ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el sub texto.
Aparte, si eres menor, o simplemente muy poco maduro... ¡no sigas leyendo! Y busca algo más apropiado

DEDICATORIA: atodos los Xenites de Xenapolis, ¡Aunque saturen mi correo!

Para criticas instructivas o intercambio de opiniones, escribidme a: lucylawes@terra.com
 


UN JUEGO COMO QUEDAN POCOS.

Por Marta Sofía

Ares apenas llevaba unas semanas como mortal, y durante todo ese tiempo había estado en una posada de Agrifolis. Según unos campesinos, Xena y Gabrielle deberían de pasar por allí días después, y así fue. Desde entonces se quedaron allí tres noches. A la cuarta, un nuevo inquilino se quedo con un amigo. Ese era Hércules. Bajo la sorpresa de Xena, y los celos de Ares, el semidiós Hércules pensaba pasar allí el resto de la semana.
Pero lo interesante es que escuchéis exactamente una noche en especial, una noche en la que todos estaban bastante borrachos, pues después de la primera copa, había bebido una mas y una mas, y una mas, en fin, ya me entendéis. Todos, unos mas borrachos que otros, empezaron a hablar. Bajo la atenta mirada de Hércules, Xena hablaba animadamente con Ares.

"Hip, hoy es mi cumpleaños, ¿sabías?" dijo Ares

"Hip, ¿Por qué, hip hip, me da que es solo una foooorma de, hip, ligar?"

"No, ho... hoy es mi cumpleaños, y cumplo... (se puso a contar con los dedos, pone una cara extraña y dice) bueno, el caso es que cumplo muchos"

"Ya, ya"

"Sabes cual seria el regalo perfecto, un lindísimo besito"

"Mira que eres pijo"

"¿Eso significa que no hay besito?" pregunto Ares poniendo una voz de niño bueno y ñoño

"Si quieres uno de sus besos, tendrás que ganártelo" soltó de repente Hércules

"¿A que te refieres?" pregunto Xena intrigada

"¿Qué tal si jugamos a la botella?"

"¿Ese juego infantil de hacer girar una botella, para ver a quien besas? ¡Vale"

"Si tu juegas, yo juego" dijo Ares

"Gabrielle, Iolaus, ¿os animáis, hip hip hip, a jugaaaar?" pregunto Xena

"Claro, pero no vale hacer trampas"

A los tres minutos ya estaba todo listo. Habían cogido una botella de las tantas que habían vaciado, y se habían subido a la habitación del el ex-dios

"Yo empiezo, yo empiezo" dijo Ares a la vez que decía Hércules:

"Yooo seré el primero"

"No, yo"

"No, seré yo" entonces sacaron las espadas dispuestos a pelear, mientras que Xena se tronchaba, y Gabrielle les intentaba tranquilizar cantando una nana.

"Empezare yo, y así no habrá quejas" dijo Iolaus. Todos aceptaron. El rubio giro la botella haciendo que diese varias vueltas, hasta que la boquilla de esta paro apuntado a la guerrera, que sin motivo alguno había vuelto a troncharse

"¿No te gustaría repetir otra vez, Iolaus?" pregunto Hércules

"Eso mismo iba a decir yo" proclamo Ares

Pero Iolaus no hizo caso a las suplicas y se acerco a Xena para rozar levemente sus labios junto con los de ella. Los rostros de ambos guerreros enrojecieron de repente mientras echaban miradas de furia a Iolaus

"Me toca" grito Ares. Giro la botella, la cual acabo señalando a Gabrielle "A no, eso sí que no"

"Pues tendrás que dar una prenda"

Ares gruño mostrando su desacuerdo, pero aun así se desato una bota, depositándola junto a Gabrielle. La joven bardo no hacia mas que sorprenderse de que una pieza tan pequeña pudiese desprender un olor a mierda tan grande.

"Me toca" dijo triunfante Hércules. Con un ágil movimiento hizo girar la botella sobre si misma, hasta acabar apuntando a Xena "¡¡¡Siiiii!!!" grito eufórico

A pesar de estar borracha Xena no pudo evitar que un cosquilleo recorriera su estomago. El semidiós acerco su rostro al de Xena, cuando sus labios se juntaron quedo claro que este beso no iba a ser como el de Iolaus. Ambos se besaban desesperada y apasionadamente, como aprovechando aquella oportunidad única, aunque a la vez era tan tierno como puede llegar a ser un beso. Aquel beso fue excesivamente largo.

"Chicos, ¡Chicos! ¡¡¡CHICOS!!!" gritaba Ares "No creéis que ya es suficiente" dijo mientras se separaban.

Cuando cada uno volvió a su sitio, Hércules le susurro a Ares "supera eso, si puedes" el ex-dios se lo tomo como un reto personal, y espero su turno para poder vengarse. No fue una venganza precisamente buena para Hércules. Cuando en el turno de Ares la botella señalo a Xena, el moreno puso una satisfactoria sonrisa mientras miraba a Hércules, antes de acercarse a besar a la guerrera. Al contrario que el anterior beso que había recibido Xena, este fue lento, cruel, agresivo; pero lo que más le molesto a Hércules es que Xena parecía estar encantada. Cuando se separaron, Xena, aun más borracha que antes solo alcanzo a decir "woh", antes de volver a sentarse. Paso el turno de Gabrielle y llego el de Xena. Ares ardía de deseos de que aquella botella le señalara, pero esta vez la suerte miro a Hércules.
Xena y el semidiós se miraron largo rato, cuando de repente se lanzaron el uno a por la boca del otro. Hércules intento en vano imitar el beso de Ares. Entonces Xena paro de besarle, se le acerco al oído y le dijo: "No intentes imitar a ese payaso, porque tu besas 10 veces mejor" estas palabras se repetían mil veces, cada vez mas altas en la cabeza del semidiós, lo cual le dio el suficiente valor como para lanzarse hacia Xena. Esta no supo como reaccionar ante ese repentino ataque, pero enseguida se hizo cómplice y participe del beso. Xena fue poco a poco tumbando a Hércules en el suelo. Esto acabo por atacar del todo al ex-dios.

"¡¡¡SEPARAROS!!!" ordeno el dios, ya fuera de sí

"¿Pero tu les estas viendo?, ha estos no los separa ni Zeus en persona"

"No puede ser, no puede ser, ella es mi capricho y es solo mía, no quiero compartirla" dijo Ares berreando como un niño pequeño. Ya no pudo aguantarse mas, y separo con mucha dificultad a los dos tortolitos.

Hércules, que era el que entonces se encontraba mas cerca de la puerta, se soltó de su agarre, y salió corriendo hacia la puerta, mientras que Xena con una ágil cabriola en el aire huía con él.

"Por favor" dijo Xena "Mañana no os molestéis en despertarnos muy pronto"

 

Aquella mañana, el primero en despertarse fue Ares. Quería irse cuando antes de aquel sitio, cuando antes, pues entre Xena y Hércules, no había pegado ojo aquella noche. Decidió desayunar antes de irse.

Mientras en la habitación ambos guerreros aun duermen. Cuando despertaron intentaron recordar que había pasado la noche anterior, pero solo recordaban momentos sueltos, y nada definidos.

"¿Que hicimos ayer?" pregunto Xena

"No lo sé, pero fuera lo que fuera debió de ser una buena" Dijo mirando la habitación que se encontraba toda desordenada, con los muebles tumbados y la ropa desperdigada.

Como si hasta entonces no se hubiesen dado cuenta, se sonrojaron al comprender que debió pasar exactamente

"¿Recuerdas cuan lejos tu y yo...?" dijo Hércules sin atreverse a terminar la frase

"¿Que hicimos?" dijo Xena con los nervios a punto de estallar intentando controlar la situación, pero sin conseguirlo del todo "Nosotros juntos, en la misma cama y... sin ropa" esto hizo que ambos se sonrojasen mas, ante la imagen de lo que debió suceder:

"Si yo no tengo ropa y tu tampoco, debimos de..." dijo Hércules de nuevo sin atreverse a terminar aquella frase

"Vale, vale, date la vuelta, voy a salir de entre las sabanas, y no quiero que me mires"

"¿¿Ni si quiera puedo mirarte un poco?????" dijo Hércules "En fin, visto lo que paso anoche, supongo que no veré nada que no haya ojeado ya" Xena se río, y dio un codazo juguetón al semidiós, mientras este se giraba.

En apenas unos segundos ya estaba vestida:

"Oye, ¿ me embozo en algo y nos vemos abajo para desayunar?" dijo Hércules aun en la cama

"Vale, pero sobre esto que a ocurrido..."

"No se lo diremos a nadie" Xena quería haber dicho otra cosa, como "Dentro de lo que cabe no es que odiase tanto lo que hicimos ayer" o algo como "¿Esto significa que te gusto?" pero no se atrevió, y solo afirmo moviendo la cabeza.

Una vez abajo se encontró con Ares dispuesto ya a irse:

"¿A... a donde vas'"

"¿Después de lo de ayer? Me voy al tártaro antes que seguir aquí"

"¿Que paso ayer?"

"¿No te acuerdas?"

"No, de nada"

Ares comprendió que ese era su momento para aprovecharse de la amnesia de la guerrera:

"Yo te dije que me gustabas y que te quería, y tu no me hiciste ni caso"

"¿En serio me dijiste eso?" pregunto Xena extrañada

"Si y tú en vez de dignarte a contestarme, te fuiste a dar un paseo con Hércules"

"Oye, lo siento, pero ¿sabes tu que yo estaba bebida hasta los topes?"

"Ya, adiós" dijo Ares mientras que simulaba salir por la puerta

"Oye, lo siento, vale, ¿habría alguna forma de recompensarte?"

"Dejándome que me vaya"

"Lo siento pero eso no va a ser posible. ¿No hay otra forma de que te quedes?"

"Si me dices, que sientes por mí"

"¿Cómo voy a saberlo, así de repente?"

"Quizás con esto te aclares mas" puso la mano en la nuca de Xena y acerco su rostro hasta que sus labios se juntaron en un ligero beso. Las manos de Ares viajaron desde la cintura, pasando por la espalda hasta acariciar el pelo de Xena, mientras que ella acariciaba su rostro, y todo esto sin romper el beso. Entonces Hércules apareció furtivamente en la puerta, pero ellos no se dieron cuenta de su presencia y siguieron con lo suyo. Hércules sintió como la furia invadía de forma increíble cada minúscula parte de su cuerpo, provocándole unas ganas inmensas de matar a Ares. Lo único que hizo fue quedarse allí parado como un pasmarote. Entonces el semidiós noto una mano posada en su hombro, y al girarse se encontró con Gabrielle.

"Chico te la han quitado" dijo mientras se iba para ir al comedor.

"¿A que te refieres?" dijo Hércules mientras la seguía

"Sentémonos y te explicare"

Efectivamente una vez sentados Hércules volvió a preguntar impaciente

"¿A que te referías con que me la han quitado?"

"Supongo que tú al igual que ella no recuerdas nada de lo que sucedió anoche, ¿verdad?"

"Solo sé que ella y yo hemos despertado durmiendo juntos... sin nada de ropa"

"¡Vaya! Aunque no se dé que me extraño, teniendo en cuenta como acabasteis ayer"

"¿Me vas a contar de una vez lo que paso ayer? Empiezo a sacarme un poco de quicio"

"Esta bien, todo empezó cuando jugábamos a la botella..."

Poco a poco Gabrielle le contó al semidiós lo que el y Xena hicieron. Hércules no pudo evitar sonrojarse cuando las exactas palabras de Gabrielle se recrearon en su mente, haciéndole recordar vagamente la pasada noche.

"Y eso fue todo"

"Genial, pero ahora ella esta con el imbécil ese, y dudo mucho que me corresponda, o que Ares la deje marchar"

Gabrielle sonrío, demostrándole a Hércules que tenia un plan

"¿Vas a ayudarme?"

"Claro que si, soy tu amiga, que esperabas. A demás Ares no es una buena influencia para ella"

"¡Gracias, muchisimas gracias! Pero, ¿qué tienes en mente?"

"Necesitaremos ayuda de Afrodita, y dado que tu problemilla esta referido con el amor, no creo que nos sea muy difícil conseguirla"

 


Ya una vez dentro del templo de la diosa, los tres discuten sobre el problema.

"¿Me estáis pidiendo ayuda?" dijo la diosa

"Así es"

"¿Exactamente que te pasa?

"Yo quiero a Xena, ayer hicimos algo que ella no recuerda, pero como no lo recuerda ahora esta con Ares, y me gustaría saber si tu podrías ayudarme a saber que es lo que siente exactamente"

"Vaya, esa tía es mas golfa que yo" Hércules miro a Afrodita amenazadoramenete "Vale, retiro lo de golfa. Bueno, creo que tengo algo para ti"

"¿En serio?" dijo Hércules

"Si, pero tienes que comprender que si no estas plenamente correspondido, ella te odiara para siempre. Se trata de un liquido que me permite ver con un solo beso en el fondo de los corazones humanos"

"¿Me estas diciendo que si al besarla ella no me corresponde me odiara para siempre?" Afrodita afirmo con la cabeza "Entonces, lo siento, pero no me queda mas remedio que rechazar tu oferta"

"¿Por qué? ¿no estas seguro de que ella te ame'"

"¿Cómo voy a estar seguro si ahora mismo esta en la posada enrollándose con el estúpido de Ares?"

"Puede ser que sé este vengando de ti"

"¿Que es eso'"

"Es cuando una chica se enfada porque la persona a la que quiere no se atreve a dar el primer paso. Entonces, se enrolla con otro para darle celos al chico que se acobarda"

"¿Es una forma de castigarme, por no atreverme ha decir lo que ella tampoco se atreve a decirme?"

"Exacto"

"Que morro que tiene"

¿"Te atreves a probarlo?" pregunto Gabrielle

"No, lo siento, pero prefiero su amistad a perderla para siempre. Porque es inútil arriesgar una apuesta tan alta"

"Yo que tu apostaría, pues cuando duerme habla en sueños, y dice unas cosas sobre ti, que me mataría si supiese que te lo estoy contando"

"¿En serio? ¿Qué dice?"

"Seguramente no ha dicho nada que ayer no hayáis echo anoche" esto hizo enrojecer al semidiós de nuevo.

"Bueno, ¿te atreves?" volvió a preguntar Afrodita con algo mas de esperanza

"Rotundamente no"

Entonces, justo cuando Hércules se dirigía a la puerta, Gabrielle le murmuro algo al oído y la diosa dijo:

"¡¡¡Alto!!!" el semidiós se giro repentinamente "Tengo un objeto que enseñarte"

Afrodita hizo un extraño movimiento con la mano, y delante de ambas mujeres apareció una especie de pantalla que desprendía una luz muy fuerte

"Antes de irte, mira y echa un ligero vistazo, haber si no cambias de opinión"

Hércules cedió por la curiosidad. Lo que encontró le puso furioso y triste Aquella ventana luminosa mostraba imágenes, primero poco definidas, y luego fue poco a poco mejorando la imagen hasta que el héroe descubrió que se trataba de Ares y Xena. De repente se separaron bajo el asombro de Ares y Xena dijo:

"No intentes imitar al fortachón, porque tu besas 10 veces mejor que él" Ares sonrío maléficamente, y volvieron a unirse en un beso perfecto, mientras que a Hércules le volvieron a dar esas irremediables ganas de matar a alguien, entonces se giro hacia ambas chicas y dijo:

"¿Qué tengo que hacer, para mirar en su corazón?"

Afrodita sonrío por la forma en la que Hércules había cambiado repentinamente de opinión

"Frótate los labios con este mejunje, y a continuación solo tienes que besarla" dijo a diosa "Será como estar dentro de su corazón"


Aquella misma tarde cuando volvieron a la posada, volvieron a encontrar a Xena y Ares, tal y como los habían dejado. Sentados en una mesa, se besaban, sin interrumpir si quiera su beso para respirar.

"Ejm, Xena ¿podría hablar un momento contigo?"

"¿No puede...(beso) ...esperar?"

"No me temo que no"

"Esta bien (a Ares) aun no he acabado contigo, así que espérame"

El semidiós condujo a la guerrera a una sala, que parecía una habitación en la que nadie había limpiado desde hacia años:

"¿Y bien? ¿Qué quieres?" pregunto Xena, haciendo notar en su voz que tenía prisa

"Lo de ayer..."

"Prometimos no volver a hablar de ello"

"Si, pero... ¿no significo nada para ti?" aquellas palabras encendieron de alegría los ojos de la morena, aunque aquellas palabras la estaban confundiendo "En serio, ¿no sentiste nada ni aunque sea algo enanisimo?"

"No, claro que no" dijo Xena en un tono dudoso "Bueno, la verdad es que eso es lo que creo, pero no estoy segura"

"Se una forma que podría aclararnos los sentimientos a los dos, pero por favor no me mates por hacer esto" en ese instante pudo ver aquellos ojos color azul y vio todo la confusión que había en ellos, lo único que se le ocurrió fue aprisionar los labios de la guerrera con los suyos. Ella se resistió al principio y comenzó a golpear a Hércules en el pecho, con toda la rabia que el dolor le producía, el semidiós sólo atinó a sujetarle los brazos fuertemente para evitar mas ataque. Xena parecía querer matar a Hércules, pero poco a poco fue cediendo ante el contacto de esa boca contra la suya. Entonces Hércules sintió como una extraña sensación invadía su cuerpo. Era como flotar. Como si estuviese en un agujero oscuro, empezaron a aparecer imágenes de muchas personas, pero poco a poco las imágenes iban durando mas comprendiendo Hércules que esas eran las personas a la que Xena iba queriendo mas dependiendo de la duración de las imágenes. Paso Cyrene, luego Marcus, y después Gabrielle. Entonces vio su imagen, pero lo raro de aquel momento es que salía a la vez con otra imagen, la de Ares. Ambas imágenes duraron mucho tiempo. Cuando las imágenes desaparecieron cosa que le pareció una eternidad a Hércules, este despertó de ese extraño sueño, y se separo con un movimiento brusco de Xena:

"¿Qué te pasa?" pregunto sorprendida ella

"Quieres a Ares, ¿verdad?"

"¡¡¿Qué?!! ¿A que viene eso?"

"¿Le quieres a él o a mí?"

"Supongo que a ti"

"Ah, supones, pero no sabes"

"¿Pero que te pasa?, primero me besas, y ahora te enfadas conmigo. Estas muy raro, ¿se puede saber porque?"

"Porque quiero saber ha quien quieres"

"Eso no es lo que parecía mientras me besabas" dijo fríamente Xena

"¡Contesta!"

"¡¡¿quién te crees para gritarme asi?!!" dijo mientras abandonaba con un portazo la habitación en la que se encontraba


Ares esperaba fuera a Xena, y esta al verle, para fastidiar mas al semidiós, le beso, sin cortarse un pelo, delante de Hércules. El semidiós no pudo aguantarlo mas, era como una afilada daga que atravesaba su ser cruelmente. Fue corriendo a una velocidad tremenda hacia su habitación, para alejarse de ella. Mientras Xena besaba a Ares, esta se vio sumergida en algo extraño. Aparecieron imágenes, y poco a poco fue entendiendo lo que era aquello. Apareció la foto de una muchacha, luego de otra, luego de otra, luego de otra, y luego apareció Callisto siempre sonriente, cuya foto desapareció para dar lugar a su propia foto. Hay estaba Xena, en esa imagen, que fue sustituida por Fobio y Demo, por otro hijo mas, y luego apareció el ejercito de Ares, que estuvo allí durante mucho tiempo, antes de desaparecer junto con la sala para devolver a Xena a la realidad. Cuando ambos pararon el contacto ella pregunto:

"¿Rechazarías a tu ejercito por mí?"

"Por supuesto" dichas estas palabras, Xena golpeo la entrepierna de Ares, mientras que decía:

"Guardate tu sinceridad, capullo"

Y allí dejo a Ares tirado en el suelo, quejándose por el dolor e intentando aclarar sus ideas, mientras que ella subía aceleradamente a buscar a Hércules. Se lo encontró tumbado boca arriba en su cama. Miraba al vacío aunque parecía que dirigía su mirada al techo. A penas se dio cuenta de la presencia de la guerrera hasta que esta tosió disimuladamente:

"¿Qué quieres?" pregunto en tono borde el semidiós

"¿Qué era aquello que tenían tus labios?"

Hércules pareció sorprenderse, por el echo de que ella supiese esa información, pero ni se inmuto y siguió mirando al techo, como si allí hubiese algo interesante que mirar.

"No piensas contestarme"

"¿Para que? Seguro que si no te gusta mi contestación vas abajo a enrollarte con el imbécil de Ares"

"Por favor deja eso ya, ¿quieres?"

"No, no quiero. Resulta que te enrollas una noche conmigo, a la siguiente mañana con él, luego me permites que te bese, y luego para terminar de rematar la faena vuelves con él"

"Eres asqueroso" dijo ella mientras se disponía a salir

"Por si te interesa, era un liquido que la misma Afrodita me había dado para mirar en tu corazón" oyó Xena mientras se disponía a irse

"¿Afrodita? ¿La mismísima Diosa del amor?"

"¿Conoces a otra Afrodita?" dijo sarcásticamente Hércules

"Si no estoy mal informada, ella solo se encarga personalmente de asuntos serios referidos al amor"

"Así es, y conmigo no ha hecho una excepción" dijo Hércules

"¿A que te refieres?" dijo la guerrera volviendo a entrar en la habitación

"¿Tu que crees?

"No creo nada, por eso te pregunto" dijo Xena "¿Vas a contestarme o tengo que preguntarle a ella" dijo señalando la habitación de Gabrielle

"¿Por qué crees que ella esta implicada?

"Os vi salir juntos. No cambies de tema, o contestas o le pregunto

"¿Qué tal ¡NADA!?

"¿Que tal, si le pregunto Gabrielle?" dijo saliendo de la habitación

Hércules se levanto atropelladamente de la cama, y agarro del brazo a Xena. Entonces pregunto algo que a los oidos de Xena resulto estupido, pero para Hércules (y Gabrielle que se encontraba detrás de la puerta) tenia muchisimo sentido:

"¿Hablas en sueños?"

"Si, pero ¿qué tiene que ver eso con esto? Mira que eres inoportuno"

"¿Qué sueñas?

"No te lo voy a decir a ti precisamente, ¿sabes?

"Podríamos intercambiar información"

"¿Hay algo que no te tomes ha broma, tu?"

"Creo que no. ¿Bueno, hay trato o no hay trato?"

"Esta bien. ¿cómo lo haremos?"

"Gabrielle sabe lo que ambos vamos a decirnos, así que ella puede escribirlo en dos papiros, y nos los dará a la vez enterándonos así de lo que el otro esconde"

"Yo no escondo nada, pero iré a llamarla"

"No hace falta. ¡Gabrielle, sal de detrás de la puerta!" grito Hércules. Al momento la bardo apareció con unos pergaminos antiguos y una pluma, con la que solía escribir las hazañas de Xena.

"¿Estáis los dos de acuerdo en hacer esto?" dijo Gabrielle "Yo no quiero estar luego en medio de una pelea de enamorados" ambos la miraron furtivamente, mientras aceptaban con la cabeza.

Gabrielle sonrío y comenzó a escribir aceleradamente en ambos pergaminos. Minutos mas tarde, cuando levanto la vista del papel se encontró a ambos guerreros a una distancia prudencial separados el uno del otro.

"¿Seguros?" Hércules asintió con la cabeza "Tomad, pero que conste que lo que pase ahora no es mi culpa.

Ambos leyeron con esperanza y curiosidad las palabras de Gabrielle. Resulto que esta había puesto lo mismo en ambos pergaminos:

Si os queréis deciroslo,
y no metáis a nadie entre medias,
porque aunque me encanta cotillear,
esto es solo asunto vuestro.

Por cierto Xena, el te quiere,
Por eso se pone celoso

Hércules, ella te quiere,
Por eso se vengo de ti con Ares

Que conste que estas frases
son solo un empujoncito

Ambos dejaron de leer, y se acordaron de la madre de Gabrielle (no sé si me entendéis) Ambos se miraron largo rato sin saber que decir

"¿Es cierto lo que ella ha puesto aquí?" dijo Xena rompiendo la tensión que reinaba en el ambiente

"No, no claro que no" dijo Hércules pensando que eso era lo que ella quería oír.

"Entonces todo este teatro es absurdo. Me voy"

"¡Alto! Primero, si vas a enrollarte con ese cerdo, no te dejo salir, y segundo, ¿lo que ha escrito sobre ti es cierto?"

"Ya que más dará"

"Quiere saberlo, que creo que estoy en mi derecho. ¿Son ciertas esas líneas?"

"Si" dijo fríamente mientras salía de la habitación dejando a Hércules boquiabierto. Entonces cuando la guerrera salía totalmente desesperanzada de aquella habitación, una mano se poso gentilmente en su hombro, impidiéndola irse "¡¿Y ahora que quieres?! ¿Burlarte de mí?"

"¿Por que piensas eso?"

Xena soltó una risa sarcástica, y con un ligero movimiento de hombro se soltó del frágil agarre de Hércules.

"Ahora es cuando tu dices algo romántico que la cautiva, y ella se queda contigo" hoyo Hércules en su cabeza. A pesar de creer que estaba alucinando, obedeció ese extraño y ligero canto que se reproducía en su cabeza, y dijo lo primero que se le ocurrió:

"Te adoro" dijo Hércules

"¿Qué?" dijo ella sorprendida

El mismo Hércules se había sorprendido de haber dicho aquellas estúpidas palabras.

"Te quiero, te aprecio, te afecto, te deseo, te amo, como quieras decirlo"

"Vaya, veo que posees un vocabulario muy rico en lo que respecta al tema del amor, ¿con cuantas has utilizado tu extenso repertorio o exposición de palabras?" dijo mientras se giraba complacida por la confesión del semidiós

"Contigo, conmigo (esbozaron ambos una sonrisa)"Hércules se acercaba mas a cada paso "Y con nadie mas" Ya estaban los rostros de ambos guerreros separados por unos insignificantes milímetros.

De nuevo una voz se hoyo en la cabeza de Hércules:

"¡Bésala! ¡AHORA!" la voz parecía estar impaciente. Fue entonces cuando Hércules se entero de quien era esa persona:

"¡¡¡AFRODITA!!!"

"¡¿Qué?! No, soy Xena"

"¡Perdona!" dijo avergonzado el semidiós "Pero es que no dejo de oír su voz dentro de mi cabeza"

"Ya, claro" dijo Xena algo enfadada, mientras sentía un leve pinchazo en su estomago por los celos.

"¿Estas celosa?" dijo juguetón Hércules

"No, claro que no. El echo de que ahora no sea conveniente que yo vea a Afrodita no significa ni que la odie ni que este celosa"

Ambos estallaron en un mar de carcajadas. De repente Hércules volvió a oír aquella voz en su cabeza. Esta vez no parecía provenir de su cabeza, pero aun así se lo hizo saber a Xena

"¿No la oyes?

"¿Oír el que?"

"Una voz que me pide que te bese"

"Creo que deberías hacer caso a la voz"

"¿En serio?

"¡Claro!" dijo mientras le atrajo hacia sí agarrándole por su chaleco. Primero pausado y calmoso y luego más enérgico y ardiente, los dos guerreros se besaron. Sus lenguas se sincronizaban con facilidad por la dulzura del momento, mientras que sus manos... Ninguno quería romper el beso, pero cuando el aire empezaba a ser necesario, Hércules cortó el contacto.
Justo cuando se disponían a volver a besarse, Hércules volvió a oír la voz. Aquella vez, esas palabras sonaban mucho mas alto:
"¡¡¡Aleluya, aleluya!!!

"No oyes esa voz, cantando aleluya"

"¡¿Ah, osea, que lo de la voz no era un pretexto para besarme?!

"Claro que no... bueno, un poco quizás, pero la voz es real

"Ahora que lo dices si la oigo, pero, la oigo cercana a nosotros"

"Por ejemplo...

"¡¡¡Detrás de la puerta!!!" dijeron los dos a la vez mientras la abrían, pillando in fragantti a Afrodita y Gabrielle.

"Afrodita, me da que nos han pillado" anuncio la bardo