ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el sub texto.
DEDICATORIA: Para jorge, o Carlos o los dos, porque no recuerdo cual es el timido que no se atreve a dirigirme palabra sin ponerse rojo como un tomate.
Para críticas instructivas o intercambio de opiniones, escribidme a: lucylawes@terra.com
¿EN QUE PIENSAN MIS MUJERES?
Por Marta Sofía
Prólogo
"¡¡¡ALGUN DIA CONSEGURIE QUE VUELVAS A MI EJERCITO, A DIRIGIRLO JUNTO A MI!!!" grito Ares, mientras Xena se marchaba tras evitar una guerra y no caer en la trampa que Ares le había preparado. Sonreia maleficamente, mientras veia como Ares se disponia a volver a estallar. Montaba a argo, mientras detrás de ella Gabrielle se lastimaba de Ares entre risas.
"¿Cuándo comprendera que no pienso volver a su ejercito?"
"Quizas el mismo dia que comprenda que aunque te gusta no volveras a ser su concubina" bromeo Gabrielle. La guerrera tiro de las riendas de Argo y la yegua movio su trasero, amenazando a Gabrielle con tirarla. Por supuesto era una broma "No vuelvas a hacer eso" pidio la bardo
"Claro, Gabrielle, claro" contesto con la misma sonrisa que le había puesto a Ares "Lo que me gustaria darle un excarmiento a ese maldito dios de la guerra. Que comprenda que su ejercito es contra lo que lucho y no por lo que lucho"
"Seria mucho mas facil si el mismo decidiera que asi debe ser, ¿no?" pregunto la diosa del amor apareciendo junto a ellas. Iba junto a Argo, a la misma velocidad, flotando por el aire. Xena freno bruscamente a la yegua por el susto
"¿Qué tipo de escarmiento?" pregunto, mientras Gabrielle le daba juguetonamente un golpe en el culo por semejante frenazo
"Llevo pensandolo bastante tiempo, pero es ahora cuando tu lo has deseado, cuando me he decidido ha hacerlo" sonrio la diosa "Piensa en tus tiempos con él"
"Prefiero no recordarlos"
"Pues tendras que hacerlo" informo la diosa "Mi plan es rememorar esos dias, hacer creer a Ares que estos años no han existido y que todo este tiempo has estado dirigiendo su ejercito. El mismo se dara cuenta de que te prefiere como su ex-princesa guerrera, su reto, a su sumisa, fria y materialista princesa guerrera"
"¿Y si me prefiere materialista, fria, calculadora, pero al fin y al cabo suya?"
"El siempre te a querido, pero tu… tu antes eras superficial y no tenias sentimientos ante nadie. El no desea esa Xena, aspira a conseguir a la actual, a la que si le quiere" Si las miradas pudieran matar…
"Los dioses no conocen el amor, ni sabrian notar la diferencia entre amor y deseo" aclaro Gabrielle intentando calmar a su amiga
"¿Ah, no, pequeña? ¿Y yo que soy, una ilusión optica?" pregunto molesta Afrodita
"Y si el plan no funcionara me quedaria eternamente en…" empezo a preguntar Xena "Espera… como conseguiremos que todo el mundo cambie a nuestra merced"
"Ares caera en menos de dos dias. Le puedes entretener dciendo que planeais conquistar… Egipto"
"¿Y en el olimpo?"
"De eso me encargo yo" decidio la diosa "¿Aceptas?"
Xena miro a Gabrielle y luego de nuevo a Afrodita. Penso en cuantos planes estupidos se ahorraria si lo hiciera.
"acepto" dijo "Pero tu te encargaras del teatro, y los actores"
"Sera entretenido" sonrio la bardo
"Si, pero pequeña, tu lo veras todo desde el palco. Junto a mi. Para que no sospeche"
¿¿En que piensan las mujeres??"Maldito inutil… ¡te dije que consiguieras información, y lo unico que sabes decirme es el numero de soldados que tienen!" gritaba ares en su templo a uno de los liders de sus ejercitos. La cara de este se transformo y parecia una careta por su blancura y su expresión de terror "¿Qué…?"
Antes de pronunciar ocurre alguien le golpeo.
Al dios le dolia la cabeza como nunca había experimentado. Agradecio los comodos cogines en los que se encontraba, porque calmaban sus molestias. Empezo a abrir los ojos, sin reconocer del todo su alrededor. Estaba seguro de que se encontraba en una tienda de un campamento, pero no recordaba tener en marcha ninguna guerra"¿Dónde estoy? ¿Qué me ha pasado?" pregunto levantandose nerviosamente de los almuadones en los que se encontraba
"Tranquilo toro" oyo que pronunciaba una mujer, mientras unas manos impulsaban a sus hombros a volver a tumbarse.
"¿Xena?" pregunto pestañeando nerviosamente
"Si no has decidido cambiarme el nombre esa soy yo" contesto con una mirada que Ares hacia años que no veia "Respondiendo a tus preguntas…" comenzo mientras ponia hielo en su cabeza, donde Ares creyo notar un chichon "estas en nuestra tieda, y ¿qué te ha pasado? Tu intestaste animar a nuestros soldados en el campo de lucha, momento que el dios contrario utilizo para atacarte. Llevas dos días incosnciente"
"¿Qué?"
"Tranquilo, mate a ese dios con su propio arma"
"Espera, antes has dicho… nuestros soldados"
"Si, ¿o prefieres que les llame mis soldados?" pregunto con una sonrisa
"Pero… ¡si tu vas con el bien!"
"Si tu te llamas el bien, entonces si" determino
"¿Y Gabrielle?"
"¿Quien es ella?" pregunto celosa. Ares elevo una ceja sonriendo incoentemente.
"¡Tu amiga!" comento Ares desconcertado
"No recordaba que el dirijir tu ejercito me dejara tiempo para tener amigas"
"¡¿mi ejercito?!"
"¡¡Si!!" contesto Xena empezando a enfurecerse "¿O acaso habías pensado donarlo a las virgenes de Hestia??"
"No, no, es solo que estoy un poco… confundido"
"Debe haber sido por tu golpe. Decias cosas muy raras"
"si, ha debido ser eso" declaro el dios tocandose su cabeza. La guerrera le sonrio, mientras se disponia a salir de la tienda. Al apartar la tela de la entrada para irse, Ares pudo distingir miles de hombres armados o tan solo con armadura. Sus ojos se abrieron como platos.
Xena se alejo del campamento asombrada, mientras llamaba a Afrodita. Esta aparecio junto a Gabrielle de forma sonriente, preguntandola por el plan:"A salido perfecto, se lo ha tragado por completo" dijo orgullosa "Ademas el golpe aun le duel, ja. Por cierto, Afrodita, ¿de donde has sacado toda esta gente?" pregunto la guerrera
"Recibimos la ayuda de mnemosine… ella a borrado la memoria de varios hombres, a petición mia y de Zeus"
"¿Zeus tambien interviene en esto?"
"Si… el escarmiento le a parecido gracioso y queria colaborar"
"Vaya olimpo el de zeus" siseo Xena "ares, me llama, creo que me hara…" dijo antes de desaparecer
"… desaparecer" termino la guerrera de nuevo en su tienda de campaña
"Asi que este es mi ejercito, ¿no?" pregunto el dios de la guerra
"Si, asi es"
"¿No conoces a ninguna mujer llamada Gabrielle?"
"Ya te dije que no"
"¿Y a un tal hercules?"
"¿Te refieres a ese hijo de Zeus que dirije nuestras tropas en el sur de Italia?" pregunto con sarcasmo
"¡Hércules esta bajo mi mando!" se carcajeo "¿Y tu eres mi princesa guerrera?" determino Ares
"Si" contesto ella con una sensual sonrisa
"Me gustaria saber hasta que punto eres mi princesa guerrera" farfullo Ares mientras se acercaba a ella.
"Y a mi no me importaria demostrartelo, pero ¿recuerdas lo que prometiste?"
"¿El que?"
"Que darias una semana de descanso a todo tu ejercito, asi que eso me incluye. Y como demostrartelo supondria trabajar mucho…"
"Que iluso fui en aquel momento" decidio ares, aun sin recordarlo. Pero prefirio no recordarlo y seguir en ese mundo de fantasia donde todo era como él queria, incluida la actitud de Xena. ¿qué mas podia pedir? ¡La tenia a ella…! …y bueno, tambien la tenia al mando de su ejercito "¿Y ahora que?" pregunto con una sonrisa que nada podia borrar
"Si no tienes mas preguntas para aliviar esa amnesia pasajera me ire a pasear con Argo" determinó
"¿Argo? ¿Aquí tambien tienes a esa yegua?" pregunto Extrañado. La guerrera noto como su metedura de pata le había echo dudar
"Aquí y en todas partes, y digas lo que digas, no pienso deshacerme de ella" contesto con orgullo, mientras salia de alli con un suspiro.
Mientras Afrodita en su templo observaba todo con Gabrielle. Cuando ambas sonreian por la rapidez y agudeza de la respuesta de la guerrera, Ares aparecio en el templo. Afrodita enblanquecio, mientras chasqueaba los dedos en un inetnto de disfrazar a Gabrielle:"¡¡Amo esta vida!!" grito Ares "¡¡Y la amo a ella!!"
"¿Se puede saber que te pasa, Ares?"
"¿Qué me va a pasar? ¡Ella esta en mi ejercito, mi ejercito depende de ella… y yo tambien!" murmuro
"¿Hablas de Xena? Lo dices como si acabaras de reclutarla"
"Y asi ha sido para mi. Tuve un sueño un tanto extraño, y muy real en el que ella era mi peor rival, junto a Hércules. Pero ya esta todo arreglado, todo" susurro lleno de alegria "esta conmigo y dudo que se marche en mucho tiempo"
"No esta contigo, esta con tu ejercito"
"¿Qué?"
"Lo he dicho muy clarito. Quiere a tu ejercito, no a ti. Tu eres un extra del que podria prescindir si quisiera."
"No es cierto, digamos que a lo largo de los años…" intento mentirse Ares
"…a lo largo de los años ha ido engañandote mas y mas. Admitelo, no te quiere"
"¡No es cierto!" grito enfadado "¡¿Se puede saber desde cuando tienes a ancianas en estado de descomposición a tu servicio?!" pregunto enfadado mirando a Gabrielle disfrazada antes de desaparecer.
"¡Uff!" resoplo Gabrielle "Afrodita… ¿podrias quirtarme este disfraz?" pregunto
Mientras en un campamento Ares aparecio furioso en su tienda, donde justo se encontraba una guerrera afilando su espada. Esta se hallaba a solas y Ares sin darle tiempo a reaccionar la beso dulcemente. El comportamiento sorprendio a Xena quien se separo de él haciendo un gran esfuerzo contra su fuerza de voluntad:"¿Qué haces?"
"¿Me quieres?" pregunto Ares
"Digamos que eso no entra en mi diccionario"
"Vamos, que no me quieres"
"Seria una forma drastica de decirlo, pero sin embargo amo todo lo que me das y lo que me propones tener, ¿acaso no es suficiente?" pregunto
"Si, supongo que es con lo que me tengo que comformar" resplo decepcionado, mientras se dejaba caer en los cojines.
"¿Acaso tu si me quieres?" pregunto Xena con burla, mientras aparecia tras el y comenzaba a masajear sus hombros
"Digamos que no te odio" sonrio el dios.
Mientras en el olimpo, Mnemosine descansaba en un sofa, como si estuviera enferma. No dejaba de gritar e insultar al aire, mientras se lastimaba de su mal estado:
"¡No hacen mas que pedir! Mnemosine haz esto y haz aquello, que si no, vendra Zeus y se enfadara contigo. ¡Maldita Afrodita! Pero a esa engreida y a ese mujeriego que tenemos como dios de los dioss poco le importa como acabe la pobre mnemosine tras modificarle la memoria a la gran muchedumbre de inocentes aldeanos que Afrodita había selecionado. Lo importante es que el caprichito de Afrodita se cumpla, para que no coja un arrebato. ¡¡Y todo por fastidiar a Ares, quien a fin de cuentas no es tan horrible!!" se quejo "Espera un momento… ¡Ares!" repitio el nombre varias veces, mientras planeaba una venganza.
La diosa aparecio momentos despues en la tienda de Ares, con una pelota en la mano. El dios que se encontraba solo la miro con asombro:"He venido a traerte este obsequio" anuncio la diosa
"¿Tu a mi? Hay algo que no me cuadra"
"Ya te dije cuando defendiste mi templo que te daria un obsequio como pocos" aclaro aprovechandose de su amnesia "Asi que hay esta" dijo mientras le tendia la pelota
"Gracias, pero ya tengo muchas como esta" contesto mientras se la lanzaba. Ella se aparto para que ni la rozara
"Seguro que no tienes ninguna como esta" insistio "Aquel que la coja, dios o no, tendra la maldición de que sus pensamientos sean oidos por ti" comento orgullosa "El efecto solo puede caer por tres personas, cuando tres almas esten infectadas la pelota perdera cualquier encanto"
"Gracias" respondio con una sonrisa "le dare… buen uso" determino mientras desaparecia. La diosa reaparecio en su templo mientras susurraba para si misma:
"Afrodita, acabo de entrar en el juego. Ahora hasta que tu no ceses tu maldito escarmiento, Ares tendra a su merced a tres personas, y supongo que tu y tu princesita guerrera sereis de las tres"
Y no se equivocaba
"Afrodita a ese no hay quien lo pare" declaro Xena, mientras Gabrielle se reia por lo bajito y Afrodita sonreia "Tiene las hormonas muy alteradas, por no decir hirviendo"
"Te quiere, es lo logico. Pero tu parale los pies y dejale claro que no le quieres. Repiteselo muchas veces"
"pues como me toque le hare picadillo, asi que tu inetenta ayudarme, ¿de acuerdo? Ademas la excusa que le he puesto solo durara esta semana, despues exigira que volvamos a la normalidad"
"Pues tu combencele antes de que se nos agote el tiempo, que yo tambien lo intentare"
"Vale, pero lo hare sin tocamientos"
"Eso, sin tocamientos, para que su brageta le ayude a decidir que prefiere a la otra Xena y no a esta" contesto euforica, al tiempo que Xena empezaba a marcharse y Afrodita desaparecia. Mientras la guerrera andaba, alguien aparecio a su lado, era Ares. La miro con un sonrisa y tras recorrerla por completo de arriba abajo, la saludo.
"¿Siempre me persigues?"
"Solo los momentos en los que no estas junto a mi" murmuro "Haber si eres capaz de coger esta pelota" pidio ridiculamente el dios mientras se la tiraba. A Xena le basto estirar su mano para alcanzar el objeto. Ares noto un pequeño mareo, cuando miles de palabras empezaron a circular por su cabeza "¿qué hacias tan lejos del campamento?"
"Nada en especial, disfrutar de mis cortas vacaciones" contesto observando la pelota y devolviendosela "Si quieres te digo que he hablado con Afrodita y Gabrielle" pensó
Ares se quedo congelado en el sitio, mientras miraba a la guerrera. Esta se preocupó mientras se giraba a mirarle.
"¿Estas segura de que no conoces a ninguna Gabrielle?" volvio a preguntar ares
"Si, estoy segura. Me empiezas a mosquear con ese nombre, ¿sabias?" resoplo "¿Habre nombrado sin querer a Gabrielle en alguna combersación? Lo dudo, todo lo relaccionado con la bardo es palabra tabu mientras dure el escarmiento" volvió a pensar
"¡AHHH!" grito Ares
"¿Qué te ocurre?" pregunto Xena
"Xena, tu nunca me traicionarias, ¿verdad?"
"No, hasta que no encuentre un ejercito mejor que el tuyo, y como eso es imposible…" susurro mientras le animaba a seguir andando "La verdad es que traicionarte es algo que hago tan a menudo que ya ni me planteo si debe molestarte"
"¡Ahhhhh!" volio a gritar
"¡¿Se puede saber que te pasa?!"
"Xe… Xena, tu ve llendo al campamento, nos vemos alli" declaro mientras desaparecia y hacia presencia en el templo de Mnemosine, donde esta le esperaba impaciente "¡¡¿Se puede saber que truco es este?!" pregunto
"No es ningun truco, sino un don. ¿pero que ocurre? ¿Te molesta lo que oyes?"
"¿Esos son sus autenticos pensamientos?" la diosa afirmo "¿Qué esta ocurriendo Mnemosine?"
"Te preparan un escarmiento. Desean que tu mismo admitas que prefieres el otro mundo a este que acaban de crear a base de magia"
"¡¿Qué?! Malditos… espera ¿has dicho desean? ¿Quién mas esta metido?"
"Afrodita, Gabrielle y Xena. Tienen la colaboración de zeus" admitio Mnemosine.
"¿por qué me estas ayudando?"
"Digamos que odio que me hagan trabajar a lo tonto y para tonterias"
"¿Y por eso me has concedido este don? ¡Pues si que eres rencorosa!"
"Testarudo e insolente dios esto solo durara hasta que Afrodita decida levantar todo este teatro. Hasta entonces, podras escuchar los pensamientos de tres personas, entre ellas, como veo, Xena. Despues volveras a ser un simple dios" murmuro.
Cayo la noche sobre el campamento y todos los hormbres se encontraban alrededor de una enorme hoguera, cenando y divirtiendose. Tan solo una persona estaba mas tranquila y pensando en cualquier otro lugar, pero no por ello esta fuera del grupo o lejos de la hoguera con un buen plato de comida en sus manos. Se trata de Xena. Entre ensoñaciones echa de menos las noches que pasa con Gabrielle mirando al cielo e intentando adivinar el nombre de las constelaciones. Es entonces cuando una persona, Ares, cerca de ella oye sus pensamientos y se estremece al pensar todo lo que han montado tan solo para que el diga: "Teniais razón, prefiero el otro mundo" Se acerco a ella y se sento junto a ella:"¿No crees que nuestros hombres ya se han divertido suficiente?" pregunto Ares
"No… dejemosles los siete dias prometidos" pidio Xena
"si me lo pides asi, no puedo negarme" contesto Ares sonriendola
"Ya esta hay otra vez esa fantástica sonrisa" murmuro. Ares elevo una ceja al oir el comentario, mientras la miraba sonriente.
"Me gustaria hablar contigo de nuestra proxima conquista" murmuro Ares en su oido, mientras desaparecia y aparecia su luz en la tienda.
"Este hombre siempre pensando en trabajo"
Abandono la hoguera mientras se acercaba a la tienda con paso pausado. Pensando en lo peligro de la situacion de estar a solas con Ares, sintio que una leve brisa pasaba cerca de ella. Y si no se equivocaba en ella oyo la voz de la diosa del amor y de su bardo, hablandola y dandole animos. Aparto la tela de la tienda, mientras entraba en ella. Se encontraba Ares en una mesa observando un mapa:
"¿Trabajo?" pregunto Xena
"Puesto que te tengo que dejar descansar, no se me ocurre que otra cosa hacer" comento en tono coqueta, mientras recogia el mapa "¿Qué opinas de Egipto?"
"Demasiada arena y demasiadas guerras interiores como para merecer la pena conquistarlo" declaro mientras se tumbaba en los cogines y comia algunas cerezas. Ares de espalda a ella abria otro mapa
"Pero no dependeriamos solo de las tropas griegas para conquistar a los iberos" contesto, mientras una de las cerezas de Xena se caia a los pies de la guerrera. Ares se agacho a cogerla, acercandose a Xena:
"Muy caballeroso" respondio ella recogiendo la fruta y deandola a un lado
"No tanto como tu crees" murmuo él, mientras se dejaba cer en los cogines. Sin quitarle la vista de encima se giro hacia ella.
"Odio que me mire de esa forma. Es como si intentara ver que ocurre dentro de mi" penso Xena, pero sin aparentar preocupación en su exterior, sino solo serenidad
"Aquí donde me ves…" comenzo Ares "… empiezo a dudar de que pueda aguantar los siete días que te prometi de descanso" murmuro mirandola
"Hay esta otra vez esa mirada" pensó "pues tendras que hacerlo" sonrio "una promesa es una promesa, aunque la hagas tu, dios de la guerra"
"pues en caso de que tu resistencia flaquee, tan solo llamame, llamame muy alto" pidio, mientras se levantaba. Al hacerlo, Xena discretamente, escapando a la vista de Ares, ladeo su cabeza, observando el trasero de este. Quizas aquello escapara de la vista de Ares, pero sus pensamientos no:
"Se nota que estas en forma" penso. Aquello fue superior a Ares y de un giro brusco, se quedo en frente de Xena "oh, oh" Ares se lanzo a los labios de la guerrera y la beso con fuerza suficiente para evitar cualquier futura protesta. En un principio, Xena no respondio, comenzando al rato a colaborar:
"Cuando se quede sin aire me separo y le mando a la mierda, para que no sea demasiado cantoso" penso la guerrera "Estos besos no son peligrosos. Me los conozco de memoria, tan solo quiere pasar una buena y calentita noche. ¡Pues se va a quedar con las ganas" penso sonriendo. Ares sorprendido por la frigidez y sensatez de los pensamientos de Xena, se separo de ella, sin retirar la mirada de sus ojos.
"Aun no ha flaqueado mi resistencia, ¿por qué me besaste?" pregunto Xena "Por favor, no lo vuelvas a hacer, por favor" penso preocupada
Ares no contesto a la pregunta de Xena, sino que se limito a sonreir al ver que no había fracasado del todo. La volvio a mirar "esa mirada otra vez es un mal ahugurio" y sin dejarla tiempo para reaccionar volvio a besarla. Su estrategia había cambiado, entonces no la beso con fuerza y rapidez, sino con dulce afecto, relajante lentitud y moderada pasión
"Este… hmmm… este beso no lo tengo catalogado en mi memoria ¿qué pretendera?" penso intranquila, mientras dejaba que Ares la agarrara de la cintura "Hmmm, este no es Ares, no puede ser el" volvio a pensar, mientras Ares comenzaba a inclinarse, tumbando a la guerrera "No, no debo dejarme tumbar, me saldria del plan, no es recomendable, no, ¡Arriba, Xena! ¡Arriba! Hmmm… mierda, me tumbo del todo" murmuro asustada. Ares no pudo evitar que sus ojos irradiaran alegria tras oir los pensamientos mientras el la besaba "Informe general: batalla perdida, temperatura del cuepo: 100º " Ares no pudo evita soltar una disimulada carcajada "Veamos Xena, tu ultima oportunidad… piensa en algo que te haga perder calor paulatinamente: Joxer, Gabrielle, bañar a argo, la guerra… Ares, Ares, los besos de Ares, los deliciosos besos de Ares… espera ¡eso no me ayuda a bajar mi temperatura!" los pensamientos de Xena eran desesperadamente graciosos para Ares, quien no dejaba de sonreir "Esos labios… como recorran mi cuello, no respondo" Ares sonrio maliciosamente, y abandonando momentaneamente sus labios se dedico expresamente a besar ese cuello que había estado deseando desde el instante mismo que lo vío. Aquello era como deborar el mas rico de los manjares " A la mierda Afrodita, a la mierda el plan, soy humana, ¿no?" penso antes de caer por completo en la tentación, y dejarse llevar. Desde entonces no hubo mas pensamientos, solo sentimientos, muchos sentimientos.
"¿Tienes un golpe?" pregunto Gabrielle, mientras Xena y ella hablaban bastante alejadas del campamento. La bardo se encontraba como un reflejo en la espada de la guerrera, por arte de Afrodita."¿Un golpe? ¿Dónde?" pregunto Xena seria como nunca
"En el cuello, lo tienes morado"
Xena palpo su garganta, hasta llegar al supuesto golpe, y en un murmullo casi inaludible dijo "Si, es… un golpe" mientras se lo tapaba "Un golpe con la dura realidad" pensó
"¡Eso no es un golpe, Xena!" oyeron ambas que decia Afrodita. Xena miro el filo de su chakarm y en el se veia a Afrodita.
"¡¿Qué haces hay?!" pregunto Xena, mientras a Gabrielle-espada le mostraba el chakarm.
"Xena, no cabies de tema. ¿es un chupeton?"
"Anda, es cierto, es un chupeton" exclamo Gabrielle
"¿Y ahora que?"
"Tan solo pense que si me mostraba demasiado rigida, el sospecharia algo" dijo Xena, intentando excusarse
"¡¡Pero de eso se trataba!! De que sospechara y dijera: Anda que extraño es todo esto. prefiero el otro mundo. Y ¡zas! Todo arreglado"
"Loooo siiieeentooooo" contesto lentamente Xena, como un sarcasmo "Ya te dije que andaba mas fogoso de lo que yo podia controlar"
"Cierto, si es que es ese el problema"
"¿Cuál es sino?" pregunto Gabrielle, intentnando que su amiga no enfureciese de nuevo, pero esta vez Xena no lo hizo.
"¿Hasta que punto llegasteis?"
"pues hasta un punto que tu no deberias saber" contesto ella
"Siento a Ares cerca" murmuro Afrodita "Nos largamos" las figuras de Afrodita y Gabrielle desapaercieron de las armas, mientras Ares hacia presencia ante Xena. Esta se le quedo mirando largo y tendido, hasta que el la saludo con un beso. Ella apenas participo:
"Menos mal que no hay ningun sitio comodo para tumbarse por aquí" suspiro aliviada
"Xena, ya hemos roto muy profundamente el trato de los siete dias de descanso, ¿que mas da un beso?" pregunto coqueta
"Un beso puede afectar seriamente a mi resistencia… otra vez" penso "Quizas tengas razon" dijo mientras le daba otro beso.
"Te noto muy cariñosa" murmuro mientras rodeaba su cintura "¿No sera que empiezas a quererme?" pregunto deseando oir sus penamientos.
"Nooo, es solo que desde anoche siento lastima de ti" murmuro saliendo de su devil circulo de brazos, volviendo a interpretar mejor que nunca su papel. Se dio la vuelta mientras recogia sus armas, donde momentos antes había visto a Gabrielle y Afrodita. Noto que los fuertes brazos de Ares volvian a rodearla y ahcercaba su boca su oido:
"Eso no te lo crees ni tu" siseo. Deposito un beso en su cuello mientras se dipsonia a desaparecer
"Adios Ares" contesto ella con un tono extrañamente sereno "¡Si no me equivoco dentro de poco mis piernas van a doblarse y ha hacerme caer!" penso nerviosa. El dios de la guerra solto una carcajada antes de desaparecer. Cuando Xena cogio su chakarm noto la figura de Afrodita, pero por suerte no la de Gabrielle en su espada. El chakarm le dio un calambrazo, seguramente producto de la diosa
"¡Au! ¡Lo he intentado!" se protegio.
En su templo, Afrodita se notaba inquieta por Xena, y no dejaba de andar de un extremo a otro. Gabrielle empezaba a hartarse, mientras seguia en sus paseos a Afrodita.:"…No confio en ella, no confio en ella, no confio en ella…"
"¡¡Calla ya!!" exigio Gabrielle "Si ibas a estar asi todo el plan, ¿por qué escogiste a Xena?
"¿A quien sino?"
"Pues ya que la has cogido, callate, quedate quieta y observa como realiza perfectamente su trabajo, ¿quieres?" propuso atacada la bardo. La diosa contesto con un leve bufido, mientras se acercaba a una fuente. En sus aguas cristalinas se encontraba Xena. Esta estaba de nuevo en su tienda y acomodada en los cogines deboraba su comida. Ares aparecio junto a ella, tambien tumbado en los comodos cogines, mirandole con ojos picaros:
"Hu yu yu y" fue lo primero que dijo "¿Qué deseas ahora?"
"Te parecere plasta, o pegajoso, pero te lo volvere a preguntar ¿Sientes algo por mi?" sus ojos cristalinos deseaba rapido escuchar sus pensamientos
"¿Admiración?" pregunto sarcastica "¿Me lo como a besos?" penso, mientras Ares soltaba una leve carcajada.
"¿Ni pasión, ni amor, ni celos? ¡¿Nada?!"
"Nada" siseo cruelmente "Nada que no este relaccionado con lo que acabas de decir" penso "Esa es la diferencia entre tu y yo. En el tema de los sentimientos te doy mil vueltas, porque yo no siento nada por nadie, a no ser que me ayude a avanzar en mis objetivos y francamente, quererte de poco me sirve" murmuro sentandose en el otro extremo de la tienda "No esta siendo dificil mentirle, ¿no?"
"¿Seguro que no mientes?" pregunto con una sonrisita
"Seguro que no, fiate" dijo con dureza "Solo un poquitin, pero no se nota, ¿verdad?"
"Mejor solo queria asegurarme que no te estabas volviendo blando con el paso de los años y con mi gran presencia"
"Seguro" contesto ella dandole la razon sarcasticamente. Ares reaparecio junto a ella a unos centimetros. La guerrera alcanzo una cereza mientras él se acecaba a su rostro. Xena se acerco tambien al rostro del dios, y dejo caer la fruta desde su frentre, hasta resvalar por su nariz con unas debiles olas. La fruta llego a los labios de Ares, quien se la comio mientras Xena tiraba de rabito de la cereza, dejando a Ares disfrutarla.
"Cuando se te pase esta sensibleria me llamas, porque anoche no estuviste tan mal" murmuro Xena mirandole "Hasta entonces, disfruta de las cerezas" contesto depostando otra cereza en su mano "Espero que se le pase pronto esta sensibleria"
"Oh, Xena, si no fuera por este magnifico don que poseo, me tragaria por completo tu teatro" penso, viendola marchar de la tienda.
"¿Y que te contesto?""Que en eso de los sentimientos me daba mil vueltas, que no me queria y que era un debilucho"
"¡Oh, pobre!" susurro Afrodita con una risita sarcastica
"Miente, no me digas como lo se, pero miente"
"A eso se le llama ego masculino. No aceptas que todo este como tu deseas. La quieres en tu ejercito, la tienes en tu ejercito, la quieres en tu corazón y ella se limita a dañarlo, ¿triste no?"
"Claro, claro, claro. Afrodita, ¿podrias coger esta pelota?" pregunto Ares, mientras le lanzaba la misma esfera que a Xena. La diosa la cogio y mirandola con indiferencia, se la devolvio "¿En serio crees que no me quiere?"
"no creo que te interese mi critica, pero si, pienso que no te quiere" comento "¡para que luego diga Xena que no la ayudo!"
"¿Asi que tu crees que posibilidades tengo cero?"
"Lastima pero si, ella esta lejos de sentir nada bueno por nadie" respondio "¿Despues de la noche que debieron pasar ayer y aun tiene dudas? Este hombre es un poco corto"
"pues yo creo que anoche ella hablo bastante clarito""¿Cuánto te apuestas a que no desea repetir ni en mil años la pasada noche?" pregunto con una malevola sonrisa "Esta apuesta la pierdo seguro como Xena no este dormida"
"De acuerdo, ire alli y le preguntare.… no vaya a ser que se duerma y entonces no tenga posibilidades" tras eso sonrio y desaparecio del lugar. De nuevo estaba en la cansina tienda de campaña, donde había realizado la mayoria de los encuentros con Xena. Esta se encontraba tumbada, relajada y con los ojos cerrados. A primera vista estaba dormida:
"Xena, ¿duermes?"
"Depende de que desees, malvado conformista" penso preocupada Xena, fingiendo aun estar dormida
"Es una pena que duermas" murmuro sentandose junto a ella, para oir mejor sus pensamientos
"Lo mismo digo" volvio a pensar mientras se acomodaba mas entre las mantas, cuando Ares se sento junto a ella. Notaba su mirada posada en su rostro y aquello la ponia aun mas nerviosa "¿Seria posible que te alejaras?"
"¿En serio estas dormida?" pregunto mientras se tumbaba mirando al techo. Xena supuso que Ares sabía que estaba despierta. Se giro esperando encontrar a Ares, relajado y tumbado o mirando al techo, pero nada mas girarse, se topo con el rostro de Ares a un centimetro de su rostro:
"¿Dormias?"
"Sintiendote cerca mas me gustaria" pensó "Lo hacia hasta que llego un abominable…" antes de que pudiera decir dios, Ares alcanzo sus labios con sutileza y dulzura. Xena se giro por completo, mientras ponia sus manos en su rostro y el rodeaba su cintura.
"No vale la pena intentar resistirse, si yo no quiero resistirme" penso, mientras Ares recorria todo su cuerpo "Fracase, como Afrodita suponia, y todo por un pequeño imprevisto, los sentimientos" penso angustiada "No es posible que haya fastidiado otra vez el plan… hmmm… si es posible" murmuro mientras Ares deboraba su cuello y su hombro "No deberia, esto esta mal, esta muy mal, se volveran las dos contra mi" penso, mientras Ares sentia cierta inquietud "Bueno, quizas Gabrielle me perdone, ¡y que narices! Afrodita fue la que me metio en todo esto y ademas ella es la diosa del amor" Ares empezo a sentirse peor "No debo, pero quiero, ¡No debo, pero quiero!, ¡¡No debo pero quiero!! ¡¡¡NO DEBO!!!" Ares se separo bruscamente de Xena y levantandose de los cojines la miro a los ojos y dijo:
"No puedo, no puedo utilizar mi don para esto"
"¿Qué?" pregunto Xena, sin entender nada
"Por favor dile a Afrodita que acabe con todo este teatro, por favor" pidio, practicamente en un gemido. Los ojos de Xena se abrieron como platos, y su boca empezo a moverse, pero sin articular palabra.
"Tierra tragame" fue todo lo que podia pensar Xena.
"¿Desde cuando lo sabes?" pregunto con los ojos llenos de rabia (o vergüenza)"Des… desde el primer día"
"¡Y todo este ridiculo para nada!" bufo Xena, dejandose caer en los cogines, con las manos en su cabeza y la cabeza a la altura de las rodillas
"Las primeras horas, antes de que me enterara sufri mucho, si te consuela" ella sonrio levemente. El se dispuso a sentarse junto a ella, pero cuando comenzo a andar, la guerrera desenvaino su espada, dejandola con el filo en su cuello "Esta bien, me alejo"
"¿Como lo supiste? ¿En que falle?"
"¿Tu fallar? Eso es imposible, tu no tienes fallos" dijo Ares, traicionado por el subconsciente. Xena le miro con su famosa ceja elevada, y con una media sonrisa "Quiero decir que no fue culpa tuya, Mnemosine me ayudo"
"¡Maldita rencorosa!"
"Eso mismo la llame yo" conteso el con una sonrisa
"¿Te dijo lo que tramabamos… o como fue?" pregunto
"Digamos que me ayudo a adivinarlo, con un poco de ayudita divina"
"¿Qué hizo exactamente?"
"No quieres saberlo, te lo aseguro"
"¿Tu crees?" dijo "¡si quiero saberlo! YA" penso
"¡Esta bien, si quieres saberlo…! " se le escapo a ares. Pero Xena no noto nada extraño "A todo aquel que cogia esta pelotita…" dijo mostrando la esfera que tanto Afrodita como Xena habían cogido. Los ojos de la guerrera se abrieron como platos al reconocerla "… careceria de intimidad respecto a sus pensamientos" Xena tardo algunos segundos en comprender tan retorcida frase
"¿Quieres decir que oias mis pensamientos?" pregunto espantada "Tierra si me tragas, te vendecire eternamente"
"No solo oia, sino que aun los oigo"
"Pero… vamos… que no oyes todo, ¿no? Ademas oiras los pensamientos desde hace poco, no, unos minutos, ¿no?"
"No" contesto el con un suave balanceo negativo de la cabeza la cual mantenia agachada levemente. En aquel momento los ojos de Xena estaban abiertos como paltos. Su rostro con la boca abierta era indescriptible, y mantenia su rostro de nuevo a la altura de sus rodillas, entre ambas "Xena, lo siento, no pretendia…" dijo sentandose. Al hacerlo cerca de Xena, esta le fulmino con una mirada, que le hizo apartarse automaticamente
"Lo has oido todo, ¿verdad? Todo lo que pensaba, y lo que pense sobre ti, en… en esos monentos"
"Si, pero…"º
"¡¡Cabronazo!!"
"¡Eh! Perdona, pero no soy muy distinta a ti" respondio el ofendido
"¿Qué?"
"¡He oido lo que me llamabas! Y no me parece justo que me lo llames. Es cierto que he fastidiado vuestro plan, y puedes estar molesta por ello, pero no porque utilizara tus sentimientos…"
"¡Pensamientos!"
"Esta bien, pensamientos, en tu contra, porque tu plan era utilizar los mios en mi contra" contesto defendiendose "Y lo siento si he salido ganando" respondio el mas calmado. Xena se limito a respirar de forma acelerada, y sin poder evitarlo, la guerrera comenzo a tener pensamiento, aunque intentaba mantener la mente:
"¿Qué se cree? ¿Qué por tener razon voy a calmarme? ¡Que equivocado esta!"
"Pues si, eso es lo que creo, poprque no es justo que te enfades conmigo por algo asi"
"¡¿Quieres dejar de oir mis pensamientos?!"
"¡No puedo!"
"¡Yo por lo menos no pensaba utilizar tus sentimientos para echar un buen polvo!" penso Xena. Ares quiso utilizar esos pensamientos, para crear una tregua, por lo que no le informo de que los habia escuchado.
"Si te sirve de consuelo… al oir tus sentimientos no pretendia tan solo pasar una buena noche, sino que te quedaras junto a mi para siempre"
"¡Lo sabia! ¿Ves como no eres tan inocente??" comento acusadoramente "Has utilizado mis pensamientos conseguidos por tu don para tu propio veneficio" respondio ella recobrando la serenidad
"Ese no es el don que me apeteceria utilizar contigo" murmuro Ares, intentando parecder manso, o tranquilo, lo que altero mas a Xena.
"Pues yo que tu lo disfrutaria, porque es el uncio que podras utilizar conigo" contesto, mientras se marchaba de alli
"¡Mierda!" murmuro Ares
"¡Tu inventaste los remodimientos!" murmuraba Ares mientras hablaba con Afrodita "Soluciona este dolor que siento, y el que siente Xena""Estoy enfadada contigo, pero aun asi te dire cuatro verdades. Puede que yo los inventaras, pero tan solo tu eres culpable de sentirlos. ¡¿Claro?! Si sientes dolor, entonces sientes efectos secundarios de la traición a quien te quiere. Y el dolor que siente Xena es algo que tu has creado por tu ego"
"no son cuatro verdades, son tres. Sino quieres ayudarme, vale, pero no me griteis todas, porque os recuerdo que lo unico por lo que podriais enfadadros es por el echo de que haya ganado yo, y no vosotras, ¿o no?"
"¿Cómo te sentiste cuando descubriste que Xena te engañaba por todo lo alto? ¿Mal, verdad? Ella seguramente no sentia nada, al menos hasta que tu empezaras a hacerla mostrar sus sentimientos gracias al don. Debio de ser una liberación para ella, que entre tanto teatro pudiera desahogarse libremente, sin consecuencias. ¡Y ahora vas tu y se lo estropeas todo!" aquel grito asusto a Ares "La has cagado hasta el fondo. Si consigues solucionar esto, deberia darte un premio"
Ares se quedo pensativo un momento "¿No podria ser al reves? ¿Yo darte un premio si tu lo solucionas?"
"¿qué tipo de premio?"
"Hola mnemosine" la saludo Afrodita apareciendo en su templo "Agarra esta pelota" pidio. Antes de que la diosa pudiera hacer nada, tenia la pelota en sus manos. Cuando Ares quisiera, podria oir los pensamientos de la diosa "Traicionaste la voluntad de Zeus, ¿verdad?" le pregunto, mientras el dios hacia presencia"¡No!" cotesto enfadada
"Si quieres traemos a Ares y el dira que es lo que en verdad piensas, ¿ok?" pregunto "¿Es cierto que hiciste que Ares conociera mis intenciones de darle un merecido escarmiento, que hiciste que pudiera oir mis pensamientos y los de una de mis mortales favoritas?"
"Esta bien, lo admito" respondio ella haciendo una sumisa reverencia. Afrodita sonrio altiva, y haciendo un gesto con la mano,Zeus desaparecio y se combirtio en una nuve "¡Era un truco!"
"Si, peor sino quieres que el verdadero Zeus se presente aquí, ya puedes ir cagando leches para arreglar el estropicio que has montado, guapa"
"¿Qué quieres que haga?" pregunto, sintiendose ridiculamente vencida
"Primero retira el hechizo que impusiste sobre Ares, despues…"
En un campamento de dos personas, a varias medidas del que Afrodita habia montado para el escarmiento de Ares, se encontraban Gabrielle y Xena, desmontando todo, para marcharse lo antes posible, por orden de Xena. La bardo intentaba hablar con ella, pero al segundo intento temio por su vida, y dejo de intentarlo, si estaba enfadada, que lo estese, pero que no lo paraga con ella. Pero cuando mas temio que Xena pudiera acabar con la vida de alguien fue cuando Ares aparecio en el campamento sin nada para protegerse, simplemente él."Xena, escuchame, por favor" fueron sus primeras palabras, y las que Gabrielle creia que serian las ultimas. Pero al contrario de lo que ella creia, Xena se giro para escuucharle "Se que me odias, y no te lo reprocho, yo tambien me odio, pero ¿no crees que esta situacion es injusta?" pregunto el, fastidiandolo todo. Xena sin pronunciar palabra se giro, mientras seguia recogiendo todo "no se como pedirte perdon, no se como tratarte, solo sabia cuando escuchaba tus pensamientos, aunque se que eso no era justo. Asi que por favor dame una ayuda"
"Yo tan solo puedo señalarte la salida" contesto ella en un tono uniforme que no expresaba nada como su comportamiento y su rostro. Volvio a girarse y mientras recogia las cosas pidio la colaboracion de Gabrielle
"Xena, por favor, hablemos" no consiguio ninguna reaccion en la guerrera "¿Lo haces para torturarme? ¿Lo haces porque sabes que te quiero a rabiar? ¿Es por eso por lo que me machacas?" pregunto Ares
"¿Qué has dicho?" pregunto la guerrera dandose la vuelta
"Te he pedido que hablemos, ¿tanto es eso?" pregunto
"No, lo que habías dicho antes" pidio, sin rebajar el sin sentido de su tono de voz
"Xena no he dicho nada, pero me gustaria decirte tanto" murmuro "El hechizo de mnemosine ya ha debido hacer efecto"
"¡Oigo tus pensamientos!" anuncio Xena, al oir la voz de Ares, sin verle mover los labios "Espera… mnemosine, hechizo… ¿has vuelto a embrujarme?"
"No exactamente" comenzo, avisando con su tono de voz de que había echo algo por lo que acabaria mal parado sino recibia la aprovacion de Xena "He intercambiado los puestos. Yo no oigo nada, tu oyes todo"
"¿Y Mnemosine…?" pregunto sin llegar a creerselo del todo
"Se opuso, pero despues de lo que os hizo, poca opinion tenia" contesto Ares, intentando mostrarse docil
"¿Y todo porque quieres que te perdone?" pregunto ella sarcastica
"Exacto" contesto él "¿No crees que tal y como me estoy ridiculizando, me merezco otra oportunidad?" penso. Xena solto una carcajada al oir sus pensamientos, antes de quedarse en una pose pensativa.
"Esta bien te perdono" contesto ella, mientras volvia a recoger todo. La bardo tuvo que aguantarse la risa al ver el rostro del dios.
"Pero… ¡¿me perdonas?! ¡¿Solo me perdonas?! Yo… quiero decir, pensaba que no era el unico que queria que hubiera algo mas…" gimio "¿Quieres jugar conmigo o lo dices en serio?" penso preocupado
"nos ayudas o que" pregunto la bardo, como dandole a entender a Ares que ya estaba perdonado, pero nada mas. El dios de la guerra respiro hondo, mientras desaparecia de alli. Reaparecio frente a su hermana y en un sollozo identico al llanto de un niño mimado pribado de sus caprichos dijo el nombre de su hermana. Esta, sin necesitar mas informacion, supo que era lo que le ocurria a su hermano (quizas porque le habia espiado):
"Esta jugando contigo" comento sin darle mayor importancia
"¿Cómo que jugando, Afrodita? ¡Acaba de rechazarme!" lloriqueo el dios
"Tras rechazarte, se ha girado y casi se parte de la risa al ver tu reaccion. Simplemente juega contigo, porque seguro que tiene tantas ganas como tu de perdonarte y hacer mas"
"¿eso crees?"
"Si, ¡pero has dejado que juegue contigo, y ahora de nuevo, te toca a ti mover pieza en la parte mas complicada" respondio la diosa enfurecida
"¿Y que propones?"
"Seducela, idea algo, recuerdala de algun modo que la quieres, haz algo que ella no se espere, en el momento mas insospechado"
"¡Tengo una idea!" anuncio con una sonrisa mientras desaparecia
"¡ARES!" grirto Afrodita intentando evitar que el dios desapareciese "Por favor, hermanito, no metas la pata" penso para si la diosa
Aquella noche, cuando Xena y Gabrielle ya se encontraban entre sus respectivas sabanas, miraban al cielo y entre estrella y estrella hablaban:"Has sido muy cruel, ¡incluso a permitido que escuches sus pensamientos!" dijo Gabrielle, protegiendo a Ares
"Lo se, pero queria hacerle sufrir, a saber que hace ahora…" sonrio picaramente mientras se lo imaginaba.
"Creo que ya se que es lo que va ha hacer" contesto Gabrielle atonita señalando al cielo. En este, escrito con estrellas estaba la frase I LOVE YOU, para que se viera alli desde donde se mirara. La guerrera solto una carcajada atonita, pero sin dar señales de ir a flaquear el castigo quer le habia impuesto al dios, se durmio tranquilamnete
A la mañana siguiente, mientras amabs amigas andaban por un camino dentro de un bosque, Ares hizo su segunda actuacion. Caminaban tranquilas, sin pensar en nada, tan solo observando lo que las rodeaba. Rompiendo la paz y el silencio del moemnto, Gabrielle hizo un anuncio
"Sigue andando, ahora te alcanzo. Quiero recoger algunas especias que hay poor aquí. Son realmente sabrosas" siseo la bardo pensando en el banquete. Xena sonrio aceptando, y continuo andando junto a Argo, mientras Gabrielle se paraba. Fue cuando volvio a retomar el camino, corriendo para alcanzar a Xena, cuando se percarto de que alli donde la guerrera pisaba, se combertia en hierba verde, fructiferros arboles o preciosas flores, igual que ocurrio cuANDO Afrodita salio de su concha y piso la tierra.
Mientras desde un templo el dios de la guerra y la diosa del amor vigilaban la escena, viendola en un liquido parecido al agua que les mostraba lo que ocurria:
"Eso ha sido un golpe bajo" comento Afrodita enfurecida "Al lanzarle ese hechizo es como si la compararas conmigo" siseo
"No tiene comparacion contigo" murmuro Ares observando a la guerrera en el agua "No te lo tomes a mal" pidio el dios, al oir a su hermana soltar un bufido
"pues parece que despues de todo tu detalle no ha servido de nada" contesto la diosa, mientras en el agua veian como Xena tras percatarse de lo que ocurria solto otra carcajada, pero siguio andando como si nada.
Aquella noche Xena y Gabrielle se tomaron el lujo de cenar comida decente en una posada cerca de donde habian armado su campamento. Gabrielle estaba harta de cocinar y Xena harta de su comida, asi que no hizo falta mucho esfuerzo para combencer a ninguna de las dos. Mientras cenaban, aparecio en la mesa comida con mucha mejor pinta que la que la posadera las habia servido. Aparecieron desde entrarntes hasta postres. Y al final del todo, uin ramo con flores amarillas bellisimas, y otras, aunque en menor cantidad rojas. Xena de nuevo solto una carcajada mas alegre que la anterior, pero tras recorger las flores, volvio a actuar como sitodo siguiera igual.
Y asi siguio largos dias el dios, hasta alcanzar la semana. Habia echo practicamente una decena de detalles romanticos o apasionados, divertidos o profundos, pero todo parecia darle igual a Xena. Empezaba a pensar si realmente Afrodita tenia razon sobre que Xena jugaba con el, pero sentia lo mismo.
Por otro lado, la diosa del amor empezaba a enfurecerse con su hermano. Durante todos sus nulos intentos, habia intentado proponerle una idea, que como gran conocedora del amor, pensaba que seria la mas directa, la mas apropiada y la mas dficil de rechazar. Pero Ares parecia no querer escuchar a nadie, hasta que por fin una noche, despeserado, presto atencion a su hermana. Y fue lo mejor que pudo hacer.
Xena temia que los intentos de Ares hubieran terminado en el hecizo que le habia lanzado al aire el dia anterior. Temia haber sido demasiado rechazadora, y haber perdido la oportunidad de que Ares quisiera estar con ella, pues hacia mas de un dia que el dios no daba señales de vida.
Asi de inquieta se acosto, por lo que cuando al fin se durmio su sueño no fue muy profundo. Notaba una piedra enana bajo su manta, notaba una leve brisa que anunciaba mucho roccio en las palntas al dia siguiente, notaba… como lentamente sus ojos se cerraban entre tanta ddivagacion.
Caundo al fin se durmio Ares vio el momento de ejecutar su plan.
Xena noto a alguien apoyado sobre ella, lo que la desperto de inmediato. En alerta por aquel despertar, intento alcanzar con sus manos un arma, antes de reconocer a aquella persona. Pero sus manos se encontraban agarradas por una mano de su atacante sobre su cabeza. No le quedaba mas que saber quien era aquel ser que había escapado a sus increibles sentidos. El dios de la guerra sonreia contento por su reaccion, mostrando su lado mas cautivador:"Hola" siseo el dios en un murmullo "¿No vas a decir nada?" penso Ares. Xena sonrio al recordar que aun podia oir sus pensamientos. Miro hacia Gabrielle, y al hacerlo, sin necesidad de ningun don especial, Ares pudo adivinar sus pensamientos: iva a intentar despertar a su amiga. En menos de un segundo habia borrado aquella posibilidad de la mente de Xena, tapando con cariño su boca. Esta le miraba directamente con sus ojos azules, esperando ver que hacia a continuacion "No debes despertarla. Eso acabaria con mi sencillo plan" penso siendo plenamente consciente de que ella lo oiria. Xena, no dispuesta a parecer muy sumisa a su tacto, intento revelarse a su agarre, pero Ares la tenia completamente manejada. El dios de la guerra nego con la cabeza con una sonrisa, mientras acercaba su rostr a ella. Con satisfaccion pudo notar como Xena respiraba hondo al notarlo tan cerca y a cada rato mas. Cuando se encontraba a un centimetro de ella, aparto su mano de su boca, mientras la besaba. Aquello fue maravilloso, para ambos. Ares poso su mano en su torneada cintura, repasandola, y aunque notaba como Xena se encendia con tan solo aquellas caricias, no se atrevio a soltar sus brazos, hasta que no consiguio que Xena se olvidara del todo de ellos. Cuando Ares se disponia a desaparecer con Xena, para que no hubiera nadie, osea, para que no estuviera Gabrielle, Xena dejo de besarle y mirandole a los ojos pidio un unico deseo:
"No quiero seguir oyendo tus pensamientos. Quiero adivinar lo que quieres o deseas por mis propios medios esta y todas las noches que pase contigo"
"Asi sea" repitio Ares, con una sonrisa de pura felicidad. Y chasqueando los dedos hizo desaparecer el don de Xena, como hizo desaparecerlos a los dos, para reaparecer en un lugar mas intimo, y solo para los dos.
Aquel fue el principio de una insuperable noche, que se repetiria inumerables veces a lo largo de la vida de ambos. Y para el que le interese, durante todo ese tiempo ambos aprendieron a leer los pensamientos y deseos del otro sin nedcesidad de magia… ¡si esto no es amor, no se que lo sera!"Si me hubiera echo caso desde el principio" se quejaba Afrodita "¡Aquella era la mejor y unica forma de que Xena se rindiera!"