ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el sub texto.
Aparte, si eres menor, o simplemente muy poco maduro... ¡no sigas leyendo! Y busca algo más apropiado

DEDICATORIA: a todos los Xenites de Xenapolis, ¡Aunque saturen mi correo!

Para criticas instructivas o intercambio de opiniones, escribidme a: lucylawes@terra.com
 


TE AMO PERO ESTOY MUERTO.

Por Marta Sofía

Xena observaba un día mas las inmensas tierras de Hispania. Pero al tiempo de ser tan inmensas, eran diminutas, pues el día en que se caso sus alas para explorarlas, fueron cortadas.
Así que desde su boda con Darius no hay día en el que no se arrepienta y se aburra, a pesar de tener todo lo que desea al alcance de su mano, a Gabrielle, a Darius... así que ese día por no ser menos, estaba sentada sobre un peñasco, observando sus alrededores, suspirando sin saber que mas hacer, cuando oyó unos jadeos a lo lejos. Se giro a tiempo de que un soldado cayese en sus brazos. La miro con asombro antes de preguntar:

"¿Eres Xena?"

"Así me llamo"

Aquel hombre, como si acabase de ver un ángel sonrió de la forma mas alegre que Xena hubiese visto

"Muchas personas han muerto, para traerte esto. Me alegro de que haya servido de algo. Tómalo." Informó ofreciéndola un sobre antes de caer inconsciente por el cansancio. La guerrera la deposito en el suelo mientras recogía la carta de sus manos. Deseaba que fuera una citación para resolver algún dilema, pero comprendió que no era así al ver el material del que estaba echo el sobre:

"Seda" murmuró "¿Qué persona lógica con problemas se molestaría tanto?" se pregunto mientras abría la carta, y se dedicaba a leerla:

Querida Xena:
No sé que sentirás cuando leas esta carta y compruebes que yo, Ares, dios de la guerra, estoy apunto de morir. Espero, por todos los dioses, que no sea alegría
Te escribo esta carta para despedirme, pues dudo mucho que pueda hacerlo en persona. No se si deseas saberlo, pero aun así te cuento lo ocurrido: Yo, creador y amante de la violencia, he sido víctima de ella, cuando un grupo de rebeldes, dentro de los creyentes de Eli, y su dios único, se decidió por eliminarnos a nosotros, los olímpicos. Por su brutalidad y mente tan equivocada, fueron expulsados de su religión. Pero, lejos de despreciar a sus antiguos compañeros, dirigieron su odio hacia nosotros. Así que tras varios intentos, sucumbimos a sus trampas, con un banquete que comíamos despreocupadamente, sin saber que la guarnición de este era veneno. Ni si quiera Asclepsio tiene cura para esto, y lo mas que a podido hacer por nosotros a sido calcular nuestro tiempo de vida... una hora, de la cual yo ya he consumido la mitad.
Por eso, al no poder aparecer ante ti, por ultima vez, por no saber tu paradero, te digo aquello que pronunciaría si te pudiera encontrar: Te quiero.
Deseo que no me odias, bien sea porque me desprecias y no sientes lo mismo, o porque si lo sientes y lamentas mi muerte; aunque, después de todo lo ocurrido, dudo de la segunda opción.
También te escribo para decirte que no lamento el haber dejado de perseguirte y mostrar mis sentimientos; tampoco lamento que te casaras y mucho menos con alguien tan fabuloso como Darius; y tampoco siento que te marchases de Grecia. Porque sé que de esta forma has obtenido la paz y el amor, de lo cual yo solo podría ofrecerte lo segundo.
Ahora, aquí, en una simple cama, escribiendo en este papel, recuerdo tus ojos, tu sonrisa, y siento que el mayor y único temor que siento hacia la muerte, es la posibilidad de no volver a verte jamas.
Por eso te escribo y te repito que te amo, que no creo que haya mayor tortura haya a donde seguro voy que el echo de no volver a tenerte ante mí, no hablar contigo, y escucharte; en resumen separarme de ti. De esta forma tan lamentable me doy cuenta por fin de lo que siento exactamente por ti y todavía mas tarde te lo digo.
Con esto me despido pues noto mi pulso bajo, y a mí alrededor oigo los últimos suspiros de mis familiares.
Adiós, mi adorada princesa guerrera.
Con todo mi amor, y desesperación, me despido
Ares

TE QUIERO


Xena termino de leer aquella carta, emborronándola con sus lagrimas. Intento secarlas y calmarse, pero al ver que era imposible se dio por vencida y las dejo salir sin censura.
Se irguió poniéndose de pie y con cierta dificultad comenzó a andar hacia la aldea sin sabe del todo que hacer. Ando unos pasos, y al llegar al poblado observo todo lo que la había apartado de la posibilidad de despedirse en condiciones de Ares, y a sus puertas grito con desesperación:

"¡¿POR QUÉ APRECIAMOS LAS COSAS CUANDO YA ES DEMASIADO TARDE?! ¡¿POR QUÉ?!" se lamento.
Sus vecinos, asombrados del estado de su respetable amiga, se asomaron en sus ventanas al oírla. Y mientras Gabrielle fue hacia ella cuando se entero de lo que ocurría, pero fue demasiado tarde, pues Xena salía corriendo de allí, montada sobre Argo.
Aquella escena la recuerda toda la aldea, pues fue la ultima vez que se vio a Xena, la princesa guerrera... con vida