ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el subtexto.
Aparte, si eres menor, o simplemente muy poco maduro. ¡no sigas leyendo! Y busca algo más apropiado
DEDICATORIA: A mi misma por escribir tantas historias y aun asi no acabar con los dedos chamuscados.
Para crtiticas instructvas o intercambio de opiniones, escribidme a: lucylawes@terra.com
¿ME RECUERDAS?
Por Marta Sofía
Todo Amphipolis estaba a punto de estallar. Miles de personas se habían congregado para asistir al entierro de Xena. Esta había muerto ahorcada. Por supuesto las cenizas de esta descansaban junto a las de su hermano, pero a per de ello, Cyrene había querido celebrar un funeral.
Gabrielle, en primera fila, fundida en un abrazo con la destrozada Cyrene, observaba el rito que hacían como ofrenda las amazonas. La tristeza la consumía por dentro, pero no quería decirlo, no quería que nadie supiese lo mucho que echaba de menos a su mejor amiga.
Para intentar reconfortarse vio a todas las caras conocidas que había a su alrededor: Virgil, Eve, Cyrene, Hércules, Iolaus. Entonces se fijo en alguien de entre la multitud. Pasaba realmente desapercibido entre todos, pero aun así, no para Gabrielle. Estaba encapuchado y no se veía ni una parte de su cuerpo. El desconocido se fijo en que la bardo le miraba con curiosidad y empezó a andar y a alejarse del lugar.
En un principio, Gabrielle se quedo en el sitio, pero a los pocos segundos cuando el desconocido se había alejado lo suficiente, le siguió. Este se dirigió hasta un acantilado. Alli Gabrielle pudo observar con tranquilidad a aquella figura. Este se quito la capucha. Gabrielle se llevo la mano a la boca con sorpresa. Era Ares. Sentía sorpresa y pánico: ¿por que estaría allí?
Este se froto los ojos y Pocos segundos después Gabrielle pudo oír un leve gimoteo y tras apenas unos minutos un largo y lánguido sollozo y miles de lagrimas recorriendo el rostro de Ares. Este no dejaba de murmurar el nombre de Xena mientras seguía llorando con toda la tristeza que podia.
Gabrielle sintió una pena profunda por aquello, lo cual toco la vena sensible que intentaba ocultar y se puso a llorar como hacia Ares mientras recordaba su mejor amiga y como se había ido de este mundo.
Ares bajo al inframundo incapaz de admitir que la había perdido. Exigió que su hermano hiciese presencia, y cuando Hades apareció, Ares le redujo contra una pared mientras exigia el alma de Xena:
"¿Tu que te crees que es esto hremanito? ¿El buzon de peticiones?" contesto el mientras lo apartaba molesto "Xena. Xena esta muerta, te guste o no, y hay es donde debe estar"
"¡¡¡NO!!! ¿Qué crees que consigues con mantenerla aquí? ¡¡¡NADA!!! Solo impides que haga mas bien"
"¡No me importa, hermano descerebrado!"
"¡Por favor, Hades! Hare lo que quieras que haga, pero resucitala. A demas sabes que te combendria el echo de que yo te debiese un favor. ¿no?" esto hizo que Hades se cuestionase todo
"Quizas tengas razón. quizas tenga algo que pueda ayudarte. sigueme" dijo mientras le conducia por un largo pasillo. En su travesia vio a Ixión atado en una rueda en llamas que giraba sin parar torturandole; observ las cristalinas aguas en las que se encontraba sumergido Tántalo sin poder nunca beber de ellas y a Sísifo condenado a subir una pesada roca hasta la punta de una montaña , y una vez alli la piedra volvia a caer y otra vez se repetia todo.
Tras terminar su tetrica visita por el inframundo, Ares fue llevado a una sala mas pequeña. En ella había una especie de apertura, protegida por una fina capa de lo que parecia que era agua. Atraves de ella se podian ver los Campos Eliseos, y todo lo que estaba en ella, la felicidad, la alegria, y el reencuentro.
Justo en ese momento un anciano entraba en el paraiso. Ares obserbo asombrado como cojeando entraba en el lugar. Diviso a alguien y a toda velocidad se dirijio hacia ella. Era una mujer joven y hermosa. A cada paso que daba el anciano iba rejuveneciendose de forma sorprendente. Al llegar junto con la muchacha ya era todo un joven atleta.
Ares se sorprendio por aquello mientras volvia a dirijir la mirada a Hades:
"¿Que hacemos aquí?
"Tengo una propuesta para ti. Si entras hay a rescatar a Xena, cuya alma pasea con la de su hermano, sera tuya y podras sacarla de mi mundo"
"¿Y donde esta la dificultad?"
"En que si entras, parte de ti, tu divinidad, se perdera, pues a ningun dios se l permite entrar aquí" ares abrio los ojos espantado "Asi es, hermanito, ¿estas dispuesto?"
El dios de la guerra trago ruidosamente mientras cerraba con furia sus puños. Hades podia verle como se debatia en una lucha interior entre la divinidad que era y el corazón que tenia. De vez en cuando hacia ademan de ir a entrar, pero en seguida volvia a echarse hacia atrás. Tras unos minutos asi dijo
"No puedo" unas lagrimas corrian por su rostro "La quiero, y yo pense que lo suficiente como para dar mi vida por ella, pero por lo visto no. me he defraudado" dijo mientras empezaba a desaparecer. Antes de irse murmuro "Adios, Xena"
Aquel murmullo para admiración de Hades atraveso la fina pero intraspasable barrera que protegia los campos Eliseos. Al tiempo una guerrera disfrutaba de la compañía de su hermano. Estaba feliz, pero sentia que algo le faltaba
Entonces un llanto profundo y desolador llego a sus oidos. Al tiempo murmuro "Adios, Ares"
Desde ese dia no volvio a ser feliz, nunca.
Persefone y Hades comian juntos mientras cotilleabvan y reian juntos cuando Lyceus, hermano de Xena aparecio ante ellos. Enseguida se arrodillo mientras pedia hablar:
"Dime que te ocurre mortal" pidio Persefone
"Por la misericordia sde Zeus os ruego que os apiadeis de mi hermana"
"¿Xena? ¿Qué le ocurre?" pregunto extrañado
"Esta triste, apenada, atormentada. llamelo como quiera, pero no puede vivir su muerte en paz"
"Pero. ¡eso es imposible!" xcontesto persefone indignada
"Por lo visto no lo es. No para de hablar de Ares, Ares, Ares y Ares. No se quien es, ella tampoco me lo quiere decir"
"Sabia que esto podia pasar. Ares nunca debió visitar el inframundo"
"Pero querido ¿es posible lo que este mortal dice?"
"Si, si se quiere mucho a una persona" comento Hades "Como debe ser el caso" dijo recapitulando todo lo pasado "Si es asi, le daremos otra oportunidad al amor"
"¿Para que me has llamado Hades?" pregunto Xena
"Quiero enseñarte algo" dijo mientras le mostraba una fuente preciosa
"Me gusta, ¿qué es?"
"La fuente del olvido, ¿la conoces?"
"Si, claro que si"
"¿Querrias beber de ella y volver vivir, con otra familia, quizas en otro lugar, pero con posibilidades de ver a Ares?"
Aquel nombre hizo que Xena se estremeciese. Penso que hacer y entendio lo que perdia si se iba, pero tambien lo que quizas ganaria. Sabía que quizas no volviese a ver a Ares, pero valia la pena intentarlo, ¿no? Miro a la fuente miro a sus amigos dentro del inframundo y dijo "Acepto Hades ¿qué tengo que hacer?"
"Bebe, hasta que no sepas quien eres, entonces habra llegado el momento"
Ella se acero a la fuente y Toco aquel agua cristalina y pura dejo que se fuera por entre sus dedos, para ver su temperatua, su textura y tras eso, se agacho y con las manos coo recipiente bebio. EL agua estaba fresca y muy buena.
"¡Talia!" grito su madre. La morena, sumisa, se acerco
"¿Qué ocurre?"
"Donde esta tu hermana?, tenia que haber limpiadola posada pero se ha ido"
"No lo se, puede que se fuese al lago o a montar un rato, ¿deseas que la busque?"
"No, sabes que deseo tenerte en casa, no sea que acabes como tu hermana de tanto salir" la morena sonrio
"¿Y como soy mama?" se oyo una voz en el umbral de la puerta "¿Una concubina de los dioses?" pregunto sin esperar respuesta Darla
"Quizas, pero tambien eres una irresponsable. Asi que venga, ¡a limpiar!"
"Si Ares te oyese tratarme asi."
"Ares y Hermes y Baco. Hay muchos dioses que te protegerian, ¿verdad concubina?" murmuro Talia al oido de su hermana, quien enrojecio de furia.
Talia, contenta por haber enfadado a su hermana salio a dar un paseo. Hacia viento, asi que desde lo alto de una acantilado su pelo oscuro se movia suavemente mientras sus ojos azules atisvaban a ver algo mas que el mar que odeaba Olimpia.
A punto de ponerse el sol volvio a su casa con paso pausado, mientras su mente se sumegia en pensamientos relaccionados con todo tipo de cosas. Cuando la noche estaba ya sobre Olimpia, Talia llego a su casa. Su madre, como siempre, estaba preocupada, asiq eu salio hasta la entrada del pueblo para recibirla.
Ya en su habitación Talia suponia que aquella noche tambien la pasaria sin su hermana, pues Baco había organizado otra bacanal. Justo en ese momento oyo a su hermana detrás suyo:
"¿Qué te parece Talia?" pregunto Darla mientras daba una vuelta mostrando su vestido para la bacanal
"Pues que me va a parecer. que estas muyyyyy guapa" dijo en tono monotono
"Gtacias" dijo ella con su continuo tono jugueton.
Talia se giro asqueada hacia la ventana mientras sentia una presnecia en la habitación. Momentos despues algo ilumino la habitación, y no eran las antorchas que iluminaban la luz debilmente
Oyo como su hermana hablaba con alguien y reia como una niña. Tras eso se dirijio a ella:
"Adios hermanita, ya te contare como me ha ido" dijo mientras Talia se giraba. Se fijo por primera vez en el acompañante de su hermana. Tenia aspecto varonil. Era alto, moreno y con un cuerpo comparable con el de Hércules o Ulisses.
"Adios hermanita de Talia" contesto el dios en tono ridiculo mientras dirijia durante tan solo unos segundos la vista hacia Talia. Volvio a mirar seductoramente a Darla, cuansdo su rostro cambio completamente y volvio a mirar a Talia. Esta se sonrojo mientras Darla se enfurcia.
"¡EHH! ¡que estoy aquí!" le dijo a Ares
"¿Xena?" pregunto el dios de la guerra soprendidisimo.
"No, mi dios, soy Talia, hermana de Darla"
"¿Podemos irnos ya?" pregunto enfadada Darla
"Espera" dijo sin apartar la vista de Talia
"Imbecil" murmuro. Entonces aparecio otra luz, y tras eso la figura de Hermes hizo presencia. Miro a Darla mientras besaba su mano
"Me alegro de que el soldado no te haya recogido aun. Hubiese sido una oche muy larga si no la hubiese pasado contigo" contesto mientras besaba su mano.
"Tu eres todo un caballero. ¡no como otros!" le recrimino a Ares. Dejo que Hermes la sujetase en brazos mientras ambos desaparecian.
"Se. se llevan a tu pareja" comento mientras se ruborizaba por la forma en que el dios la miraba
"Me da igual, ahora que vuelves a estar viva" dijo mientras la besaba. EL beso fue mas paercido a un roce pues ella le aparot de una patada
"¡¡No me confundas con mi hermana!!"
"Creeme cuando te digo que eres inconfundible" contesto el dios
"Siento pegarte, pero yo no soy tu concubina, pues la que tenas ya se la a llevado otro"
"¿Hermana? Tu no tienes hemanas, tienes un hermano, Lyceus" aquel nombre fue familiar para Talia, pero aun asi sentia panico por estar con Ares
"Soy hermana de Darla, mi madre es Cardy y no tengo ningun hermano, ¿comprendido?"
"No puede ser. eres igual que ella. sus ojos, su pelo, su cuerpo y sus patadas." comento con guasa "Es posible que mis recuerdos me traicionen."
Entonces a toda velocidad desenfundo su espada y la diirijio hacia la pierna de Talia. Eta en una fracción de segundo comprendio lo que ocurria y cnsiguio hacer frente al golpe de ares con tan solo una prenda de vestir mal tirada en el suelo.
El sonrio como nunca mientras que desaparecia. Al tiempo Talia intentaba recuperar la respiración sentada en su cama.
"¡¡¡MNEMOSINE!!!" gritaba Ares en el templo de la diosa de la memoria "¡¡¡MNEMOSINE!!!" gritaba euforico. Al fin esta aparecio no muy contenta por la forma en que Ares la llamaba
"¿Qué deseas, plasta?"
"Necesito que me ayudes a hecer recuperar a alguien la memoria2 la diosa se extraño "Supongo que sabras, ¿no?"
"Si, claro que si, peor tu petición. es poco usual. ¿Quién es el olvidadizo?"
"Talia. bueno. Xena o Talia"
"Hmm. muy bien, acompañame y veamos que podemos hacer" dijo mienrs andaba a una subsala del templo. SE senton encima de un cogin mientras cerraba los ojos. Durante unos cuantos minutos su rostro mostro distintas muecas hasta parar en una sonrisa. Ares inquirio saber que había pasado:
"Yo no puedo hacer nada"
"¡¿Por qué?!"
"Porquew hay algo quer se te olvido contarme, ¿no?
"¿El que?"
"Que la muchacha en cuestion había uerto"
"Asi es, pero eso que importancia tiene."
"Pues que resucito gracias al agua de la fuente del olvido, y mi poder no es lo suficientemente fuerte como para vencer eso"
"PERo yo te necesito"
"Habla con Hades, el la dio a beber" contesto mientras desaparecia
"¡¡¡DEJAME!!!" ordeno Hades mientras Ares le agarraba por el cuello elevandole en el aire
"Nunca, hermano traicionero, ¿por qué la hiciste revivir con ese liquido? ¿Para torturarme?"
"Pensaba mas en vuestro veneficio, que en vuestro sufrimiento"
"¡Mentiroso!"
"Digo la verdad. Si la resucite fue bajo su permiso, y con la inención de que volvieseis a estar juntos"
"¡¡¡Como va a estar conmigo si no recuerda nada!!!"
"Eso es lo que te toca a ti" AREs se extraño "Hay algo que solo tu sabes, que la hara recordarte"
"¿Qué es?"
"Adivinalo. eso entra en tu parte del trato para recuperarla"
"Sabes que lo mio no son las adivinanzas, ¡ayudame!"
"No puedo" contesto él "¡Oh! ¡Persefone me requiere, adios!"
Talia se desperto temprano y le dijo a su madre que iba a la playa. No queria encontrarse con su hermana cuando algun dios la trajese a casa, porque entre la cogorza y su humor, la iba a matar por haber captado ayer la presencia de Ares. ¡y eso que ella no tenia la culpa!
El agua, fresquita, invitaba a relajarse. Talia volvio a sentir una presencia como la noche anterior. Salio del agua aterrorizada mientras gritaba preguntando si había alguien. Entonces para su sorpresa aparecio alguien delante de ella. Pego un grito mudo antes de descubrir que era Ares. Hizo una reverencia. Ares rio y le pidio que se pusiese de pie.
"Hola, Xena"
"Deja de llamarme Xena. o no respondere de mis actos. Soy Talia"
"¿Qué me haras? ¿Me heriras con tu chackarm?"
Talia se estremece al oir esa palabra y un escalofrio recorre su espalda, pero seguia molesta con el dios.
"Estas loco"
"estare como tu desees, pero ¿qué tiene de malo oir las palabras de un necio Dios de la guerra?"
"Mucho, empiezas a cansarme y esto a mi hermana no le hara gracia" dijo mientrasempezaba a andar, con intención de ir a la aldea
"Puedo demostrar que eres la princesa guerrera" Talia rio sarcasticamente, pero paro invitandole a seguir hablando "El agua que evviste en el inframundo borro tu mente, pero con un poco de suerte no tus habilidades fisicas, igual que no cambio tu fisico"
"No te creo, pero te veo confiado de verdad. Te propongo algo"
"Eres identica a tu otra personalidad cuando intentas coger el control
Talia hace oidos sordos a su comentario y continua "Si aciertas te escuchare, y si no, me dejaras en paz" Ares penso durante unos segundos el trato, y luego acepto "¿Qué debo hacer?"
"No lo se, dimelo tu" dice mientras le lanza una espada.
La morena agarra con extrañeza la espada en el vuelo. El dios desenfundo su arma y ataco a su vientre con la oja ladeada, para tan solo crear un pequeño ematoma que le doleria al día siguiente. Ella se quejo y pidio parar, pero Ares siguio atacando. Dirijio su espada hacia el cuello de ella, pero esta vez la oja no estaba ladeada. Talia respondio al peligro como el dios esperaba y con un gracial movimiento paro la espada de su atacante mientras sustada se iba hacia atrás de un salto.
Ares volvioa dirijir du espada hacia ella moviendola cn rapidez, pero fue inutil, porque todos los golpes fueron parados por Talia con maestria.
Ares paro entonces de luchar, creyendo que la muchacha ya había tenido suficiente con aquello. Talia callo de rodillas, jadeante, sin entender muy bien que acababa de ocurrir. Tiro la espada con repujnancia hacia el mar minetras miraba a Ares, buscando una respuesta:
"Eres, Xena, o l fuiste, asiq eu debes escucharme"
"¡¡¡NO PIENSO ENTRAR!!!"
"Creeme que lo haras"
"¡No! Y si no me reconoce. A demas, ¿y si no soy quien tu crees y por tanto no me recuerda"
"No em equivoco, a demas hace años era tu mejor amiga."
"¡¡¡Pero ahora es una anciana!!!"
"Entra" le ordeno Ares cortando la pelea. Ella trago ruidosamente. Antes de que ella hablase, Ares contesto a su pregunta "Si, estare aquí cuando salgas" ella sonrio timidamente y atraveso el portico que habia en una pequeña casa. Ando con paso calmado un pequeño jardín y golpeo debilmente la puerta del hogar. Una muchacha se asomo co una sonrisa.
Ares desde fuera del recinto obserbava lo que ocurria, pero no podia oirlas hablar. Para su alivio momentos despues aquella muchacha desconocida para él dejo entrar a Talia.
La morena se dejo conducir por unos pasillos hasta llegar a una pequeña slita donde habían encendido incienso. Observaba too con curiosidad cuando una anciana apoyadas en un bastón se sentaba en un cojin y preguntaba el motivo de su visita:
"Pues. soy Talia de Olimpia y. es una estupidez pero un amigo cree que usted me conocio en otra vida, o no se que chorrada" dijo intentando quitarle importancia al asunto
La asnciana abrio sorprendida sua ojos. Reconocio a duras penas esa voz mientras decia "¿Xena?" Talia se dio por vencida, todo se acabaria si le seguia la coriente a todo ese rupo de . ¿chiflados?
"¿Crees tu tambien que soy Xena?"
"No lo creo, lo se, tu eres esa Xena que me salvo de un comerciante de esclavos, tu eres esa guerrera que descubrio al asesino de la princesa amazona Terreris."
Talia sintio que su mente recordaba aquellos momenos. Era como si siempre huibiesen estado alli, pero ella no los hubies prestado atención.
"¿Estas bien, muchach?" pregunto preocupada mientras mepezaba a toser nerviosamente
"Si, si, pero ¿ya no me llamas Xena?" pregunto consiguiendo hacerla reir
"Eres ella, no hay duda. Aunque te envidio, que joven estas." murmuo con un tonillo de guasa
"supongo que el volver a nacer me a yudado" comento Talia sin darse cuenta de que empezaban a hablar como si se conociesen de siempre "Pero por favor, cuentame mas. por favor"
"Tuviste dos hijos, Solan, todo un hombre, pero. digamos que una horrible guerrera lo mato" Talia sintio un pequeño pinchazo en su cabezay vio laimagen de un muchacho tirado en el suelo, muerto, asesinado. Y de fondo la risa de una ¿niña?"
"¿Y el segundo?"
"Eve. ¡Aun vive! Tiene una hija maravillosa con Virgil, ¿les recuerdas?"
"No, a ellos no, pero recuedo. ¡Ahh!" dijo mientras su cabeza empezaba a dolerle de nuevo "¡¡¡Lidia!!!" chillo "¿Quién es? ¿Otra asesina?"
"Es el pasado oscuro de Eve. tu no pudiste educarla, estuviste congelada en una cueba de hielo"
Talia cerro los ojos fuertemente mientras apretaba sus manos. Otra jaqueca enorme reinaba en su cabeza mientras veia al dios de la guerra llevando a una mujer, quizas algo mas mayor que ella en brazos. Parecia estar muerta. Entra en una cueva y la deposita junto a ota muchacha en otra tumba de hielo y tras eso el dios sello la tumba.
Talia volvio en si. Estaba sudando. Su cabeza le dolia, pero sentia alegria y felicidad en ell al mismo tiempo.
"Yo. yo solo soy una anciana y no puedo decirte mas. de echo no puedo asegurarme a mi misma que seas una Ilusión creada por mi tricionera mente ¿Nno crees que es hora de visitar a Eve?" comento entre toses
Talia salio de la casa, un poco aturdida. Se zarandeo un poco antes de caer, pero por suerte el dios de la guerra lo vio todo y la agarro a tiempo. Comprobo su pulso y suspiro al comprobar que tan solo esta inconsciente. Con ella en brazos reaparecio en la Olimpia. Exactamente en la habitación de Darla, la cual ya conocia. Allim estaban Darla y su madre. Cuando ambas vieron aparecer a Talia en brazos del dios se enfadaron aunque cada una por motivos distintos.
Mientras la madre acostaba a Talia, Darla discutia, o al menos gritaba a un distraido Ares, al tiempo que el dios miraba dulcemente a Talia ¿habría conseguido recuperar ya la memoria?
Se despidio de ambas y se marcho de alli. Aquella noche solo pudo soñar con Talia.
Talia observaba a Aers y luego volvia a mirar la posada, asi varias veces, hasta que Ares inquirio que entrase.
"Una amiga. quizas, pero ¿una hija? ¿No crees que deberiamos esperar?"
"No, entra"
"DE acuerdo, pero. ¿podrias acompañarme?"
"Noooo. porque Eve me odia. y no la culpo, pero creo que si entro no salidria entero, ni vivo" Talia suspiro indecisa mientras Ares desaparecia de su lado para eaparecer detrás de unos arboles mientras animaba a Talia. Ella avanzo hacia la que fue posada de su ¿madre? Cyrene y que ahora estaba bajo el cuidado de su ¿hija? Eve.
Había una muchacha transportando agua al interior del edificio. Era castaña, con una considerable altura, pero con un fisico bastante bonito y esbelto. Talia se dirijio a ella y pregunto si era Eve. "No, no lo soy, soy su hija" contesto "¿Deseas que te lleve ante ella?" pregunto
"Por favor. si no es molestia"
Aquella muchcha entro en la casa mientras gritaba "¡Mama, ya estoy en casa! ¡Tienes visita!" una mujer mas mayor, pero no por ello anciana bajo las escaleras animadamente.
"¡Hola.!" le saludo a Talia en tono animado. Pero entonces se fijo en su rostro y su voz cambio totalmete "¿.quien coño eres?"
"¡Mama!" la ergaño aquella muchacha
"¡LARGO!" ordeno
"Perdona. yo solo." intento escusarse Talia
"¡VETE!" dijo mientras andava hacia ella haciendola retroceder hacia la puerta
"¿Qué te cuesta escucharme, Eve? Te llamas Eve, ¿no?
"Mucho de mi valioso tiempo"
"En el fondo quieres oir lo que te voy a decir" Eve suspiro desanimada mientras dejaba de interntar echarla y la escuchab "Asi me gusta. Creo que soy. Xena. Pero. pero no ercuerdo nada, bebi de un agua muy raro y volvi a nacer" contesto ante la atonita mirasda de Eve, quien ya parecia dispuesta a escucharla "Todo esto lo se por él, Ares" dijo mientras señalaba a Ares
"¿Has venido con él?" Talia asintio "¿Lago! ¡Cualquier cosa que tenga que ver con ese desgraciado no sera buena!" dijo mientras echaba a Talia
En unos minutos la muchacha se acerco al dios, y sin comentarle que había ocurrido le ordeno que la llevase a su casa. Ares intento poner resistencia, pero fue inutil el carácter de Xena salio a la luz imponiendo su voluntad. Llegaron a la casa, y aparecieron en la habitación:
"¿Qué a ocurrido?" pregunto Ares
"Nada que te incumba
"Te recuerdo que todo lo relacionado contigo me incombe"
"Ela, Eve, estaba dispusta a hablarme, hasta que le hable de ti, entonces se puso echa una furia y me echo. Por todo esto yo tengo una pregunta: ¿Quién eras cuando yo vivia? ¿Cómo es que drante tantos años esa tal Eve aun te odia?
"Por que. ¿recuerdas a una tal Lidia?"
"Si, la anciana me hablo de ella"
"Yo la comverti en Lidia, mientras tu estabas congelada por error mio"
"Yo no estaba congelada, Xena estaba congelada"
"De acuerdo, Xena"
"Algo me dice que eso no es todo, ¿qué me ocultas?"
"Todo" Talia alzo la ceja en un gesto que ya era conocido por Ares "Yo tambien fui una persona odiada anteriormente, y tu eras mi mano derecha, mi asesina paticular y la manda más de mi ejercito"
La cabeza de Talia volvio a doler. La muchacha se dejo caer a suelo de rodillas mientrs se la agarraba esperando que no esplotase. Un monton d eimagenes vinieron a su mente, una mujer guerrera montada osbre un caballo, matando a gente, niños, mujeres, hombres, ancianos, todo lo estuviese en su camino. DE fondo se oian gritos y gritos. Entonces sin poder evitarlo ella misma grito en tanto que volvia en si. Miro a Ares con odio y le ordeno que se marchase inmediatamente. Por las escaleras se oian los pasos acelerados de la madre de Talia.
"Pero. ¡luego cambiaste!" intento explicar el dios "Te hiciste buena y tenian una amiga que te ayudaba, Gabrielle. y ayudabas a todos los debiles"
"¡¡¡VETE!!!" chillo mientras su madre hacia presencia en la habitación. Ares tuvo que darse por vencido y mientras se marchaba pudo ver como Talia lloraba mientras intentaban calmarla.
"¡¿Hades?!"pregunto Ares mientras aparecia en el templo del dios de los muertos
"¿Qué deseas?" pregunto mientras aparecia en su trono
"¿Por qué Taslia no a r ecuperado la memoria? ¡La her llevado con sy mejor amiga, con su hija.! ¡¡¡Y nada!!!"
"Has subestimado seramente el agua del olvido" comento con guasa "Algo de memoria a ercuperado, ¿cierto?" Ares asintio "Pero no puedes ir poco a poco, hasta que la recupere del todo, seria eterno. Tienes que buscar. un atajo"
"¡Dime que atajo!"
"Tienes que adivinarlo tu"
"Necesito una pista, es imposible adivinarlo sin alguna vaga idea"
"Tiene que ser algo intimo entre el afectado y el que intenta ayudar, osea, algo entre Xena y tu, ¿sabes que puede ser?" Ares nego con la cabeza
Mientras en una posada Talia intentaba olvidar lo ocurrido tmandose una bebida con su hermana la cual no paraba de preuntar en mal ono que había entre ella y Ares. Talia contestaba repetidament que nada, pero Darla hacia oidos sordos y volvia a preguntar. Mientras Darla soltaba todo un discurso sobre los dioses o algo por el estilo, Talia desconecto de la combersación y observo a la gente que frecuentaba el bar. Todos parecen normales, pero hay dos que discutian acaloradamente sobre una apuesta. Tambien se fijo en un escenraio colocado en frente de todas las mesas. Sobre el había varios espejos, utilizados quizas en algun espectaculo de magia y hechiceria
Entonces alguien entro por la puerta, estaba encapuchado. Al principio Ni darla ni Taliale mostaron atencón, pero cuando este empezo a acrcarse a ellas, ambas preocupadas se miraron. El hombre seguia andando hacia ellos cuando por fin le miraron el rostro:
"¡Ares!" murmuro Darla "¿Qué haces aquí?"
PERo Ares parecia no haber oido a Darla, porque solo miraba a Talia: "Tenemos que hablar"
"¿Tu. y yo? ¡Ja!"
"Talia."
"¡¡¡NO!!!" dijo mientras se levantaba de la silla "Vamonos Darla"
"Adios, dios insignificante" dijo Darla
"No te atrevas a dejarme asi" le amenazo Ares agarrandola de la brazo, obligandola a mirarle
"¡Dejame!" exigio ella.
Entonces toda la taberna se giro hacia ellos. Talia rogo a zeus no estar montando un escandalo, pero obsero que las miradas se dirijian hacia la mesa mas cercana, donde dos hombres se habían puesto de pie y habían empezado a gritar. Uno de ellos tiro la mesa al suelo mientras gritaba "Lucha como un hombre si te atreves" El otro ando hacia atrás y se choco con Darla y Talia empujpo a ambas apartandolas de sju camino. Darla callo al suelo tumbada y Talia sobre el escenario de pie.
Ambos alborotadores sacaron las armas, dispuestos a pelear. Pero ares se planto ante ambos y dijo con aires de superioridad:
"Normalmnte veria eto con buenos ojos. pero hoy no. ¡no devisteis de empujarla!" dijo mientras con una bola de su poder mandaba volando a ambos por la ventana. Desposito unos cuantos denarios sobre el mostrador, mientras pedia perdón por los destrozos. Todos, al comprobar que era un dios se arrodillaron ante él. Entonces oyo la voz de Darla que decia:
"¿Talia, estas bien?"
Su hermana estaba quieta con la boca abierta y sin decir nada. Entonces perdio el equilibrio y se callo del escenario, pero por suerte Ares la agarro a tiempo. El dos observo con horror como uno de los espejos se había roto, y los mortales cristales se habían incrustado en la espalda de la muchacha. Ares la tenia entre sus brazos cuando solto un simple gemido como queja antes de cerrar los ojos:
"¿Talia? ¿Ta.Talia? ¡Talia!" eso era lo unico que Darla podia decir mientras veia como el pecho de su hermana dejaba de subir y bajar, señal de que ya no respiraba con fuerza y regularidad.
Ares empezo a moverla entre sus brazos como intentando reanimarla, pero sabia que era imposible. Darla estaba tambien tendida al lado de su hermana. Entonces aparecio Celesta. Ares trago con fuerza mientras la veia acercarse con paso pausado. Entonces se dijo:
"Esta vez no se la llevara, no la dejare"
Dejo el cuerpo de Talia tumbado sobre el suelo, boca abajo y dijo "Lo siento" tras eso saco los cristales incustrados en su cuerpo. La muchacha apenas tuvo fuerzas para gritar. Ares noto como el cuerpo de Talia se estremecia por el dolor. Celesta dejo de andar mientras sonreia a Ares y con una sonrisa le invitaba a continuar.
El dios deposito sus manos sobre las sangrantes heridas de Talia. Un fulgor salio del dios y este callo de espaldas. Todos loss presentes perdieron la respiración al comprobar que las heridas causadas por los cristales habían desaparecido. Empezaba de nuevo a respirar y abria los ojos con cierta dificultad. Ares se levanto, con el trasero algo lastimado y se dirijio a Talia, quien hacia vanos intentos por hablar. La sostuvo entre sus barzos, impidiendola levantarse, para no gastar fuerzas:
"¿Talia estas bien?" pregunta Ares, preocupado
"¿Talia? Ares, ¿quién es Talia?" dijo en tono humoristico. Los ojos de Ares se encendieron subitamente. Al fin lo había entendido, esa era la chispa con la que Hades le dijo que conseguiria Talia recuperar la memoria. ¡Podia haber empezado por ahí!
"¿Xena, eres tu?"
"Si, aquí estoy y esta vez no te dejare escapar" dijo mientras se elevaba lo suficiente como para besarle.
Y el final ya os lo sabeis: ¡VIVIERON FELICES Y COMIERON PERDICES, POR SIEMPRE JAMAS!