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ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el sub texto.
Aparte, si eres menor, o simplemente muy poco maduro. ¡no sigas leyendo! Y busca algo mas apropiado

DEDICATORIA: Para Psico, por publicar mis historias y ser muy tolerante con los que no creen en el subtexto. 

Para criticas instructivas o intercambio de opiniones, escribidme a:  lucylawes@terra.com



VALES MAS QUE CUALQUIER INMORTALIDAD

Por Marta Sofía



 

El dios de la guerra lanzaba bolas de fuego sin piedad a todas partes destruyendo con furia todo lo que se encontraba a su alrededor. Su furia y tristeza por la princesa guerrera acababan con sus nervios.
Por mas que lo intentaba no lograba calmarse, mientras que lagrimas salían de sus fuertemente cerrados ojos. Recordaba con penumbra los últimos momentos de Xena, sus ultimas palabras, sus ultimas miradas, antes de que... No, el dios no quería recordar esos momentos.

Había hecho todo lo posible por resucitarla, pero solo había conseguido una buena bronca por parte de su padre, el todo poderoso Zeus. Ares le grito que no era justo que el no pudiese resucitar a Xena, cuando esta murió, pero que él si hubiese podido convertir a Hércules en dios cuando se suicidó. Así era, ahora Hércules ocupaba junto con su hermano Ares el lugar de Dios de la guerra. Ares no había tenido tiempo de mosquearse por ese repentino nombramiento, ya que había estado demasiado ocupado con la muerte de la princesa guerrera.
Resultaba que Hércules quería a Xena  igual que Ares, y al enterarse de su muerte, se suicido, pero Zeus no quiso dejar que su hijo predilecto la palmase, así que en sus últimos momentos le dio ambrosía suficiente como para convertirle en un Dios.
Desde aquel entonces el bondadoso y simpático héroe había muerto para dar paso a un engreído y caprichoso Dios que dirigía su gran ejercito con mas frialdad que Ares. Conquistaba terrenos de culturas europeas, siendo así uno de los dioses predilectos. Solo había una persona que no miraba con buenos ojos aquello, esa era Gabrielle. Al igual que el resto del mundo, todos creían que estos ejércitos eran gobernados por Ares, y la Bardo creía que el dios aprovechaba la muerte de la Guerrera para matar a tanta gente como no había podido hacer antes. Gabrielle sabía que Hércules había sido enterrado en su tierra natal, ya que se había causado la muerte con un veneno esperando reunirse así por fin con Xena, pero no sabía la parte de la ambrosía y las sangrientas campañas que este emprendía contra otros imperios. Desde la muerte de su mejor amiga esta empezó a viajar con Joxeb, el cual veía como la Bardo cada día se derrumbaba más. Ares ya había intentado hablar con ella, pero era impos
ible, empezaba a gritar, y no para hasta que el se iba.

Aquella tarde en especial Ares se desahogaba contra todo lo que  podia, cuando su hermano aparecía, a tiempo de apartarse del camino de una bola de fuego que iba dirigida al trono de Ares.

- Vaya hermanito, veo que te has levantado con el pie izquierdo hoy-

- Lárgate Hércules, ¿no crees que ya has fastidiado suficiente mi existencia?-

- Encima que me preocupo por ti., dios desagradecido se merece un castigo-  y dijo esto le lanzo un rayo a Ares, el cual no se molesto en esquivarlo, y fue lanzado varios metros hacia atrás, chocando fuertemente contra las paredes de su templo, haciendo un sonoro ruido al colisionar  - Sabes desde que no te resistes esto ya no tiene gracia ni sentido-  dijo estas palabras mientras que le lanzaba otro rayo que igualmente le alcanzo

- Sin ella nada tiene sentido. Tu al menos eras su amigo y estuviste con ella en sus últimos minutos-

- Que enternecedor, sabes, creo que muy en el fondo, muy muy en el fondo me conmueves-

- ¿Me estas diciendo que no la echas de menos, ni aunque sea muy en el fondo de tu frío corazón?-

- Si hay algo que por la que la echo de menos es por lo buena amante que era-  dijo con una odiosa sonrisa. Ahora fue Ares el que lanzo su poder a al dios, aunque este esquivo la bola de fuego, mientras reia a carcajada limpia por su entristecido hermano - Y pensar que estas así por una simple mortal-  aquello ya hizo estallar la furia de Ares que lanzo otra bola de fuego que le alcanzo en todo el estomago, haciendole soltar un grito mientras salia volando por los aires.

- No hables así de ella!!!!!-  dijo amenazador Ares.

- ¿Que pasa? ¿Te molesta que hable de tu amor perdido? Sabes, en cierto modo ella murio por tu culpa (Hércules siguio hablando bajo la mirada atonita del otro dios ) Ella esperaba verte antes de esa enfermedad acabase del todo con su miserable vida, pero tu no te dignaste a verla mientras que nosotros sus eternos amigos estuvimos con ella hasta su ultimo asqueroso suspiro,  que sono a algo así como tu nombre. Eso es, te nombro en sus ultimos momentos, y nunca te perdonara el no haber estado allí- 

Aquellas palabras llenaron de culpabilidad al dios, que ententaba reprimir de nuevo esas molestas lagrimas que intentaban con desesperación salir por la guerrera, ya que solo su recuerdo era como una punzante daga que atravesaba su interior, para volver a salir de un rapido movimiento.

- Sabes Ares, tu depresión me ha aburrido, creo que me voy-  dijo Hércules desapareciendo con un agil movimiento de manos. El dios se dejo caer de rodillas, mientras que con sus manos se tapaba su rostro en tanto que con desesperación pensaba si su hermanastro tendría razón respecto a no haber ido a verla. De repente una mano se poso en su cabeza, mientras que acariciaba lentamente su cabello:

- Hola hermanito-

- ¡Afrodita! ¿Que haces tu aquí?-

- Venia a hacerte un trato respecto a Xena, vi tu desesperación y hable con Hades-

- ¿En serio? Muchas gracias. Sea lo que sea lo acepto-

- No te precipites Ares, el te devolvera su vida a cambio de tu deidad-  al decir estas palabras la diosa miro a Ares a los ojos para encontrar en ellos la respuesta del dios. Este al cabo de un corto silencio dijo:

- Acepto- 

- ¡Genial! Acompañame-  dijo agarrandole del brazo



Mientras en los cielos el dios supremo regañaba a su hijo:

- Pero es un castigo muy injusto-

- Te ordene que no conquistaras Egipto, y tu te pasaste mi orden por el forro, así que ahora te atendras a las consecuencias-

- Pero no quiero volver a ser humano, jamas volvere a ser uno de esos insignificantes seres, me oyes: ¡¡¡JAMAS!!!-

- Este sera solo un castigo temporal, en cuanto hayas aprendido la lección volveras a tu puesto-

- Mas te vale-  dijo  Hércules mientras que la mano de Zeus se posaba en su cabeza. Un fuerte cosquilleo recorrio el cuerpo del dios, y de repente noto como si algo abandonase su cuerpo. Un fuerte mareo le inavadio mientras que caia a una velocidad de vertigo contra un suelo recubierto con hierba, pero que no llego a frenar mucho la fuerza de su caida. Un mareo recorrio su cuerpo dejandole insconciente. Lo ultimo que oyo fue:

- Joxeb ven corriendo algo se a caido del cielo!!!!- (O no, la rubia irritante) despues de eso solo hubo dolor



Xena caminaba tranquilamente con su hermano, ambos hablaban y hablaban, porq tenian muchas cosas que contarse. De repente dejaron de andaar. Una pequeña luz aparecio delante de ellos y Hades aparecio delante de ellos, mientras que con una sonrisa observaba a Xena:

- Hola, tengo una noticia para ti-

- ¿En serio? ¿Buena o mala?-

- De pende de cómo se mire. Tendras que dejar a tu hermano, pero podras volver a la tierra, con Gabrielle, Joxeb, Cyrene y esa persona tan especial que a dado algo muy importante por ti-

- ¿HÉRCULES?-

- Yo no puedo contarte mas, eso ya es algo que tu tendras que adivinar-

- Pero Hades yo...-  el dios de los muertos puso dos dedos en la boca de la guerrera, impidiendola continuar.

- Te quedan dos minutos, no los malgastes conmigo-

Xena entendio aquellas palabras y se giro para hablar con su hermano:

- Supongo que esto era demasiado bonito para ser verdad-  su hermano puso su mano en el rostro de la guerrera

- No, esto es solo un hasta luego. Yo te seguire esperando, y esperemos que la proxima vez nadie te vuelva a salvar-   dijo esto ultimo con un tono risueño. Xena sonrio ante el comentario, y ambos se abrazaron, mientras que la guerrera se iba desvaneciendo de entre los brazos de su hermano con un tierno - Adios-  en sus labios.

De repente la guerrera estaba en un bosq, sus antiguas ropas estaban en su cuerpo y a lo lejos una hogera indicaba que allí había un campamento. En seguida distinguio a la joven rubia que junto a un gracioso patoso atendian a un guerrero tumbado en el suelo insconsciente. Xena empezo a correr hacia esos tres personajes que ella conocia tan bien.

Gabrielle que se estaba encargando de despertar a Hércules se fijo en aquella figura que se dirijia a una velocidad vertiginosa hacia ella. Sus ojos se llenaban de lagrimas mientras se lenvantava para asegurarse que lo que veia no era un atormentador espejismo. Entonces corrio hacia la guerrera, juntandose ambas en un tierno abrazo.

- Gabrielle, no sabes cuanto te he echado de menos-

- ¿Xena, como... como es posible?-

- ¿No te alegras de que haya vuelto?-

- Tu sabes que si, tonta, es solo que te echabamos tanto de menos, y... y de repente ambos estais aquí, ¡Vivos!-

- ¿Vivos? ¿En plural?-  pregunto la guerrera

- Si, Hércules tambien esta vivo-

- ¿Hércules? ¿Estaba muerto?No entiendo nada-

- Cuando, cuando tu, cuando tu, ya sabes, el se suicido, decia que queria estar contigo-  dijo Gabrielle algo triste - Pero de repente hoy ambos resucitais-

- Hades me dijo que alguien había dado algo muy importante por mi, no me quiso decir quien, pero si Hércules a resucitado a la vez que yo.-

- ¿Qué crees que habra dado?

- No lo se, pero pienso agradecerselo-


Hércules poso su mano sobre la cabeza, la cual daba vueltas, parecia querer esplotar. Cuando su vista enfoco la mancha que tenia delante suyo, reconocio a Joxeb, que le sonreia mientras ajitaba los brazos a dos mujeres que se acercaban hacia ellos. Enseguida distinguio a Xena. Palidecio automaticamente. ¿Zeus la habria resucitado para atormentarle como castigo por la conqista de Egipto? ¡Imposible!
Xena avanzaba mas a cada paso, mientras que con urgencia Hércules intentaba encontrar una respuesta respecto a que Xena estuviese viva. Antes de que pudiese reacionar, Xena le susurro al oido gracias, haciendo que una ola de calor reorriese su cuerpo mientras le besaba. Cualquier interrogación que hubiese nacido en la garganta de Hércules fue sustituida por un gemido.

Joxeb miraba estrañado la escena, ¿por qué a él nunca le habían recibido de esa forma?

- ¿Pero estos dos no eran solo amigos?-  pregunto el patoso.

Se notaba que ambos gozaban plenamente del momento, pues cuando Gabrielle le iba a contestar, un sonido profundo salio de Xena

Cuando ya por fin ambos guerreros se separaron el uno del otro, Hercules pregunto, como haciendo que aun sabiendolo queria volver a oirlo:

- ¿Y este recibimiento tan sublime?-

- Por resucitarme, me da igual que es eso tan importante, que según Hades, diste por mi. Solo gracias-

Hércules sonrio. Ahora lo comprendia todo. Seguramente Ares había echo algo, no sabia el que, pero él se estaba llevando todo el reconocimiento. Si alguna vez se le había ocurrido un plan mas bueno que este, no seria en esta vida.
Cuando todas las piezas le encajaron sonrio de nuevo maliciosamente y la beso, dejando a sus manos recorriendo felices cada lugar de Xena.

- Bueno, Gabrielle, ¿vas a explicarme el porque de que Xena este tan cariñosa con Herc?-

- Si dando un paseo-  dijo la bardo mientras ambos guerreros se dejaban caer en las mantas


Aquella noche, Gabrielle, Joxeb Hércules y Xena, estaban sengtados frente a la hoguera. Hércules relataba su versión de la historia de como resucito a Xena enfrentandose a todos los dioses. De repente se oyo un crujir en el interior del bosque que quedaba a espaldas de los cuatro amigos. Xena, se levanto del sitio que tenia reservado entre los brazos de Hércules, y se acerco a mirar. Hizo una señal de silencio, y se a dentro en el bosque. A los pocos instantes, arastrandolo por el suelo, traia a un insconnsciente Ares. Los tres se levantaron de sus sitios. Gabrielle y Joxeb la ayudaron a transportarlo hacia el centro del campamento, donde el calor le hizo mejorar ligera y positivamente su aspeto.

- ¿Qué hace este subnormal aquí?

- ¿Por qué dices eso?-

- En tu ausencia en los campos Eliseos aprovecho para conquistar y destruir diversas culturas que rodean Grecia. No se merece ni si quiera que le hayas traido hasta aquí-

- Venga, seguro que tiene alguna razón logica para eso. Cuando despierte se lo preguntaremos

- ¿Por qué le defiendes?-  pregunto Hércules

- Gabrielle y yo le debemos muchas, pues ciertas veces nos a sacado de apuros-

- Bueno, pero ahora es muy tarde-  dijo Hércules con voz juguetona - así que hay que ir a dormir.?

- ¿Tienes alguna idea para esta noche?-  respondio en el mismo tono Xena

- Alguna tengo-  dijjo mientras la agarraba por la cintura, y la daba vueltas en el aire, esta dejarla en el suelo y comenzar a besarla.

- ¿Nos vamos a dar otro paseo?-  dijo Joxeb

- Sip-  contesto Gabrielle


Ares noto como la luz iluminaba su rostro. Se froto los ojos e intento adivinar donde se encontraba. A lo lejos, como a unos 30 metros, dos figuras se acercaban unidas en un abrazo tan estrecho que parecian solo una persona. Poco a poco el rostro de ambas personas se fue definiendo. Primero distingui la hermosa figura de Xenna, para luego comprender que era Hércules el que estaba junto a ella.
Aquello no cabia en la mente de Ares. Por un lado estaba triunfante pues Xena estaba viva, pero por otro lado, no entendia el porque de que fuese Hércules, aquel mismo Hécules que había ignorado a Xena, el que estuviese con ella.
Las rodillas le tamblaban mientras intentaba levantarse.Antes de caer se tambaleo. Xena que vio sus intentos se acerco aumentando la velocidad de sus pasos.

- Vaya, me alegro de que por fin hayas despertado-  dijo Xena en un tono nada amistoso, mientras ayudaba a Ares a dar algunos pasos

- ¿Xena es así como me recibes?

- Como esperas que recibamos a un simple dios de tres al cuarto, que a conquistado para saciar su seD Egipto, Persia, etc

- ¡¿QUÉ?!-  se soprendio Ares - Eso es obra tuya, grandisimo mentiroso-  señalo culpable a Hércules

- ¿Cómo te atreves? ¿Los celos no te permiten pensar?-  dijo Xena en tono borde y despreocupado

- No puede estar closo-  sonrio Hércules, pues el punto fulminante de su venganza era este - El era uno de los dioses que se negaban a que te resucitase-

- Entonces, ¿cómo es que te atreves a venir?-  y de una patada, Ares despego del suelo para caer contra Joxeb, que amortiguo su caida.

- Xena era el el que no queria resucitarte, sino ¿porque estoy yo aquí, mortal e indefenso?

- ¿Crees que eso es asunto mio? Porque no nos vamos, Hércules-  dijo mientras se giraba dandole la espalda a Ares

- ¿Por favor, cuando vengamos podrias no estar aquí? Te lo agradeceriamos-  se burlo Hércules mientras agarraba a Xena por la cintura y se alejaban lentamente paso a paso, dejando alli a Ares sin saber que hacer.
El moreno tenia el rostro rojo. Ardia furioso por sentirse tan impotente, sin poder hacer nada. La unica forma de desahogar su furia en esos momentos era pergar una patada a una rama tirada en el suelo, haciendola salir disparada.
De repente una mano aparecio de la nada agarrando la rama, luego aparecio el cuerpo, y Afrodita aparecio sonriente delante de Ares:

- Afrodita, que bien que estes aquí, Xena.

- Lo se, pero no puedo ayudarte-

- ¿Qué no que?

- Ella es la encargada de descubrir todo el pastel con tu ayuda, nadie puede involucrarse

- ¡¿Por qué?!

- Ese era el trato que hice con Hades, lo siento. Pero no vale la pena malgastar conmigo tu furia, utilizala para desarrollar un buen plan

- Sabiendo lo que ocurre no podre concentrarme

- Pues si tu no lo haces, nadie puede ayudarte, ni si quiera mortales.

- ¿Quieres decir que todo a sido en vano??? ¿Soy mortal a cambio de nada?-

Entonces un crujido delato que alguien escuchaba a escondidas la conversación, sin perderse detalle. Instantaneamente Ares se giro, y exigio saber quien estaba alli:

- So. soy solo yo-  dijo timidamente una voz  mientras Gabrielle se asomaba entre los arbustos

Afrodita repentinamente desaparecio, bajo el asombro de la bardo y el moreno.

- ¿Cómo te atreves a espiarme???-  grito Ares - A demás cuando queria hablar contigo, me gritabas como una loca hasta que me iba ¿qué te hace pensar que no podria desahogar mi furia contra ti?-

- Por que te interesa tener a alguien de tu parte. ¿Verdad?

- Si ni si quiera sabes de que va esto- 

- Pero se que tu melo explicaras-  dijo Gabrielle mirando desafiante a los ojos del ex -dios

Algo mas positivo por saber que no todo estaba perdido, le comento todo, con absolutos detalles lo que en esos momentos ocurria. La bardo escuchaba con lujuria esperando el fin del relato para pasar todo a uno de sus pergaminos.

- Esto tiene facil solución: hablare con Xena y le explicare la verdad

- Podria funcionar, pero su facilidad me hace sospechar.

- Nos arriesgaremos, si no ya diseñaremos otro plan de ataque-

- De acuerdo-

Xena se encontraba en el campamento, esperando a solas a Hércules y Joxeb que se habían ido a cazar. Gabrielle aprovecho este echo y se acerco ha hablar con ella:

- Hola Xena-

- Hola-  sonrio esta

- Tengo que hablar contigo

- Te escucho, soy toda oidos-

- Bien-  Gabrielle pensaba como decirselo. Trazaba las palabras con cuidado en su cabeza antes de pronunciarlas - Hércules es un fraude-  penso pero de su boca salio:

- Qué buen tiempo, ¿verdad?

- Que estoy didiendo. Bueno, realmente fue Ares el que dio su inmortalidad por ti-
- No es encantadoramente perfecto el cantar de la hurraca-

- ¡¿Qué?!-  se sorprendio Xena

- ¿Qué me ocurre? Bueno no importa, Ares te quiere, Hércules te utiliza-
- ¡¡¡Yo queria ser castaña!!!-

- ¿¿¿Gabrielle estas bien???-

- Una pregunta dificil que tendre que consultar con la almuada-  dijo mientras se iba, sabiendo que habían fracasado. Cuando la bardo y el moreno se encontraban juntos, aclararon que Afrodita tenia razón, solo el podia resolverlo, mas no sabia que hacer. Una idea surgio repentinamente de Gabrielle.



A la mañana siguiente Hércules caminaba despreocupadamente por el bosque, cuando una mano tiro bruscamente de el lanzandole al suelo. Alli sobre el Ares sonreia. Hércules salto para ponerse de nuevo de pie mientras desenfundaba su espada.

- Tranquilo, solo quiero charlar-  dijo mientras intentaba dar a Hércules un golpe en su pierna

- Si, y yo solo quiero matarte, maldita amenaza-  dijo mientras esquivaba un golpe de Ares

- ¿Por qué me haces esto? ¿A caso te he hecho algo?-  dijo  devolviendo el golpe

- Quizas, fue algo que nunca dije, y nunca dire-  contesto contraatacando de forma brutal

- ¡¿Por qué?! No pense que fueses tan cobarde-  dijo placando el  golpe de Hércules

- Sabes subnormal, mi otro yo, el estupido e indefenso mortal la queria-  dijo dirijiendo su espada al cuello de Ares - Pero sin embargo para lo unico que ella tenia ojos era para ti. La gota que colmo el vaso-  dijo alejandose de él de un salto -  fue que en su ultimo suspiro dijese tu nombre, ese es el motivo por el que eternamente te odiare-

- No me parece motivo suficiente como para que me robes el merito-  dijo cuidando de que Hércules no le golpease de forma tranpera

- Para robarte el merito no necesite motivo, si no ese demonio que habita mi interior-  sonrio maliciosamente Hércules - La cosa tiene gracia, tu pusiste la deidad, pero yo caliento su lecho. No esta nada mal-  de repente Hércules maniobro con su espada haciendo caer a Ares por su propio peso, y amenazando su cuello con la punta de su espada

- ¡Xena piensas ayudarme o tendre que suplicar?-  comento de repente Ares, sorprendiendo a Hércules

- Que tonterias dices, imbecil-  gruño apretando algo mas su espada contra el cuello de Ares. De repente un sonido rompió el aire, Hércules se puso en alerta De repente un leve - zasss-  se eschuco mientras la espada de Hércules caia partida por la mitad pudiendo Ares escapar. Hércules se giro miedoso para ver como Xena recogia su arma mortifera, el chakarm.

- Esto Xena. esto. tiene una.ej. explicacion muy pero que muy. logica

- Si, pero no eres tu el encargado de darmela-  y de una pata le dejo inconsciente. El cielo comenzo a lanzar descontroladamente rayos, pero sin que en el hubiese ninguna nube. Una voz prepotente se oyo - Que mierda de hijo tengo-  y poco a poco Hércules fue elevado en el aire hasta desaparecer de la vista de los mortales, que mira ban desde abajo la escena que se producia.

Gabrielle le susurro a Xena:

- ¿Os dejo a solas?-  y entonces la guerrera se fijo en Ares, el cual se alejaba del lugar de forma despreocupada. Esta salio detrás de él.
Ares noto como una mano agarraba lentamente su hombro, pero hizo un movimiento para esquivar de forma desagradable la mano de Xena.

- Supongo que no tengo derecho a rogarte que te quedes, ¿verdad?

- Supones bien-  dijo Ares sin girarse, pero parando de andar

- Lo siento, Hércules fue la persona que mas me acompaño en mis ultimos momentos, y tu ni te molestaste en venir así que sobresupuse que el me había ayudado-

- No soportaba la idea de apreciarte enferma-  dijo girandose

- Eso no es excusa, es una chorrada-  se quejó Xena

- ¿Quien es el que esta enfadado?-

- Lo siento, siento no haberte creido. Pero que tal si quedamos enpate, en fin, cada uno a hecho daño al otro, de una forma u otra, pero lo hemos hecho-

- Entonces ¿Queda todo olvidado?

- Nunca ocurrio-  dijo Xena, Ares completo el comentario con una sonrisa, que hizo reir a Xena

Desde hacia unos minutos, inconscientemente se habían ido acercando poco a poco, hasta estar separados por escasos centimetros, que pronto se convirtieron en nada cuando timidamente empezaron a besarse, hasta convertir los vacilantes roces de labios en un hambriento embate por comerse el uno al otro. Estropeando el momento y rompiendo por completo la magia del momento, una luz aparecio junto a ellos para dar paso a la diosa del amor.

- Hola chicos, debo hablar con vosotros-

- Es necesario ahora-  se quejo Xena mientras Ares la hacia temblar por un suave linea de besos marcada en su cuello

- En fin, esta deidad no puede esperar.-  solto la diosa. Ahora si ambos amantes la prestaron caso

- ¿Qué has dicho?

- Tu deidad Ares, se me olvido decirte que esto era parte del trato, pues si la conseguias volverias a ser inmortal, y Hades a cumplido su trato, aquí esta tu inmortalidad-  dicho esto giro sus dedos sobre la palma de la mano y al momento una esfera luminosa aparecio en ella.
Xena miraba, mientras se separaba de Ares, la deidad de este, sin poder evitar poner una cara de disgusto por la angustia que invadia su cuerpo. Pero a  Ares no le paso este gesto inadvertido y al momento girandose hacia Xena dijo:

- Tu decides, ¿recupero o no mi deidad?

- Tu veras-  dijo Xena intentando mostrandose fria, aunque su corazón no se lo permitiese del todo

- No seas apatica, tu vales mil veces mas que esa deidad, así que te cedo el honor de hacer lo que quieras con ella

- ¡¿Incluso quedarmela yo?!-  pregunto con malicia Xena

Ares se quedo pensativo, y luego sonrio, tomandose su tiempo antes de contestar:

- Incluso quedartela tu-  dijo Ares -  te pertenece-

Xena sonrio, Ares había pasado la prueba, era capaz de cualquier cosa por ella y eso ya era sufiiente para ganarse su confianza. Acercandose a el susurro en su oido - Me has contentado- , y un escalofrio recorrio el cuerpo del ex- dios pensando en su recompensa, mientras volvia a besarla

- ¿Tomo esto como que no quereis la deidad?-  Ares contesto a base de leves gestos que no la querian, eso si sin separarse ni un minuto de la princesa guerrera. Sin mas vacilación la diosa desaparecio con un pensamiento en la cabeza: ni ella misma podria enamorarlos mas


Aquella noche ambos cuerpos, entrelazados debajo de las mantas eran observados por dos dioses. Afrodita mira con orgullo la escena mientras Hércules se desespera gravemente preguntandose una y otra vez: - ¡¿Por qué?!-  Entonces dos haces de luz salieron de ambos cuerpos. Afrodita sonrie y anuncia: Tendre que ir a verlos dentro de nueve meses. Eso ya es demasiado para Hércules que desesperado se empieza a tirar de los pelos.

                Fin (¿o continua? :  ) )


Hace apenas dos meses que Xena y Gabrielle viajan con Ares desde que este y la guerrera se confesaron su amor. Desde entonces los tres juntos resuelven cualquier percance, pelea o lo que sea
Una mañana mas soleada de lo normal, Xena estaba embaucada en sus pensamientos mientras desarmaba el campamento.

- ¿Cómo se lo diré? Y si no lo acepta, y si me deja. En fin, ¡¿QUÉ HAGO?!

De repente la dulce y embaucadora voz de Ares la saca de sus pensamientos:

- Cariño, estas muy tensa-  dice mientras se sienta detrás de ella - ¿Quieres que te de un masaje?-

- Sabes, no me vendría nada mal-  dice Xena, mientras ve como su endulzado guerrero la sonríe de esa forma tan sensual que a ella le vuelve loca.

Las manos de Ares se mueven con suavidad y ternura por la espalda de Xena. Primero están en la espalda, luego suben hasta el cuello, y una vez allí son sustituidas por los labios del moreno, que devora el cuello de su guerrera. Entonces Ares sube hasta acerse con los labios de Xena. De repente ella recuerda el asunto que la trae de cabeza desde hacia días. Aunque una ola de calor invade su cuerpo para al instante el contacto con Ares, anunciando que tienen que hablar:

- Soy todo oidos, y todo tuyo-  dice mientras vuelve a besarla

- No me tientes, que si no luego no puedo parar-

- Esta bien. Tu diras-  dice mientras agarra entre sus manos las de la guerrera

- Bueno, esto, es posible que. sabes que te quiero ¿no?-  Ares asiente y sonrie - Bueno pues el caso. el. el caso es que.

- ¿Tengo que adivinarlo por el numero de tartamudeos que das?-  sonrio el guerrero

- Muy gracioso. Bueno, es que no se por donde empezar

- Venga, lo mejor es decirlo rápido, sin pensarlo, sea lo que sea-

-  Tu lo has propuesto. ¡Estoy embarazada!-

Ares sonrie timidamente. Xena, espera cabizbaja la reacción de su pareja:

- ¿Qué acabas de decirme?-  pregunta de forma risueña

- Qué estoy embarazada-  dice casi en un susurro

Ares sonrie todavia más mientras que levantando con una leve caricia el menton de Xena, eleva su rostro

- ¿Es. estas segura?

- Me temo que sí. Llevo unos días con nauseas, y comiendo el doble, eso sin contar la tripa que me esta saliendo y el echo de que ya no tengo la herida de Artemisa-

Ares besa a Xena de la forma mas arrebatadora posible, mientras esta se sorpende al no recibir los gritos que estaba segura llegarian:

- ¿Pero no te enfadas, ni montas una escena, ni nada por el estilo???

- No, no es lo que se suele hacer cuando se esta alegre -

Ahora era Xena la que le besaba a él, sin poder creerse del todo lo que sus oidos habian escuchado. Se tumban en la hierba para celebrar el embarazo de la forma que mejor conocen, pero unas exageradas toses les hicieron detener su festejo, levantando la vista para encontrarse con Gabrielle:

- ¡¡¡Hola!!!-  se sorprendio Xena - ¡Pense que habías ido a dar un paseo!-

- Ya, y por eso tenias pensado aprovechar bien el tiempo, ¿cierto?-  sonrio la bardo - ¿Qué se celabra?

- Xena, ¿tu yo yo?-

- Yo ¿quieres?-  Ares asiente - Estoy embarazada-

- ¿Qué? ¿En serio? ¡Vaya! Enhorabuena. ¡Vais a ser padres!-

- Dicho así da mas miedo-  dijo Ares. Xena le mira, pero el la sonrie sacandola de cualquier duda

- Sabes eres fantastiso-  Ares esboza una sonrisa alagado - No, en serio, Solan no fue recibido precisamente con los brazos abiertos.-  dice recordando con nostalgia a su hijo

- Siempre hay una primera vez para todo-  la consuela Gabrielle - En fin ¿cómo vais a llamar al bebé?-

- ¿Lo dices en serio? Hace cinco minutos que le dije la noticia

- Yo tengo un proposición. ¡¡¡GABRIELLE!!!

- Liceus si es un niño-  dijeron ambos guerreros a la vez

- Estais echos el uno para el otro-  se enternecio Gabrielle


Los días pasaban y cada vez Xena y Ares se querian mas, pues el futuro recien nacido les unia. A pesar de que Hércules no paraba de fastidiarles, salian ilesos y seguian unidos, exceptuando una vez, aquella horrible vez:

Una milesima parte del ejercito de Hércules, apenas 30 hombres, se enfrentaban al trio. Ya apenas quedaban la mitad, entre ellos algunos arquetos. Xena, ya de nueve meses luchaba como podia, cuando de pronto un golpe trampero la hizo caer. Gabrielle grito: - ¡Cuidado XENA!-  porque una flecha enfurecida se dirigia a ella. Esta, algo falta de sus majestuosos reflejos, solo cerro los ojos, sin intentar al menos escapar. Entonces el sonido del proyectil cortando el aire ceso, y Xena pudo comprobar como Ares la había atrapado al vuelo, evitando mas percances.

- Gracias-  dijo Xena mientras este le ayudaba a erguirse

- Ten mas cuidado-  dijo mientras ayudaba a Gabrielle que se había quedado sola luchando contra todos los hombre

- ¡¿Crees que es facil luchar con 6 Kilos de mas sobrantes en mi cuerpo?!-  dijo mientras sacudia a un hombre, haciendole volar por los aires

- Mira, solo he dicho que tengas cuidado, ¿quieres? Porque si te matan los kilos de sobra no importaran-  dijo en tono punzante mientras dejaba insconcientes a dos hombres.

- Serás imbécil-  dijo lanzando su chakarm contra los tres arqueros

- Y tu una presuntuosa-  dijo machacando mientras les noqueaba a dos hombres mas

- ¿Nunca te han dicho que a veces te pones insoportable?-  dijo al tiempo que hacia chocar entre si a cuatro hombres

- ¡¡¡Aplicate el cuento!!!-  dijo mandando por los aires a dos soldados

Entonces se dieron cuenta de que solo quedaba un hombre que huia con él rabo entre las piernas mientras Gabrielle sentada sobre un tronco caido observaba a la pareja.

- Vaya esto es mejor que cualquier drama de Homero-

- Sabes que, eres demasiado imbecil para comprender nada, ¡me largo!

- Por mi.-  contesto en tono despreocupado, aunque algo dentro de si ardia de tristeza por discutir con ella

Xena se fue echa una furia, mientras Gabrielle iba tras sus pasos, riendo por la situación. Ares cayo desplomado sobre un tronco. ¿Era cierto? ¿Tan duro era estar embarazada? Fuese lo que fuese, sabia que se había pasado.

Mientras mas  a dentro en un bosque.:

- Sera imbécil, es un cabezota descerebrado-

- Xena, no puedes ponerte así por una estupida pelea.-

- ¿Que no puedo?, ya ves como si puedo. No quiero volver a verlo en la vida

- Ando un poco mal de dinero que tal si hacemos una apuesta: DENTRO DE 10 MINUTOS HABRAS VUELTO CON ÉL

- Acepto la apuesta, nunca vienen mal algunos denarios.

Ambas extendieron las manos para seyar el trato, cuando Xena dirigio la suya a su vientre y solto un grito ensordecedor

- Ahhhh!!! ¡Que dolor!

- ¡¿Qué ocurre?!- pregunto Gabrielle mientras la ayudaba atumbarse en el suelo

- ¡El niño. el niño. ¡¡¡Viene!!!-  dijo en otro grito

- ¿Y. y que hago?-

- Lla. llama a Ares. Ahhh. Corre

- Genial, que rapido he ganado la apuesta. ¿No decias que no querias volver a verle?

- No hay tiempo para explicaciones, ¡Ahhh!

- Ah, ah-  nego Gabrielle - Explícate-  Xena la fulminó con una mirada pero se dio por vencida

- Lo quiero vale, ahhh!, esto era una estupida pelea

- Vers no ha sido tan dificil-  se levanto y dijo - Ahora vengo-

Aprovechando la soledad de la guerrera, Hércules bajo invisible a los ojos mortales, y despositando su mano sobre el vientre de Xena desaparecio de la escena. Una corriente helada recorrio el cuerpo de Xena.

Con paso apresurado Ares caminaba junto la bardo. Al ver a Xena corrio a situarse junta a ella

- Cariño, de verdad, siento lo que dije, soy un imbecil

- No importa lo que dijesemos, es normal que se. ¡Ahhh!. discuta, pero por favor no vuelvas a alejarte de mi, por favor

- Ni pienso acerlo, te quiero demasiado

- Oh, eres tan. ¡Ahhh!!! tierno

- Bueno, ahora. ¡¿Qué hacemos?!-  comento alterada Gabrielle

- Afrodita, llamar a . ¡Ahhh! Afrodita

Sin tener que pronunciar su nombre mas veces, la diosa aparecio tan esplendida com siempre. Colaborando todos juntos, el parto fue rápido, sin sorpresas ni percances

Xena recuperaba lentamente la respiración mientras Ares recogia entre sus brazos al recien nacido. Sus ojos mas alegres que la mismisima primavera, no apartaban la vista del bebe

- Xena. es. es un niño. ¡¡¡Es un niño!!! La siguiente seguro sera niña

- Lo unico seguro de la siguiente es que la tendras tu-  bromeo Xena - Dejamele coger-

- Toma, cuidado con la cabeza

- Es una monada-  dijo la diosa

- ¿Hay algo mas tierno que una pareja a la que se le cae la baba por sus hijos? Que yo sepa no-  comento Gabrielle

- Es precioso-  volvio a comentar la diosa

- Y es nuestro-  dijo Xena mientras, aun con el bebe entre sus brazos besaba a Ares

- Xena, dejamelo un momento-  comento la diosa asustando ligeramente a ambos guerreros mientras depositaban a LICEUS sobre sus brazos - Siento deciroslo, pero. pero es un dios-

- ¡¿Qué?!-

- Ya sabes, dioses, seres como yo, que aparecen y desaparecen-

- ¡¡¡Ya se lo que es un dios, pero eso es imposible porque ahora ambos somos mortales!!!-

- Soy una diosa y entiendo de esto, es un dios

- ¿No es dificil que sea divino a pesar de que Ares ya no lo sea?

- No es dificil, es imposible, por naturaleza uno de los dos progenitores debe ser dios, por lo cual Ares tendria que ser dios ahora mismo

- O ser el padre otro dios ¿cierto?-  dijo el moreno en tono punzante

- ¿Que insinuas?

- Nada, ¿qué escondes?

- No escondo nada-  dijo Xena fria mientras recogia al bebe de entre los brazos de la diosa

- Chicos, chicos, no discutais haceis llorar a vuestro bebe-  dijo Gabrielle mientras Afrodita desapareciendo porque sabia que había metido la pata

- Querras decir su bebe-  dijo cortante Ares

- Ares no seas paranoico, esto debe ser un error-

- Claro un error, un error que tuviste con quien Xena, ¿Hércules quizas?

- Exacto, veo que eres tan corto como cuando eras inmortal-  se oyo una voz detrás suyo. Hércules aparecio triunfante en escena

- ¡¿·Que narices haces aquí, dios de tres al cuarto?!-  grito Xena

- Venir a verte, ¿qué te creías?

- ¿Por que crees que yo querría verte?-

- Bueno de echo he venido a ver a mi descendiente-  dijo tocando cariñosamente al recien nacido

- ¡¿Qué?! ¡¿Acaso esto es otro de tus jueguecitos?! ¡Di!, ¿has hecho tú esto?!

- Lo hicimos entre los dos, ¿recuerdas? Pero que tonterías digo, como lo vas a olvidar-

Xena escuchaba furiosa esas palabras cuando se acordó de Ares. Pero se giro demasiado tarde, pues la bardo había intentado retenerle en vano y este había salio corriendo.

- ¡¡¡Ares!!!-  grito en vano la guerrera. Entonces se giro hacia un sonriente Hércules - ¡¿Cómo has podido?!!-  dijo mientras de un rápido giro deposito a Liceus en los brazos de la bardo, y se dirigia a pelear con Hércules

- Uy Xena, eso no debe de ser bueno para. nuestro bebe-  dijo Hercules mientras reía maléficamente

- Antes muerta Hércules. Sé perfectamente que este bebe es mío y de Ares, y tu no vas a llevarte el mérito

- Vaya té a quedado muy poético. Es una pena que no este aquí tu querido imbecil para oírlo, Ja, ja-  aquellas ultimas palabras despertaron la furia de Xena, quien sin poder evitarlo se lanzo contra Hércules.
Mientras ambos guerreros peleaban, Ares continuaba su acelerada carrera por el bosque, cuando de pronto choco contra algo que no había visto por las prisas. Entonces vio la mano de Afrodita tendida, para ayudarle a levantar. Su rostro enfurecido le informo a la diosa que todo devia ir patras arriba:

- Ares, ¿qué ocurre?-  pregunto Afrodita

 - Xena me engaño-

- ¿La princesa guerrera? Ja, imposible-  dijo sarcástica

- Pues tu veras, Xena esta embarazada, y obviamente yo no soy el padre; es. es. Hércules. Me entran nauseas solo de pensarlo-

- Este Hércules siempre queriéndose llevar el mérito-  dijo Afrodita

- No si ahora me vas a decir que el niño es de otro. Luego me lo dirá Iolaus, mas tarde Joxeb y segundos después aparece otro diciéndome lo mismo, luego otro, y otro y otro. hasta tener aquí a todos los hombres griegos, asegurándome ser el padre del hijo de Xena

- Veo que no té enteras. Xena no quiere a nadie a parte de ti, por lo cual solo ha estado contigo, tú eres la única persona que Xena ama

- ¿Entonces el niño.?

- Acabo de darme cuenta de un detalle, cuando rechazaste tu divinidad, la guarde, solo por si acaso, pero ahora, ¡puf! a desaparecido

El rostro de Ares se ilumino repentinamente. Se dibujo en el una sonrisa que hubiese podido iluminar hasta el lugar más oscuro: - ¿Es. estas segura de que tiene mi deidad?

- Si, por desgracia va a ver otro como tu-  bromeo la diosa

Ares sonrio con una de sus magnificas sonrisas, y echo a correr, hacia el descampado en el que se encontraba Xena. La guerrera estaba aun luchando contra Hércules. Sus espadas se encontraron y rechinaron. Hércules dirigió su siguiente golpe a la pierna de Xena, y esta lo paro con facilidad, mientras volvía a atacarle, de forma mas fuerte que antes, consiguiendo hacerle un leve corte en su rostro.

- Ya me he cansado de este estúpido juego con armas de juguete de mortales-  y con un movimiento mando a Xena contra las mantas en las que Ares y ella dormían - ¿Qué tal si ya pasamos a lo interesante?-

Entonces el dios sintió como un palo golpeaba su cabeza, haciéndole caer al suelo inconsciente.

Cuando Hércules se derrumbo, Xena pudo ver a Ares agarrando una rama de considerable grosor:

- ¡No vas ha hacer nada que pueda dañar a mí bebe, gusano!-

Xena no podia creer estar viendo aquel maravilloso rostro después de lo que acababa de pasar. Se levanto sin apartar la vista de aquellos ojos que la perdían. No sabia que hacer, así que comenzó como pudo:

- Ares, siento lo que a pasado, te juro que yo no colabore con este, esto será uno de sus hechizos-  decía rápida y apurada Xena, temiendo que Ares volviese a marcharse

- Esto, como tu lo llamas, es nuestro hijo-  susurro - Resulta que cogio mi antigua deidad para hacernos creer lo que no era-

Estas palabras llenaron de felicidad a Xena. Sonrío haciendo reír a Ares, mientras se unían en un beso perfecto.
Cuando pararon el contacto Xena dijo:

- Espera, ¿significa eso que va a ver otro como tu? Que desastre

- Quereis parar ya con la bromita.

Cuando la cosa se puso interesante unas sonoras voces sonaron detrás de ellas. De mal talante se giraron para encontrarse con los sonrientes rostros de Afrodita y Gabrielle:

- Teneis un hijo, un dios, ¿que vais a hacer?-  dijo sonriendo la diosa

- Lo que haga falta-  y se volvieron a juntar en otro beso

- ¿Nos vamos a dar un paseo con Liceus?

- Si, estos tienen entretenimiento para un rato.-  dijo con voz insinuante Afrodita


Fin (o continua ;  ))