llamarlo?
"Resna" dijeron los dos a la vez volviendo a besarse con mas aprisa que antes.
Fue entonce cuando comprendi quien me había ayudado a comprender que debia ayudarles, pues efetivamente, 9 meses despues estuve presente junto a Gabrielle, Iolaus, Joxeb y Ares al nacimiento de un dios precioso de ojos soscuros, calidos y frios a la vez y de buen ver.
Segunda parte
Un dios llevaba con inteligencia y astucia unos planes de defensa contra los continuos ataques de los egipcios.
Este dios es de cabellos oscuros y de curiosos ojos, que han visto mas que nadie en sus cortos 20 años de vida.
Este dios a pesar de ser hijo de una pareja mal vista en el Olimpo consiguio que aprobaran la relacción entre sus padres gracias a su belleza, otorgada por Afrodita, a su astucia cedida por Atenea y a su habilidad en el campo de batalla, heredada de su madre, aunque mejorada por su padre a espaldas de su madre.
Esa pareja mal vista era jven eternamente, al igual que todos sus amigos, gracias a un hechizo realizado por REsna
Mientras los Egipcios averiguan todo sobre su gran obstaculo, Resna. Ese dios que bloquea cada enboscada, que evita cada ataque, e fin ese archi enemigo. Asi que todos los dioses de esas tierras tan secas discuten como destruierle:
"Tengo una idea" propuso Ra "Su fuente de poder.
Todos los dioses le miraron con asombro.
"¿Propones matar a Zeus?"
"¡Jamas tendriamos fuerza para semejante homicidio! ¡Es una locura!" dijo indignado "Cierto es que asi acabariamos con el, pero y me refiero a algo mas pensado y complicado, acabar con sus padres. Sera algo sofisticado, porque con tan solo destruir lo que le comvierte en un dios tan poderoso seria suficiente como para conquistar Grecia
"¿Y que es lo que hay que matar?" pregunto Anubis
"Mira que eres sangriento, yo tan solo propongo destruir el amor que une a los padres de nuestra amenaza" todos sonrieron sorprendidos por la inteligencia del Dios, la cual cada vez les sorprendia mas
Tan solo dos diosas miraban con malos ojos todo eso, eran Hathor y Isis, pues su virtud como diosas de la fideliadad, el amor y la familia las impedia sentir regocijo ante semejante plan.
"Esta decidido, y se perfectamente como realizar mi plan" Ante el temor de las dos diosas y el asombro del resto de los seres divinos una luz salio de las manos del dios Ra mientras a lo lejos, en Grecia, un Dios de la guerra fue transportado conrapidez a una cama, reservada en una bacanal, realizada por Baco.
Junto al dios hicieron aparecer con malicia una de las hijas de Horus. Si todo salia bien Ares no recordaria nada, y se dejaria llevar por lo que veia.
Isis miraba impotente lo que ocurria mientras desaparecia a punto de llorar. Hathor, quien tambien sentia que la tristeza se apoderaba de ella, acompaño a Isis, desapareciendo del lugar.
La migraña desperto a Ares quien se toco su cabeza. Estaba mareado, y su alrededor era borroso. Su imagen fue poco a poco fijandose, pero al enfocar por fin correctamente, se nego a creer lo que veia. Junto a el una mujer de bellos rasgos que indicaban que era egipcia dormia placidamente. Esta se desperto repentinamente antes de fijarse en su cuerpo, tapado solamente por una fina manta. Se enfurecio y grito:
"No se que a pasado aquí, dios de pacotilla, pero como se te ocurra pregonarlo el castigo que te impondre sera peor de lo que ya es"
"¿Castigo?"
"¿Crees que saldras inmune tras acostarte con la hija del hijo del dios supremo. Ja"rio sarcastica antes de desaparecer. Volvio a aparecer ante su padre con una sonrisa triunfante.
Ares se comia el tarro aterrado, sin poder del todo discurrir con normalidad por la migraña. Entonces un portazo que resono dolorosamente en su cabeza, anuncio la presencia de Afrodita quien parecia ir a estallar de lo roja que estaba:
"¡¿COMO HAS PODIDO ESTUPIDO DIOS DE LA GUERRA?!"
"¿Poder el que Afrodita???" pregunto en un susurro su turbado hermano.
"Engañar a Xena, ¡¿COMO HAS PODIDO?!
"Afrodita, no digas tonterias, yo no he hecho tal cosa"
"Encima cinico, ¿no? Junto a ti esta mañana se encontraba Neferti, hija de Horus. Estaba desnuda, tumbada junto a ti, y en una cama tras una bacanal. ¡No me seas satírico!
"Afrodita, yo jamas engañaria a Xena, y ella lo sabe esto es un error, montaje, calumnia, burla, como quieras organizada por esa arrogante egipcia"
Afrodita rebajo entonces su tono cuando fue a contestarle. Esto, hizo que Ares sintiese algo, sin llegar a saber muy bien si era algo bueno o malo.
"Xena es otro tema. Ella. en fin, sintio un impulso momentaneo creado seguramente por algun dios y.
"¡¿Y que.?!" dijo Ares dispuesto a gritar
"Y te encontro asi" Los ojos de Ares se abreron como platos al oir semejante, pues aunque suponia que eso era lo que Afrodita iba a decirle, no estaba preparado para ello
"Pero. Xena. pero como" las palabras salian solas de la boca de Ares. Este tartamudeaba cosas inentendibles mientras sus ojos se nublaban. Entonces recobro la compostura y exigio saber donde estaba Xena, por que no se creia lo que la diosa decia
"Mira estas imágenes" dijo mientras le mostraba a Ares una pantalla. Ares observo atemorizado a Xena entrando en la habitación tras la bacanal en la que el dios no recordaba haber estado. Tan sólo pudo ver el dolor en su rostro, quien salió corriendo con el rostro bañado en lágrimas.
La siguiente magen fue Xena en la orilla de un río, lloraba en amargos sollozos, sentía que el mundo se desmoronaba bajo sus pies, no podía creerlo, jamás lo hubiera imaginado de Ares, quizas en sus antiguos tiempos, pero no ahora.
En esos momentos ares apareció ante ella
"Xena" suspiro mientras se acercaba a ella
"¡¿Cómo te has atrevido a venir?!" dijo secandose las lagrimas "¿No te has burlado ya bastante?
"Xena, por favor, escuchame
"No Ares, escuchame tu eres un cerdo como cualquier otro. No me importa quien era esa chica, tan solo querio que sepas que no deseo volver a verte
"Por favor escuchame. Tranquilizate, y abre tu mente. Todo esto es un montaje, ¿cómo puedes pensar que yo te he engañado? ¿Me crees capaz?
"Ahora te creo capaz de cualquier cosa"
"Xena, abre los ojos, tu y yo somos la puerta para destruir a Resna, Por eso alguien a armado todo este montaje"
"Ares, todo esto es una estupidez, yo se lo que vi y nada de lo que digas o hagas lo borrara de mi mente como un mal recuerdo
"Pero Xena" dijo el acariciando el rostro de su guerrera por el cual solo corrian lagrimas
Ella le beso levemente y una vez se hubieron separado dijo: "Adios Ares" El dios comprendio que hasta que no descubriese lo que ocurria, ella se negaria a creerle, asi quejusto cuando notaba que una lagrima caia por su rostro desaparecio.
Mientras desde los cielos todos los dioses egipcios, alrededor de unos 300, gritaban euforicos de alegria mientras tan solo dos diosas miraban la escena con desagrado, Hathor y Isis. La segunda echo una mirada complice a Hathor, y ambas desaparecieron para reaparecer juntas en un lago, dentro de un templo dedicado a ellas:
"¿Qué podemos hacer?
"Poco, pero el primer paso para su reconciliamiento es hablar con Resna, ¿no crees?
Hathor asintio mientras se presentaban en el templo dedicado a Resna.
Alli un cuerpo tirado en el suelo les informo de que quizas llegaban tarde. Se acercaron a comprobar que ese cuerpo desfallecido era Resna, quien tenia un color blanquiceo que informaba de la gravedad del asunto.
Le cuidaron tras tumbarle en una cama. Ya tan solo podian esperar. Minutos despues tras los tratamientos de Isis Resna se levanto ajitado:
"¿Quiénes sois y que hago yo aquí???" grito
"Somos Isis y Hathor. Hemos venid.
"¡¡¡Vosotras habeis merodeado contra mis padres!!!, ¡lo se!"
"No, han sido el resto de los dioses Egipcios, nosotras queremos ayudar por eso estamos aquí"
"No os creo. Pero os gustara saber que ya es muy tarde para hacer nada por mi" dijo enseñandolas su brazo el cual tenia un color casi trasparente e incorporeo "Sin el amor de mis padres yo soy un vano recuerdo"
"Eso no puede ocurrir" dijo Hathor exasperada "Algo podremos hacer.
"Tan solo podeis unirlos de nuevo Tengo que deciros que si realmente lo conseguis, os estare eternamente agradecido" dijo antes de desmayarse de nuevo, pues el hablar le habia devilitado.
"Yo hablare con Xena, encargate tu de Ares" dijo Isis mien-tras aparecia ante una derrumbada Xena. La guerrera no para de llorar. Cuando se percato de la presencia de la diosa se giro con su espada desenfundada, mientras la dirijia al cuello de Isis.
"Tranquila Xena, solo quiero ayudar
"¿Cómo sabes mi nombre?" pregunto mientras se tranquilizaba pues sin saber muy bien el porque esa diosa la inspiraba confianza.
"Soy Isis, diosa del matrimonia y la fidelidad. Y como mi vir-tud indica soy la encargada de velar con las parejas cuyo amor perdu-rara por los siglos
"Pues entonces te has equivocado de persona, porque mi co-razón ya no esta enamorado, si no dañado, y no estoy segura de que se pueda recuperar"
"No Xena. Cierto es que estas dolida, pero sin motivo, porque todo lo que te daña es mentira.
"¿A que te refieres?"
"Mis hermanos, mis padres, mis amigos, todos los diese griegos organizaron ese montaje por el que tu viste a Ares con esa muchacha, quien es hija de Horus, a la vez que virgen. Ella nunca se divirtio con Ares, fue todo una fingimiento para que os separaseis.
"¿Pero por que???" pregunto la guerrera "¡Oh no, Resna!" grito al teimpo que salia corriendo. Entonces delante de ella aparecieron Ares, acompñadado de Hathor. Xena corrio hacia él abrazandole con fuerza. El acariciaba su cabello feliz de volver a sen-tirla junto a él
"Xena yo siento mucho, jamás fue mi intención lastimarte. Sabes que no soportaría perderte, te amo más a que la vida misma" Xena puso dos dedos en sus labios impidiendole continuar
"Lo sé y siempre lo he sabido, pero no pude evitar dudar de ti al verte con una diosa. para mí era asombroso el que tu me ames por eso siempre espere con temor que llegase una divinidad, la cual me sustituyese en tu crazón
"Xena, todo lo que pensaste es una tonteria, porque no hay mayor divinidad que tu. Eres lo más preciado que tengo y jamás me perdonaría perderte" ya resueltas todas las dudas se besaron antes de unirse de nuevo en un abrazo. Isis y Hathor miraban co orgullo la escena cuando Isis recordo a Resna. Todos se disiparon para reapare-cer en el templo de Resna.
Alli entorno al dios se encontraban Horus, Ra, siris y Reth, quienes obserbaban a Resna con malicia antes de matarle.
"¡¡¡NOOO!!!" grito Xena mientras empezaban una forzejeadora lucha Ares y Xena contra los dioses orientales. Cuando al fin las divinidades Egipcias consiguieron venceer a los dos guerreros por ser mas y mas poderosos miraron havcia el lecho donde llacia el moribundo de Resna, pero alli solo estaban Isis y Hathor junto a Resna quien se había recuperado de forma milagrosa. Los miro a todos de forma arrogante antes de sonreirles de forma maliciosa y con sus manos hizo un circulo de color plateado. Los dioses fueron uno a uno tragados por ese agujero. Cuando todos hubieron desaparecido, Ares y Xena, se acercaron a Resna quien miraba a la vez que Isis y Hathor una pequeña jaula de diminutas densidades. Alli todos los dioses que antes había estado atacandole gritaban intentando salir en vano. El dios miraba todo con humor como si nop hubiesen estado apunto de matarle a él y a sus padres, como si nada hubiese pasado. Tan solo miraba a sus padres, las unicas personas por las que durante
todo lo ocurrido se había preocupado. Para orgullo de Resna ambos estaban a pesar de todo juntos. ¡OJALA EL TAMBIEN SE ENAMORARA ASI ALGUN DIA!