ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el subtexto. Aparte, si eres menor, o simplemente muy poco maduro... ¡no sigas leyendo! Y busca algo más apropiado

DEDICATORIA: Para Xandra, o mi dios de la guerra particular, por su simpatía y su forma tan magnifica de tratar a la gente (como a mí)

Para críticas instructivas o intercambio de opiniones, escribidme a:  lucylawes@terra.com


¿QUE PIENSA CADA UNO?

Por Marta Sofía

XENA

Desde que deje atrás mi vida de princesa guerrera no hay forma de que me coma un rosco. Realmente es extraño, porque nunca he ligado mas que cuando era la princesa guerrera.

Entonces... ¿Por qué ahora que soy buena no ligo todavía mas?

Aunque en realidad, siempre que tengo posibilidad de encontrar el amor ¿qué hago? O escojo un camino distinto (como con Hércules) o me limito a odiar (como con Ares)

Hablando de Ares... ¡cómo esta de bueno!  Y encima es tan arrogante, pero al tiempo dulce... ¡¡¡PROMETI NO VOLVER A PENSAR EN ÉL!!! ¡Maldita sea Afrodita por crear los amores imposibles!

Para que luego diga la gente que los guerreros tenemos la vida resuelta por que somos insensibles... ¡ja! ¡Ojalá! Tenemos tantos problemas como los demás.

Me alegro de que mi alegre compañera de viaje no tenga la faculta de escuchar mis pensamientos, porque podría utilizarlos en mi contra. El comentario es gracioso, quizás, pero sé que ella es demasiado inocente, demasiado buena y bondadosa como para hacer algo así. Incluso en los peores momentos su carácter no cambia, además disfruto de su admiración incondicional y de su amistad. ¿Y que seria de mí sin sus historias durante nuestros agotadores viajes?

¿No podría Ares ser así y abandonar el puesto de Dios de los fracasos, perdón de la Guerra?

Lo he decidido:

¡¡¡LE PRECISO CON URGENCIA!!!

GABRIELLE

Aun tengo fresca en la memoria la ultima aventura de Xena. Ella luchando contra muchos hombres, ella solita resolviendo y haciendo fracasar el plan de Balius, ella sola salvando a Meg y Diana.

Ese es el problema: que ella sola se basta. ¿Y que pinto yo? ¡Nada!


Sé que somos mutuamente mejores amigas, sé que junto a ella veré mundo y podré escribir historias, pero a veces desearía ser mas útil, luchar... pelear... y sobre todo combatir. Pero mi titulo como princesa amazona, no refleja mis verdaderos conocimientos en la lucha, que son cero.

Pero no puedo quejarme. Tengo a Xena a mi lado, y es como mi familia, tengo mucho mundo por vivir, y tiempo de sobra para aprender a luchar.

Quizás veo las cosas de forma muy negativa, porque estar viajando con Xena es mucho mejor que estar en Potedia, esperando a casarme con el soso de Pérdicas, quien sino me equivoco esta fuera de la aldea, como un guerrero. Además, mientras ella pelea, piensa y se rompe el coco hasta que halla la solución al peor de los problemas, yo tengo tiempo para degustar las distintas obras  maestras culinarias de cada lugar, o lo que es lo mismo: comer a dos carrillos, ja ja.
Además estoy descubriendo que cuando mis años de peregrina acaben, podré, no solo ser la mejor bardo de Grecia, sino ser critica culinaria. Por lo que he llegado una conclusión:

¡¡¡AMO LA COMIDA!!!

ARES

Si la tentación cogiese forma, ¿cómo seria? No seria como la manzana de Adán y Eva o como el don del Rey midas. No, seria mejor que todo eso. Seria morena, alta, ojos azules y mirada penetrante. Excelente forma de darme largas y de resistirse a mis encantos. Don increíble sobre la guerra. Ahora que lo pienso... ¡la tentación existe! ¡Y tiene nombre! Xena, mi princesa guerrera. En aquellos tiempos si que todo era perfección, pues ella era mía, y sin embargo ahora, lucha contra mí, ¿cómo se asimila un golpe como ese? No se asimila, se intenta olvidar con inútiles planes para que la perfección vuelva a mí.

Pero no lo hace

No vuelve a mí

Solo se limita a cautivarme con su nuevo estilo de vida, con su cuerpo, con su personalidad... ¡Con todo! Sé que es difícil que ella me corresponda, pero aun así cada vez que la veo pegando y matando siento que se acerca un poco a mí, y cuando ayuda a los débiles vuelve estrepitosamente hacia el lado del bien, hacia Gabrielle. Mi desesperación me obliga por ello a gritar en la soledad:

¡¡¡LA ADORO!!!


JOXER

Mi vida como magnifico y ejemplar guerrero siempre se ha visto ocultada por la sombra de Xena. ¡¿Por que nadie aprecia mis habilidades en el campo de batalla?! Esto me hace entristecer, pues aunque hubo un tiempo en el que muchos ejércitos me rechazaron (porque no era griego, estoy seguro) siempre he sentido que tenia que ser batallador.

Y lo se porque incluso ya desde pequeño era belicoso. Siempre retaba a mis amigos a luchas y peleas, pero hasta las chicas me ganaban. Esto me llevo a entrenarme durísimo

Y ahora de mayor, por denominarme de alguna forma, estoy preparado para luchar contra cualquier persona, monstruo o criatura diabólica.

Pero conozco a alguien que no es ni diabólica (es inocente y pura) ni es un monstruo (es perfecta) ni es humana (porque estoy seguro de que es un ángel)

Ahhh....... se llama Gabrielle y sin pelear ni batallar (sino todo lo contrario) a conquistado mi corazón y para siempre la tendré en mi mente. Pero... ¿Qué soy para ella aparte de otro amigo mas? ¿O de una molestia? ¿Aunque quizás sea para ella un gran guerrero héroe en su corazón. ¡Que fantasía más irreal! Pero que voy a hacer sí:

¡¡¡LA QUIERO!!!


CALLISTO

  A nadie le importa mi nombre, hasta que no les importa mi espada. Quiero decir: todos me odian siempre, pero me temen cuando me presienten a días de distancia.

Tengo que admitir que me costo días labrarme una reputación mejor que la de Xena, pero la furia que sentía por ella me ayudo a conseguirlo con facilidad. Aunque quizás ayudaron las ganas de matar mas, las ganas de sangre, de poder... todo junto formo una conjunto imparable de razones para devolver a este mundo al caos y la destrucción. Suena bien ¿verdad?

La gente, milésimas antes de morir, me preguntan siempre lo mismo: ¿Cómo es posible que odies a Xena? Hay varias razones:

- Ella mató a mis padres, motivo por el cual la odio

- Ella fue la preferida de Ares, récord que me cuesta superar

- Ares la quiere, ¡y por eso no me quiere a mí!!!!!

Y tras contestar a esa estúpida pregunta... ¡zas! Mi espada sega otra vida. Cada vez que mato a alguien me siento más poderosa que Xena, que Zeus, que todos. Pero cuando ese sentimiento de satisfacción se acaba, estoy sedienta de mas, y más y más. ¿Y que hago además de sonreír maléficamente y observar mi entorno y a los que lo forman? Limpiar mi espada y cobrar otra vida más. Porque no hay nada mejor que:

¡¡¡MATAR Y GOBERNAR!!!


AFRODITA

Yo diosa del amor, diosa encargada de la pasión y el romanticismo, yo diosa capaz de recrear en las personas sentimientos como el odio o el amor, anuncio que dos de mis cinco flechas más importantes lanzadas en esta vida, acabaron en lugar equivoco.

El primero ocurrió un día de esos cualquiera en los que Joxer observaba a Gabrielle (¡Qué raro!). Yo me sentía mal porque el amor de ese mortal no fuese correspondido, así que frustrada tire una flecha, intentando que la bardo se enamorase del patético aprendiz de payaso. Pero sin querer estornude cuando lanzaba la flecha y ¡horror! Cayó sobre la comida creando en la bardo un nunca visto, hobby por la comida. No creo que fuese tan malo, la chica ha de comer para seguir junto a Xena aguantando su ritmo, ¿no?

El segundo error no fue mi culpa exactamente. Estaba yo en una bacanal, fiesta en la que me gustaría pasar toda mi vida, pero por desgracia no es posible. Estando yo fuera de servicio no pude vigilar a cupido, quien se dejo olvidadas sus flechas en un descampado, cercano a donde se desarrollaba una guerra. Un soldado, llamado Radus, con miedo y terror esperaba hallar sus flechas. Encontró su salvación al divisar aquellos proyectiles, y se los llevo con intención de dispararlos en el campo de batalla.

Bajo las ordenes de la (en aquel entonces) despiadada Xena, él y sus compañeros dispararon sus flechas contra los indefensos aldeanos, quienes huían despavoridos. Felicito a todos por haber dado en el blanco, menos a Radus, quien tan solo había rozado el cuello de una joven de cabellos rubios, sin apenas causarle daño. Así que Xena enfurecida, lo mato, pudiendo Cupido recuperar las flechas sin ser visto. Lo que ni la princesa guerrera ni el despreocupado dios sabían era que aquella joven acababa de enamorarse de todo lo que veía, la muerte, el dolor, el sufrimiento, en resumen: la guerra. Y ese amor se extendía peligrosamente por  todo su cuerpo hasta convertirse en lo que entonces seria: la sanguinaria asesina.

Sin embargo el resto de las flechas que yo lance, fueron perfectas. Un par de ellas, las dos mejores, fueron lanzadas quizás con un poco de mala leche, pues crearon un amor imposible, pero intenso. Exacto, gracias a mis flechas, Xena y Ares se enamoraron a primera vista. Asi que de forma ascendente, profundizándose mas a medida que pasaban segundos juntos, se enamoraban mas. No se porque los enamoré, no se porque quise que tuvieran que sufrir eternamente por mal de amores; quién sabe si lo que yo quería era romper con el típico final feliz, o probar hasta que punto es cierto que el amor rompe cualquier barrera. Fuera por le motivo que fuere, los enamoré, los hice querer y desear, los hice ser queridos y ser deseados, los hice padecer los sentimientos a los que creían ser inmunes. ¡Ilusos!

La tercera de las flechas perfectas y precisas, fue a parar a un caminante, triste, cansado y desanimado. Mi intención era darle ánimos, pues la flecha le hizo sentir que alguien perfecto existía para él, por lo que siguió mas animado y positivo su camino hacia alguna parte. Pero esa flecha le hacia creer una cosa mientras ocurría otra. Le hacia pensar que conocería a la persona perfecta y se enamoraría, aunque solo ocurriría que se enamoraría perdidamente de la primera mujer que viesen sus ojos. Y la desafortunada o afortunada fue como toda Grecia sabe, Gabrielle. Desde entonces cada vez que la ve recupera la esperanza, los ánimos, la fuerza. ¿La tiré o no, con buena intención?

Así que de esta forma explico el motivo de cada uno de los deseos más profundos de los principales y más importantes personajes de Grecia de estos últimos siglos.

Ahora solo queda una pregunta por resolver, ¿me dispararé a mi alguna vez una flecha para amar y ser amada? Creo que no, porque Ares y Xena son el ejemplo perfecto de que entre dos personas puede existir magia, chispa y amor, pero no tienen por que estar juntos; así que yo ahora solo deseo estar mas tiempo en mis queridisimas bacanales.

¡¡¡LAS NECESITO!!!