ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el sub texto.
Aparte, si eres menor, o simplemente muy poco maduro… ¡no sigas leyendo! Y busca algo más apropiado

DEDICATORIA: Para mi profesora favorita (cristina) y mi otra profesora favorita (Teresa) y para mis compañeras en la asignatura que ambas imparten Carmen, Luis, Raquel, Irene… que me aguantan con mucha paciencia

Para críticas constructivas o intercambio de opiniones, escribidme a: lucylawes@terra.com


ILUSIA, EL MUNDO DE LOS SUEÑOS

Por Marta Sofía

Ares se encontraba tumbado sobre algo blando. Se levanto mirando su alrededor. Pero a pesar de encontrarse en un lujoso edificio que el no conocia, apenas se inmuto. Giro sobre si mismo inspecionando el lugar, mientras caminaba algunos pasos. Entonces su alrededor era un bosque, y tampoco aquella vez se inmuto.
El lugar era frondoso e incluso parecia que algunos de los arboles se movian. Observo su alrededor y a sus oidos llego una cancioncita infantil. Avanzo hasta donde la oia y observo como dos nuños, vestidos con trjes infantiles, jugaban a tirarse algo entre si, mientras cantaban una canción:

"A quien se le caiga el corazón, recibira su defunción" Ares observo lo que se tiraban los dos muchachos entre si, y vio que chorreaba sangre de él. Era efectivamente un corazón "Ojala fuera el de el simple Ares, pero hay que conformorse con los de los mortales" Ares reconocio sus voces. Les miro reajado, mientras comprobaba que no se equivocaba:

"¿Straik, Discordia, que haceis aquí?" pregunro con una sonrisa

"Imaginarnos que este es tu corazón, tio Ares" murmuro Straik como haria un niño bueno

"Pero sabemos que eso es imposible, mientras lo tenga esa guerrera" comento Discordia con pucheros. Una musica llego a los oidos del Dios, mientras Discordia y Straik reanudaban su particular juego. Era una musica pernetrante, extraña, pero al tiempo pasional, que invitaba a bailar.

Como si de lo mas normal se tratase continuo andando, pero sin moverse del sitio, aunque su alrededor fuera cambiando. Entonces escucho una voz que ponia letra a la musica que escuchaban sus oidos, pero no le hizo mucho caso, aunque aquella voz fuera como la ambroisa. Sintio una irrefrenable tentación de recorger flores, asi que se dedico a coger los juncos más verdes y feos que pudo encontrar.
Cuando hubo recogido suficientes algas (pues los juncos se habían trasformado) se fue hacia allí, cuando un chillido le sacó de su diversión. Dejó sus rosas (habían vuelto a cambiar) al lado de un hombre de aspecto simpatico y corrió hacia el lugar de donde provenía el grito. Tras unos pasos Ares encontró a quien gritaba, que resulto ser la misma mujer que antes cantaba. Esta le miro mientras se lamia uno de sus dedos en el cual había una gota de sangre. Ares ladeo la cabeza, mientras la obserbaba a unos cuantos metros de ella. Los ojos azules profundos de aquella mujer adivinaron sus pensamientos, y por eso comento:

"Me pinche con mi aguja" comento, mientras Ares observaba un bordado que terminaba la mujer. No lo había visto antes, pero eso era lo normal, ¿no?. Su voz era suave y deliciosa, pero a pesar de ello Ares, que se encontraba a varios metros de ella pudo oirla. La mujer sonrio de forma abrumadora, y Ares pestañeo. Tras esto la mujer se hayaba frente a él. Cada movimiento era una seducción, cada palabra una hechizo y cada mirada un coqueteo "Gracias por haberme salvado la vida" comento la mujer. Ares, a pesar de saber que se trataba de Xena, se fijo en que sus vestiduras eran las de una aldeana

"No importa, Xena, a sido todo un placer" comento sintiendose cada vez mas rojo por su mirada.

"¿Te gustaria que siguiera junto a ti en tu camino?" pregunto, mientrs empezaban a caminar. En esos segundos se habían realizado cambios nada importantes. El bordado era en esos momentos una bolsa y la aguja se había combertido en su chakarm y en su espada, pero Ares no presto atención a eso. Se sentia feliz con ella al lado.
Su alrededor se torno mas luminoso, aunque no estaba el sol por ninguna parte. EL suelo encharcado se combirtio entnces en arenoso pues se encontraban en una desierta sabana. La bolsa que Xena transportaba se movia al compas de sus caderas. Entre tanto movimiento, Xena noto que un liquido se escapaba del zurrón, y se dejaba caer por la pierna de ella:

"¡Oh, no, que náuseabundo!" comento asqueada, mientras se lo limpiaba con un pañuelo que recogio del suelo.

"Xena, es sangre, ¿cómo puede darte asco la sangre?" pregunto con humor

"Ya ves" sonrio ella mientras seguia limpiandolo, aunque parecia no irse. Entonces el dios al comprobar que la sangre venia de la bolsa, respiro hondo,y esperando no meter la pata, pregunto:

"¿Qué llevas en la bolsa?"

"¿Aun no lo sabes?" pregunto ella. Él dios nego, mientras la curiosidad le mataba "es tu corazón, Ares" el se sorprendio, aunque no se asusto "¿No lo recuerdas? ¡Yo soy la guerrera de la que te hablaron Straik y Discordia!"

"¡Ah, claro! Y tu tienes mi corazón, ¿verdad?" comento urgando en su bolsa

"Asi es"

"¿Y por que?"

"Porque se que me quieres, con fulgor y amor, porque se que me deseas, de noche y de día, porque se que conmigo crees tenerlo todo y nada, por eso" comento ella con lujuria. La pierna de Xena ya no estaba manchada de sangre "Ademas yo te quiero, mucho muchito, pero eres malvado y perverso y mi mama me enseño que eso esta mal" comento ella poniendose ñoña "Pero ¿a quien le importa lo que mi madre diga? Te quiero… y deseo besarte y tenerte solo, solo para mi, ¿sera posible?"

"Xena, ¿qué me estas diciendo?" pregunto ares, sorprendido por primera vez

"¿No es lo que quieres oir?" pregunto ella mientras enredaba juguetonamente sus dedos en el pelo de Ares

"Si, pero no es lo que tu quieres decir" contesto él

"Puede que haya cambiado de opinión" comento ella con una sonrisa. Ares rio de forma tonta, como embobado, mientras Xena se acercaba para besarle

"¡Alto! Esto es imposible"

"Noooo…" susurro "Es posible. Ademas todo esta como tu querias. Estamos en una habitación con una comoda cama, invitandonos a pasar una agradable noche entre sus sábanas" comento mientras le atraia hacia ella

"Pero… ¡si antes nos enconrabamos en una sabana!" comento preocupado

"Estarias soñando" comento mientras le atraia hacia él, dirijiendole hacia la cama. La expresión del rostro del dios era asustadiza y desconcertada.

 

Mientras, una guerrera observa su confuso alrededor. Se cuentra en algun lugar, pero no notaba el suelo, y su alrededor apenas se veia pues estaba rodeada de una espesa nube. Ando unos pasos tranquilamente, y sin tener que esperar nada mas, reconocio el sitio:

"¿Ares?" pergunto con una sonrisa

"¿Me esperabas?" pergunto este fascinado mientras aparecia. En lugar de su traje de siempre, había traido uno identico, pero de color rojo.

"Como todas las noches" siseo ella, mientras rodeaba su cuello con sus brazos "Ha morfeo ruego que no hable en sueños" siseo mientras le miraba codiciosamente y acercaba sus rostros a los suyos.

"Espera, ¡no! Esta noche no"

"¿Qué? ¿Por qué?" pregunto Xena sorprendiendose de que Ares la rechazara y todavía mas porque las rechazara en sus sueños.

"Lo siento, no puedo…"

"Necesito… ¡no!, exijo una explicación"

"Le rogue quer me fuera fiel" comento una voz mientras entre la niebla aparecia Callisto "Me entienes, ¿no? ¿como puede, si me es infiel, funcionar una relacción?"

"¿Estais juntos?" pregutno Xena mientras se alejaba del dios

"Asi es" afirmo el díos mientras Callisto se abrazaba a su brazo

"Eso no es un sueño… es una gran pesadilla" murmuro para si la guerrera mientars se alejaba observando la escena que se producia frente a ella

"Xena… no te enfades" pidio Ares "Siempre podremos ser amigos" comento de forma cruel, mientras besaba a Callisto de forma animal y feroz. Xena bufo incredula mientras que se marchaba del lugar. Avanzo unos pasos, cuando de repente, sin nisiquiera dejar su conocido rastro de luz, aparecio Ares. La miro de una forma hechizadora, mientras le pedia que no se enojara:

"Por favor, no te enfades, ¿vale?" pidio con una franca sonrisa, mientras que con una caricia elevaba su barbilla y a pesar del asombro de Xena la beso. Xena se sintio como en el paraiso mientras le besaba, a pesar de que cada noche soñara con lo mismo. Cuando noto que las manos de Ares dibagaban por su cuerpo, noto que algo atravesaba su torax. Ares se aparto de ella disgustado, mientras preguntaba:

"Sueles sangrar por hay sin razón alguna"

"No" respondio la princesa guerrera

"Entonces es que te ha herido alguien" comento el dios mostrando su sabiduria

"Si… yo" comento con crueldad Callisto tras Xena, mientras removia su daga en el interior de esta, antes de sacarla.

Xena miro atonita su herida y empezo a notar que le faltaba el aire. Entonces dejo de preocuparse, la miro con humor y pregunto alegre:

"¿Por qué no me he derrumbado ya por el dolor?"

"Porque aquí nadie siente dolor… pero si mucho placer" comento Callisto mientras volvia a besar a Ares entre gemidos. Xena cabizbaja volvio a avanzar y tras curarse misteriosamente su herida, frente a ella aparecio una imagen. Era una cama en una habítación con paredes rudamente construidas con piedras. Sobre la cama había dos guerreros, ella, en el cuerpo de Callisto y Ares, con una herida que Xena le estaba curando.
La guerrera recordo ese momento, peor no entendia que hacia alli. Entonces junto a ella aparecio Ares, quien tras ella la rodeo por la cintura.


"¿Recuerdas este momento? Sentiste profunos celos, como momentos antes" comento el con malicia mientras besaba su cuello, y la imagen que sucedia frente a ellos cobraba sonido:

"Tu toque es calido, fuerte, pasional y al tiempo delicado…" comento mientras besaba su mano. Xena la aparto con disgusto, mientras seguia curando a su herido "A pesar de estar en el cuerpo de Callisto conservas tu toque. Ella no es como tu. La esperiencia que tuve con ella fue increible. Entonces ella tenia tu cuerpo"

"Cuando lo recupere tendre que darme una buena ducha"

"Tiene algo animal. Ella comienza fria como un pez, pero… si tocas algunos resortes… ¡Wow! puede sorprenderte" susurro


La imagen volvio a desparecer, y Xena se concentro en el dios, que besaba su cuello y su hombro, sin querer cesar.

"¿Qué quieres decirme con esto?"

"Que eres humana y por tanto sensible. Asi que sentiras celos, celos por mi, porque ni comes ni dejas comer, ni aceptas que me quieres, ni me dejas querer. Y a pesar de todo no puedo olvidarte, asi que tendre que hacerte desaparecer de mi vida de la forma brusca"

"¿Cómo?"

"Matandote" comento, y tras besarla durante apenas unos segundos, desenfundo su espada dispuesto a atacarla.

"No entiendo tu repentina forma de tratarme, pero te recuerdo que no puedes hacerme daño"

"No superficialmente, pero si en tu corazón"

"¿Y por que quieres hacerlo? ¡Yo no te he dado motivos!"

"¡¿Qué no?!" chillo Ares alterado, con la espada en alto, pero sin utilizarla aun "No admites que me quieres ni me lo niegas; aun asi se que me amas, pero no me lo demuestras. Y todo esto esta haciendo que me vuelva loco, loco de amor, loco por ti. Y solo se de dos formas que te haran sentir lo mismo y como una de ellas es los celos y no funciona…" siseo. En un apresurado desplazamiento, se encontraba frente a Xena y atravesaba su pecho y su armadura como si no estuvieran hay, llegando al corazón, el cual estrujaba con una sola mano.

 

Mientras en una especie de habitación, el dios de la guerra observba como la fria y distante Xena se moria por escucharle y servirle, por besarle y acariciarle. Ares estaba demasiado absorto con Xena como para comprender lo irreal de ese sueño tan real. Pero de repente oyo un profundo grito, un grito que le sono familiar al de Xena, pero eso era imposible puesto que la guerrera estaba con él. De todas formas fue suficiente para sacarle de su encandilamiento.

"Esto es demasiado incluso en sueños (a pesar de ser sueños tan reales como estos). No es lo que tu deseas, nunca lo has deseado

"Soy reservada con mis sentimientos, ¿como estas tan seguro de que es asi?"

"Igual me da que me da lo mismo. Quizas si me desearas, no lo se, pero sabías que eso podria tener consecuencias catastroficas"

"¿Desde cuanto te interesa lo que yo digo?"

"Desde siempre"

"Mentira. Siempre me ofreces volver contigo, a tu lado, junto a ti, llamalo como quieras, pero en esos momentos solo piensas en ti"

"Yo tambien lo interpretaria asi" comento con una sonrisa "Pero lo cierto es que es una estupida e inutil forma de dejarte claro a todas horas, que cuando quieras hay estare"

"Pues… ahora te quiero" murmuro la guerrera mientras se acercaba ronroneante.

"¡No! Esto es un sueño" dijo para si agobiado, mientras de un salto se apartaba de ella y salia corriendo.

"¡¡¡NUNCA JAMAS HUYAS DE MI!!!" oyo Ares mientras se alejaba.

 

Al tiempo entre niebla confusa, Xena gritaba mientras un dolor atroz la seguia atormentando. Ares furioso apretaba cada vez mas su corazón:

"¿Qué se siente Xena?" espero su respuesta, pero ella solo podia gritar "Veo que mucho dolor, ¿no? Es lo que siento yo siempre. Pero soy un dios, y eso inplica la inmortalidad" Xena intento dejar de gritar aunque el dolor se incrementaba. Se limito a observar sus ojos, los cuales confirmaban la honradez de las palabras de Ares. Ares dejo entonces de herir a Xena y la solto, momento que ella utilizo para echar a correr.
Sentia a Ares muy cerca de ella, pero temerosa seguia corriendo. Cuando notaba sombras que le alcanzaban, diviso una cascada. Su agua era grisacea, pero aun asi tras ella se veia una especia de jardin, donde la niebla que cubria a Xena y todo su alrededor, ya no existia. Se acerco a ella y cuando diviso el traje llamativamente rojo de Ares cerca, tuvo el suficiente valor como para atravesar las aguas. Sintio que una sacudida recorria su cuerpo, pero no sintio daño alguno.
Se fijo en su alrededor aliviada y ando unos pasos. Observo maravillada que su alrededor cambiaba a su gusto. Cuando hubo recorrido parte de aquel extraño lugar, noto que alguien detrás de ella soltaba un respingo. Se giro con la espada en alto, mientras se encontraba con Ares. Este ya no llevaba su traje rojo, pero era claramente Ares. Desenfundo su espada, mientras empezaba a tartamudear. Ares se sorprendio por ese comportamiento, pero no dijo nada, pues Xena empezo a hablar:

"Vale, esta bien, ¿y si te digo que siento lo mismo? ¿Dejaras de perseguirme?" pregunto sin darse cuenta que aquel no era el Ares de sus sueños. El verdadero Ares la miro interogante, mientras enarcaba las cejas "Antes de volverte loco de nuevo, escucha: a mi tambien… me duele no estar contigo, pero desearlo al mismo tiempo; me molesta el no tenerte jamas junto a mi cuando despierto ni cuando me acuesto. E incluso siento celos como bien me recordaste. La unica diferencia entre el daño que me acabas de causar y el que siento todos los días es que con el segundo me resisto a gritar" Tras terminar de hablar cogio aire, esperando su reacción. Ares estuvo apenas unos segundos mirandola, hasta que guardo la espada

"Podias haber empezado por hay, ¿no?" recordo el verdadero Ares. Xena suspiro mas tranquila mientras tambien guardaba su arma "¿Y ahora que?"

"Aunque seas una ilusión… habra que calmar esos dolores, ¿no?" pregunto en tono picaro, mientras se acercaba a él. Ares sonrio ante la cercania de Xena, cuando pregunto "¿Yo una fantasia? ¡Eres tu!"

"¿Qué? No, no, no. Tu eres la irrealidad. Tu eras el que me torturaba con imágenes, recuerdos y estrangulamientos de corazón"

"Yo nunca hice eso, tan solo intente huir de tus comentarios y caricias"

"¿Caricias? ¡Ya te gustaria!" contesto ella sarcastica.

"Claro que lo hiciste. Ibas vestida de aldeana y… y con mi corazón en una bolsa… y ¡ya sabes!" termino confuso.

"¿Ropa de aldeana y corazón en una bolsa? Creo que la confundes conmigo" siseo una voz. Ambos dirijieron sus miradas hacia una mujer que con los brazos en jarra les sonreia a los dos de forma maligna.

"Vaya que chica mas guapa" se mofo Xena

"Lo se" murmuro Ares, captando la mirada de ambas mujeres, aunque tan solo recibio una sonrisa de la verdadera Xena.

"Veo que tenemos una intrusa" comento la falsa Xena mientras giraba alrededor de ambos.

"¿Intrusa?" pregunto la verdadera Xena volviendo a la confusión anterior

"Claro, guapa, estas en un sueño, con otro protagonista y otro dueño, que resultan ser la misma persona"

"Entonces. Si no estoy en mi sueño ni es este el dios de la guerra que me atormenaban, ¿a quien le acabo de contar lo que le acabo de contar?" pregutno temerosa pero aguantando el tipo

"Al verdadero Ares" comento el dios temiendo que Xena se arrepintiera de lo echo.

"Oh" se limito a decir la guerrera "¿La salida?" pregunto dispueta a largarse corriendo de alli

"no tan deprisa, guerrera, ahora podre atormentaros a los dos, y eso es interesante"

"¿Ya no deseas deborarme a besos?" pregunto orgulloso.

"¡No!" contestaron ambas Xenas a la vez

Ares estaba a punto de quejarse cuando de fondo se oyo un atronador grito:

"¡¿XENA, DODNE ESTAS?!"

"¡Glups!" fue todo lo que dijo la verdadera Xena

"¿Tu atormentador, verdad?" comento Ares "¿Es tan guapo como yo?"

"Dejemoslo simplemente en que es como tu" comento Xena mientras empezaba a mirar a su alrededor nerviosamente, buscando algun sitio donde esconderse.

"Aha aha" nego la falsa guerrera "Tu no te escondes, preciosa. Se ve que tu perseguidor esta cansado de perseguirte, y no queremos que se enfurezca conmigo"

Con esas palabras acababa de darle una idea a la verdadera guerrera, sin saberlo ella.


"¡¡¡Al fin te encontre!!!" grito euforico el dios al ver a Xena. Avanzo unos pasos, aumentando su campo de visión. Fue entonces cuando vio que junto a la morena se encontraba otra mujer igual, que tenia junto a ella otro Ares, sentado en una silla. Se acerco con su porte de jactancia y dijo:

"¿Cuál de vosotras no es bienvenida en este sueño?"

"¿Tu quien crees?" pregunto una de las mujeres

"Tu" contesto Ares tentando a la suerte

"Pues te equivocas" comento. La otra mujer abrio los ojos por la sorpresa "Ella es la farsante. ¿Te importaria demasiado llevartela? No pedi que nadie interrumpiera este sueño" pidio coquetamente, mientras se sentaba encima de el verdadero Ares

"¡Miente!" grito la otra Xena

"Seguro" susurro el falso Ares de mal talante "Vamonos… aun queda mucho que hacer antes de que te despiertes" comento en tono malevolo. Antes de desaparcer de la vista de los otros dos Ares y Xena, el falso Ares se giro y dijo:

"¿Te han dicho alguna vez que eres realmente un regalo a la vista?" pregunto

"Alguna que otra" comento mientars sonreia al verdadero Ares sobre el que se encontraba sentado.

"Es un chico afortunado" comento asqueado "Espero que podamos quedar en una de estas pesadillas" pidio, mientras desaparecia con la otra Xena gritando languidamente.
Juntos observaron victoriosos como el falso Ares atravesaba la cascada con cierta dificultad, pues al tiempo tuvo que empujar a la falsa Xena.

"¡Siii!" grito Xena orgullosa. Entre tanta alegria, no se había dado cuenta de que aun seguia sentada comodamente sobre Ares

"Es ncreible como controlas todas las situaciones" dijo mirando sonriente a Xena. Inconscientemente deposito sus manos en las caderas de Xena. La guerrera le miro y en tono suave, apenas inaludible dijo:

"No todas" aparto gentilmente las manos de Ares, mientras se levantaba de su regazo.


Mientras en un campamento dos personas dormian. Una de ellas, Xena, se agitaba entre las mantas. Aunque su amiga no estuviera despierta para verla, su rostro ese encontraba blanco al igual que todo su cuerpo.
Justo en ese momento, una luz aparecio en el campamento, seguida de la esbelta y juguetona figura de Afrodita. Pero esa vez no estaba ni sonriente ni coqueta. Nada mas llegar al campameteo grito el nombre de la guerrera, pero cuando comprobo el estado de esta se tapo la boca hrrorizada, deseando no haberla despertado. A quien si despierta es a Gabrielle, quien la mira atonita.

"¿Qué te ocurre?" pregunto Gabrielle

"estabamos en una bacanal, cuando recorde que Morfeo me había pedido que cuidara de morfeo Junior"

"¿Se llama asi?"

Afrodita solto un bufido: "Volvi al olimpo medio borracha. Para morfeito fue facil darse a la fuga y visitar las mentes de los mortales con sueños. Yo ni si quiera sabia donde estaba. Fue cuando Hades me pregunto por el diminuto dios y cuando me pregunto si Xena estaba muriendose, cuando relaccione ambas cosas. Busque desesperada a morfeo Junior y me confeso que le había echado un bicho malo a dos personas: Xena y Ares. Rebuscando algo con lo que no aburrirse había encontrado sus nombres en alguna de mis escrituras"

"¿Qué tipo de bichito malo?"

"Una pesadilla. Es real 100%, pero la vives como algo irreal"

"Sigo sin entender el problema"

"Este tipo de pesadillas traen consigo un adversario. Este es siempre agradable y bonachon, hasta que lo provocas y entonces te tortura hasta la muerte. Si mueres en sueño, no despiertas"

"¡Pues despiertala!"

"Si, es lo logico, o lo seria, pero en este sueño si te hieren, en seguida te curas, por eso hay que esperar a que esten ilesos para traerlos de nuevo aquí"

"Venga, venga, ¡venga!" apremio Gabrielle. Afrodita se acerco a Xena, y con un chasquido de sus dedos, junto a ella apaecio tambien Ares "Me seria muy util tener ese poder" murmuro Gabrielle. La diosa se concentro en ambos cuerpos y poso sus manos en el rostro de los dos. Las aparto mientras se iluminaban ambos. Abrieron sus ojos de repente asustando a Gabrielle. Los de Xena eran negros, con colores irregulares, tirando a grises y los de Ares eran los suyos, pero en un momento dado se volvieron azules como el color del mar en calma y luego volvieron a ser los de antes, asi sucesibamente.

"¿Veredicto?" pregunto Gabrielle

"Ambos adeversaros se encuentran dentro de Xena, mientras que esta y Ares se encuentran dentro del segundo"

"No se si esto es dibvertido o triste" Afrodita la fulmino con una mirada "Triste… ¿no? ¿Y ahora que?"


"¿Y ahora que?" pregunto Xena a Ares.

"Pues teniendo en cuenta lo que me has dicho, podriamos solucionar el tema de la tristeza que sientes cuando no me despierto junto a ti…"

"Ni se te ocurra… tenemos que salir de aquí ya" decidio, mientras le da la espalda y mira a su alrededor

"Hay tiempo de sobra…" susurro junto a ella

"Ares, todo lo que ocurra en este mundo sera irreal, ¿lo sabes?"

"Prefiero que ocurra algo irealmente a que realemnte no ocurra nada" dijo agarrandola por los brazos. Esta se giro, y Ares siguio sosteniendola. Hizo aspavientos leves, de querer librarse de la agarradura, y Ares la sostuvo, Xena volvio a intentar levemente resistirse, sin quitarle la vista de los ojos, y el de nuevo se impuso. Entonces cuando el dios noto que ella intentaria volver a resistirse la solto. Xena ladeo su cabeza extrañada mientras le miraba y el se limito a encogerse de hombros, mostrandola que ya estaba libre. Xena le miro largo y tendido a los ojos, antes de observar como el se bajaba lentamente a besarla. Era demasiado lento para ella, por lo que se elevo mucho mas rapida para besarle, sorprendiendole 100% Con ambas manos en el abdomen del dios y sus labios en los suyos, no se dio cuenta de que volvian a la habitación en la que Ares había estado con la falsa Xena. Se dejaron sentar en la cama, cuando alguien rompio la puerta de su nuevo alrededor. Se separaron con la velocidad de la luz, mientras veian como por la puerta, flotando en el aire entraban el falso Ares y la falsa Xena.

"Os encontramos" siseo la falsa Xena "y no fue facil. Os movisteis muy rapido de un lugar a otro" comento

"¡¡Calla!!" le grito el falso Ares

"Ares, creo que basta con que deseemos estar en otro lugar, para aparecer en el"susurro Xena

"Esta bien, venga, piensa algo"

"Hazlo tu. Para eso es tu sueño. Tu lo controlaras mejor"

"Excusas, excusas…" murmuro mientras cerraba los ojos, tras ver como se acercaban los falsos guerreros. Cuando los volvio a abrir aun se encontraba en esa habitación, pero estaba a solas con Xena, sentados en la cama

"¡Ares, hemos vuelto atrás!"

"Lo se, lo se, es que solo podia pensar en los ultimos cinco minutos. Tu y yo, solos" contesto. Xena sonrio. De nuevo como hacia cinco minutos, alguien rompio la puerta. Ambos adversarios entraron por la puerta flotando:

"os hemos encontrado, de nuevo"


"¡¡¡Por los dioses!!! ¡Ahora estan los dos junto sus dos peligros!" grito Gabrielle mirando los ojos abiertos de Ares

"Shhhhh… vas a despertarlos… Ademas, seguro que estan bien"


"La has hecho buena" le repitio Xena a Ares. Ambos se encontraban atados en una barra de madera. Cada uno estaba a un lado y sus manos atadas fuertemente tras la barra, tocaban al otro.

"Haber imaginado tu otro lugar" contesto el "¿O tambien hubieras imaginado ese?" pregunto en tono picaro

"Mas te gustaria" siseo, mientras veia como volvian hacia ellos los dos alter-egos malvados "Ya estan aquí"

"si, ya estamos aquí, guapa" contesta Ares, el falso. Acaricia su rostro, pero baja por el cuello, el cual aprieta con malicia, amenazando con ahogarla. Cuando suelta su agarre, sigue hablando "Pero aun no sabemos como torturaros, ¿alguna sugerencia?"

"Pues veras… ¡si!" dice el verdadero Ares "Yo la odio, ella me repugna, obligarnos a besarnos y seremos las personas mas desgraciadas de la tierra"

"¡Nada de bromas!" le advirtio la falsa Xena, colocando su espada en su cuello "Aunque eso acaba de darme una idea" sisea "Ven" le pide al falso Ares. Ambos se aprtantan momentaneamente. Cuando los dos se alejan, Xena se fija en el trasero del falso Ares involuntariamente, pero eso es suficiente para que se le ocurra un plan. Nota que sus manos atadas, rozan el final de la espalda de Ares.

"Ares, he encontrado una salida" comenta, mientras urga en la parte trasera de sus pantalones "¿No me dijiste una vez que siempre tenia que tener una daga escondida? El falso Ares lleva la suya donde termina la espalda, ¿tienes tu una?"

"Si"

"¿Dónde?"

"En el mismo sitio"

"Genial" farfullo "No te hagas ilusiones… voy a cogerla"

"Por mi estupendo" contesto mientras sonreia. Las maniatadas manos de Xena, urgaban por la parte trasera de sus pantalones "Es una pena que esto solo sea por salvar nuestra vida" comenta Ares coqueta

"Si, una pena" contesta ella sarcastica "¡La tengo!" hizo un leve giro de muñeca y la daga se elevo en el aire, para caer justo rasgando las cuerdas de ambos, y a Xena le sobro tiempo como para recogerla en el aire.

"¿Me la devuelves?" pregunto Ares con una encandiladora sonrisa, mientras abria la mano de Xena para recuperar su daga.

"Claro" contesto ella, sin poder evitar que aquella sonrisa surgiera efecto en ella "Vamonos" siseo, mientras abandonaban la escena de nuevo a todo correr. Ares imagino entonces uno de sus tranquilos templos, y alli aparecio con Xena junto a el "¿Y ahora que?" pregunto Xena

"Puesto que no quieres estar conmigo, podemos concentrarnos del todo en escapar de ellos"

"no es que no quiera estar contigo" contesto ella "Quiero decir, que este no es el momento" respondio intentando arreglarlo "Quiero decir que nunca quise ni querre estar contigo, pero que ahora menos" contesto aliviada porque por fin había dado con las palabras acertadas.

"Claro que si, Xena. ¿Tienes algun plan?" pregunto

"¿Y si volvieramos a nuestros respectivos mundos o sueños, o lo que esto sea?"

"¿Separarnos? No creo que sea buena idea"

"Algo me dice que es la unica idea posible. Tenemos que ir a esa cascada, y yo pasare al otro mundo, y tu te quedaras aquí. Intentare tentar a uno de nuestros dobles, para repartirnos el trabajo, ¿de acuerdo?"

"Tu por alli, y yo por la cascada, creo que se han marchado al otro sueño" ordeno Xena. Detrás de la cascada, sin llegar a atravesarla, se encontraban los dos verdaderos guerreros. Miraban a traves del agua costosamente, sin contar con la dificultad de que se encontraban de cunclillas. Xena miro al dios para dar el ultimo repaso a su sencillo plan:

"Ahora tu sales corriendo de aquí, y yo me quedo con el que no te persiga, ¿de acuerdo?" pregunto. Ares asintio con la cabeza "Ten cuidado" termino la guerrera, sin mirarle a los ojos mientras lo decia. Cuando pensaba que Ares se iria, noto como este la jalaba hacia el y la besaba de nuevo. En aquel momento la guerrera no se corto, ya estaba harta de cortarse y comportarse. Disfruto el beso, mientras ponia sus manos en su rostro, acariciandolo junto al cuello. Aquello sirvio de entrada a Ares para saber que podia tambien gozar aquel beso. Puso sus manos en su cintura, y fue bajandolas hasta sus piernas, pasando por su trasero (recordar que estaban de cunclillas). Cuando oyeron los pasos de ambos enemigos, mas cerca, se separaron:

"Buena suerte" dijo Ares, mientras se disponia a irse. En el ultimo momento se giro, mientras preguntaba "¿no opinabas que este no era el momento y que no querias nada conmigo?" pregunto con una sonrisita

"Sigo sin querer trener nada contigo, porque no quiero, sino deseo tenerlo y sigue sin ser el mejor momento" aclaro. Ares solto una carcajada, mientras de nuevo se disponia a irse, pero se giro otra vez "¿Oye, cuando cogiste la daga…?" comenzo a preguntar el dios

"¿quieres irte ya?" pregunto ella divertida con una gran sonrisa. Ares tambien sonrio, mientras salia de la cascada y gritaba:

"¡EH, MAMELUCOS, ESTOY AQUÍ!!"


"Afrodita, ¡ahora!" grito Gabrielle al ver como tanto uno de los adversarios estaba con Xena en el cuerpo de esta, y viceversa. Ambas empezaron a despertarles meneandoles fuertemente, cuando, los ojos abiertos de ambos parpadearon vairas veces, haciendo desaparecer los colores que tenian, para volver a ser como siempre. Xena rapidamente desenfundo su espada apuntando a ambas mujeres:

"¿dónde estamos?" preguinto

"En el mundo real" respondio Gabrielle con una sonrisa mientras se ponia de cunclillas para abrazaba a su amiga "Nos habeis tenido preocupadas" se quejo.

"Algo me dice que alguien a tenido culpa de esto" comento Ares mirando con cierta furia a Afrodita

"Pues yo no estoy tan enrfadada con ella" contesto Xena con sorna, mientras se acercaba a Ares, y acariciaba sus labios. Ares se lanzo sobre ella, haciendola reir, mientras en un beso, Xena giraba con Ares sobre ella, queriendo ponerse encima. Cuando terminaron el beso, comenzaron a desaparecer, y lo ultimo que se oyo fue:

"Yo quiero estar arriba"

"Pues te fastidias" contesto Xena.

"¿Les damos el alta?" pregunto con sorna Gabrielle observando la escena que se acababa de producior

"Yo creo que estan en perfectas condiciones… fisicas quieo decir, porque psiquicas dejan mucho que desear" contesto atonita la diosa.

Fin