ADVERTENCIA: esta historia es horrible para todos aquellos que crean que entre Gabby y Xena hay algo, pero es perfecta para aquellas personas que crean que no existe el subtexto.
DEDICATORIA: Para Joseph LoDuca por por sus discos que tanta veces me han ayudado a inspirarme
Para críticas instructivas o intercambio de opiniones, escribidme a: lucylawes@terra.com
Y SI NO HUBIERA HECHO ESTO
Por Marta Sofía
Aquella noche en el campamento, dos mujeres dormian mientras se apagaban la ultimas cenizas de una hoguera. Entre el leve crepitar de las llamas, se oyeron unos pasos. Tres hombres salieron de la oscuridad armados y temblorosos. Se acercaron silenciosos hacia el cuerpo mas largo y esbelto, el de la guerrera. Cuando uno de ellos se preparaba para a propinar una estocada mortal a la mujer, alguien salto desde un arbol mandando al soldado por los aires a varios metros. Los otros dos se pusieron en guardia. Pero de poco sirvio porque al rato estaban los tres en el suelo gimiendo. Cuando Xena creyó que ya había sido suficiente aparecio una luminosa luz frente a ella, tras la cual vislumbro a Afrodita. La diosa, lejos de saludar a la guerrera, fue directa a uno de los guereros, exactamente el mas bello:
"¡Adonis!" gimio mientras le besaba "¡Me prometiste que no vendrias!" chillo mientras le daba una colleja
"Au… lo siento cariño" comento ñoño "¡Ellos me tentaron!" chillo señalando a sus dos compañeros. Ambos dirijieron miradas asesinas al acusica.
"¡Ja! Te llevare a casa. Mañana estate seguro de que hablaremos" informo autoritaria mientras desaparecia con el muchacho. Sin embargo en pocos segundos, antes de que la mandibula de Xena cayera al suelo por culpa de la sorpresa, la diosa del amor reapareció:
"Hola Xena. Siento haber sido tan descortes antes. En mi defensa he de decir que me prometio que no vendrian"
"No importa, Afrodita, a sido un buen ejercicio" la tranquilizo con humor "Pero dime, ¿quién es ese?"
"Alguien muy especial" suspiro recordandole
"Vaya que novedad" contesto sarcasticamente la guerrera
"¡No! Esta vez va en serio" se defendio la diosa "Le quiero"
"¿Como estas tan segura? Has estado con tantos hombres…" murmuro Xena
"Lo tomare como un elogio" comentop la diosa "Lo supe cuando empece a soñar con él toda slas noche; tambien empece a confundir a todas las personas con él, incluso a las mujeres" Xena sonrio por el comentario "Se que le quiero…" murmuro "¡…pero es tan mentiroso!" termino enfurecida mientras desaparecia.
En ese momento, mientras Xena recordaba con ironía todo lo ocurrido, se fijo en Gabrielle, quien seguia durmiendo, sin mostrar señal de que todo aquel escandalo hubiera perturbado su sueño.
Tras guardar sus armas, la guerrera volviose a dormir tranquilamente, no esperando lo que la ocurriria a continuación: Mientras se removia entre sus mantas inquieta, soñaba tranquilamente:"Ares, ¿dónde estas?" perguntaba Xena en un tono inusualmente meloso
"Aquí, amor" contesto a su llamada el dios, mientras caminaba hacia ella.
"Te he echado de menos" susurro la guerrera
"Si solo han pasado cinco minutos" comento con humor el dios mientras posaba sus manos en su cintura y entre chocaban sus narices
"Lo se" contesto mientras le besaba
En ese mismo momento la guerrera se desperto agitada, abriendo los ojos como platos. Y asi transcurrio la noche mas larga de Xena, entre sueño y sueño.
A la mañana siguiente, montada sobre Argo, Xena sentia que el sueño la vencia. Aquella noche se había despertado varias veces, de forma que no pudo conseguir descansar mas de una hora seguida, por lo que el cuerpo le pedia a gritos una cabezadita. Por mas que lo intentaba, entre bostezo y bostezo, sus parpados pesados a mas no poder, se cerraban lentamente para abrirse de nuevo de sopetón. A pesar de ello llegaron pronto a su destino, la ciudad de Crius. Tras andar unos pasos, Gabrielle se puso livida mientras pronosticaba problemas:"¿A que te refieres?" pregunto Xena. No hizo falta contestación, pues Gabrielle dirijio su mirada hacia un hombre. La guerrera lo reconocio por sus ropas como Joxer, pero al observar su rostro vio el de Ares. Se froto los ojos preocupada y volvio a mirarle. Su rostro había cambiado. Era de nuevo Joxer.
En una posada los tres se sentaron mientas escuchaban otra de las ficticias aventuras de Joxer.
"Posadero" le llamo Xena "Por favor, sirbenos vino" pidio. El tabernero se giro mientras decia "en seguida" al girarse Xena creyo ver el rostro de Ares en vez de él de el mesonero. Reconocio su pelo oscuro y sus ojos profundos; de nuevo hay estaba el dios. Pestañeo y el rostro del hospedero cambio.
"Xena, ¿te encuentras bien?" pregunto Joxer interrumpiendo su improvisado relato
"Si, si, es tan solo que necesito descansar un poco" comento tocandose la cabeza. Subió a una habitación, pero no paso ni media hora antes de que tras cerrar los ojos volvieran los sueños. Se desperto agotada y furiosa, decidida a hablar con Afrodita.
El templo siempre estrictamente perfecto, estaba aquel día completamente vacio, exceptuando a las fieles de Afrodita. Xena, frente al trono llamo a la diosa, quien no la hizo esperar. Todas las fieles de eta, al ver su aparición, se arrodillaron murmurando palabras:"Afrodita, ¿es necesario que yo…?" comenzo a preguntar
"No, no. Tu tranquila" comento esbozando una sonrisa "¿Has venido por Adonis?" pregunto preocupada
"No exactamente. Veras… ultimamente, desde anoche exactamente…"
"¿Si?" inquirio impaciente la diosa
"¿Recuerdas lo que me dijiste de los sueños y de ver a tu enamorado por todas partes?"
"¿No me digas que sueñas y ves a alguien?" pregunto incredula pero sonriente
"La verdad es que si"
"¿Y bien? ¿Quién es el afortunado?"
"Tu le conoces, es Ares" comento de forma casi inaludible
"¡Lo sabía!" grito euforica la diosa. Recupero la compostura antes de que la guerrera volviera a hablar
"Es asqueroso"
"Ya, ya. ¿Y no has pensado en la posibilidad de que sientas amor"
"Si, ya me percate de esa posibilidad" contesto la guerrera "¿Y hay alguna forma de curarme?"
"Confesando tus sentimientos" propuso la diosa mientras se desvanecia y reaparecia junto a ella. Pero estando la diosa a tan solo unos centimetros de la guerrera, no solo su rostro se transformo, sino tambien su cuerpo y sus ropas:
"Ares" susurro ella serena "¿Y Afrodita?"
"¿De verdad quieres verla en estos momentos? ¿No prefieres que estemos a solas?" pregunto Ares con picardia mientras acariciaba su rostro. Se acerco a besarla, pero ella retiro su rostro y se limita a decir: "No eres bueno para mi" Tras eso comenzo a andar hacia la salida. Ares, persuasivo, acaricio su rostro mientras volvia a intentarlo:
"me quieres, tu misma lo dijiste"
"Esto no tiene futuro" dijo apartando secamente la mano del dios, pero en su interior un mar de sentimientos se removia.
"¿Futuro? Concentrate en el presente" pidio, mientras de una rapida maniobra la besaba. Ella respondio durante algunos segundos, pero luego analizo la situación y dejo de besarle de forma brusca:
"¡Ares, dejame en paz!" grito
"Me quieres y alguna vez ese sentimiento te traicionara y entonces seras mia" susurro él en su oido
"Hasta entonces esperate" contesto con sarcasmo y tras ello él desaparecio. Xena sin tan si quiera inmutarse se marcho del edificio olvidandose por completo de hablar con Afrodita. Pero mientras se marchaba algo la impedia olvidar las caricias y los besos de Ares. Aunque de todas fomas sintio furia contra Ares, lo cual en cierto modo fue beneficioso para Xena, pues no vio el rostro de Ares alli por donde fue.
Mientars en la posada Gabrielle y Joxer esperaban a Xena recogiendo todas sus cosas, dispuestos a seguir viajando en cuanto la guerrera hiciera presencia. Llevaban ya varios momentos andando cuando a punto de caer la noche oyeron un grito. A pocos metros frente a ellos, un grupo indefenso de unos diez aldeanos se encontraba en el nucleo de un circulo formado por un grupo de desesperados mercenarios. Tras un ingenioso sarcasmo (para captar la atención de los malvados) y su grito de guerra (para que la temieran por adelantado) Xena acompañada de sus dos amigos se enfrento contra los soldados. Tras apenas un par de tortazos, una voz sono alrededor de ella, aunque no entendia lo que decia. Mientras seguia escuchandola, todo su alrededor empezo a moverse a camara lenta. Observo cada golpe certero de su amiga y cada error de Joxer con todo detalle. Entonces, cuando comenzaba a preocuparse, aparecio detrás de ella Ares. Como si llevaran hablando horas, Ares pregunto:"¿Puedo hacerte una pregunta?" antes de que Xena se negara, el la pronuncio "¿Qué se siente Xena? ¿Qué se siente al saber que por cada soldado que tu detienes, mataste a 50 aldeanos inocentes?"
"¿A que has venido?" pregunto malhumorada
"Tan solo sentia curiosidad por saber que sientes al saber que cada día puede ser el ultimo día, tu ultimo día… su ultimo día" termino mirando a Gabrielle. Un malestar repentino recorrio a Xena "Pero es a ella no le importa. Te sigue ciegamente… y tu se lo permites. Aunque de todas formas si ella muere, lo peor que le puede ocurrir es que tenga que esperar cola para entrar en los Campos Eliseos. Pero tu Xena, eres distinta y por tanto sabes que existe la posibilidad de que no consigas redimirte, que no consigas la paz eterna"
"Ares… ¡marchate!" ordeno amenazante Xena
"Como desees…" contesto el mientras desaparecia con su toque de chuleria. Entonces el tiempo volvio a la normalidad y Xena a la lucha. Reducieron a los honbres hasta que quedaron tan solo cuatro. Uno de ellos, temiendo por su vida, cogio a un muchacho de apenas diez primavderas como rehen y huyo del campo de batalla. Con tan solo una mirada la guerrera y la bardo se pusieron de acuerdo. Xena salio tras el mercenario, quien se adentro en el bosque. Aun corriendo entre los arboles no consiguio distanciarse de su perseguidora. Cuando la guerrera estaba apunto de alcanzarle, Ares salio de detrás de un arbol y atraveso el estomago del fugitivo. Este abrio los ojos por el dolor, y sin tiempo para gritar callo muerto. El niño salio corriendo hacia Xena, quien le pidio que volviera junto a sus padres y el resto de los aldeanos. El muchacho obediente se fue dejando a solas a la guerrera y el dios.
"Mira Xena… sangre" comento ares mostrandole su espada "Sangre de uno de esos malechores que tu vences por aldeanos que no te merecen. Pero aun asi sigues ayudandoles, porque sabes que esta bien, porque sabes que es lo que debes hacer, porque sabes que es lo que te ayudara a redimirte de tu pasado" comento Ares mientras aparecia junto a ella. Continuo hablando mientras giraba sobre ella, para atormentarla mas "Siempre eres politicamente correcta, pero estoy seguro de que eso en algun momneto tanto buen comportamiento te hartara. Y entonces deseas sobre todo desahogarte, liberar toda tu furia, portarte mal" xena notaba como aquellas palabras penetraban en su interior, surgiendo efecto, y haciendola perder el control "Deseas explotar y yo deseo ser tu objetivo, tu mala acción. Asi que adelante, Xena, hazlo, hazlo por mi… hazo por ti" no fue necesario pronunciarlo otra vez. Xeba se lanzo a sus labos salvajemente. Fue un beso furioso y cruel. En pocos segundos Xena estaba arrancando el chaleco del cuerpo de Ares. Entre tanto el dios no podia creer que su plan hubiera funcionado.
Aquella noche, alrededor de una hoguera, Gabrielle planteaba miles de teorias sobre la desaparición de Xena, exasperando al paciente de Joxer:
"Seguro que la han herido, o ¡peor! Secuestrado"
"¡No, no y no!" grito "¡Ya te he dicho que la vi en el bosque. Estaba con Ares, besandole y tocandole y ¡puag! no me hagas recordarlo" pidio
"Esta bien, te creere" mintio la bardo
Mientras en la habitación de un templo dedicado al dios de la guerra, este se desperto. Sintio durante apenas unos cinco segunods una plena satisfacción y orgullo, al ntar entre sus brazos el cuerpo de Xena. Pero esa sensación duro realmente poco y fue sustituida por una peor. Le invadio la angustia y en contra de su voluntad los remordimientos. Recordaba que aquella noche Xena había sido solamente suya, pero aun asi no estaba feliz pues aquella noche había estado apagado de todo sentimiento relaccionado con lo que el sentia, con el amor. ¿De que había servido aquella noche? Se preguntaba ¿Qué había significado? Nada. Cuando la congoja y el desconsuelo parecian querer acabar con él volvio a mirarla y sintio que su corazón empezaria a correr por toda la habitación como loco. Mientras miraba sus ojos entonces cerados, sintio que ya no ocurria nada, que ya no sentia aflicción y deseo fervientemente volver a tenerla 1 y 20.000 veces mas. Pero esas veces, si era posible, sin trastocar los sentimientos de la guerrera, bajo sus propios deseos y con amor por ambos bandos. Pero para lograr aquel tierno proposito, Xena deberia amarle y no odiarle, y eso no ocurriria si ella se enterara de lo ocurido aquella noche. Pero… ¿y si no se enteraba?
En eso estaba cuando frente a la cama aparecio Discordia:"Veo que mi plan a funcionado" comento orgullosa
"¡Shhhh!" siseo exigente Ares "Vas a despertarla"
"¿Y no quieres que se despierte porque…?"
"Porque no quiero que sepa lo que hice anoche" Discordia solto una risotada
"¿Es necesario que te explique que lo ocurrido en esa cama fue cosa de los dos?" pregunto Discordia incredula. Ares suspiro exasperado mientras decia "Ahora te lo explico" comento Ares mientras hacia oler una flor blanca a Xena, quien aun dormia "Anoche no estuviste conmigo, paseaste hasta muy tarde y luego volviste al campamento" y tras susurrar esas palabras, hizo un leve movimiento con la mano, consiguiendo que las prendas de Xena, que se encontraban en lugares remotos, volvieran al cuerpo de esta. La cogio en brazos y tras despedirse de Discordia, desaparecio de alli.
Mientras en el campamento Gabrielle seguia sin poder dormir pues su mente no para de pensar y trabajar. Cuando estaba apunto de dormir tras horas de meditación descubrio que Ares había aparecido en el campamento con Xena, dormida entre sus brazos. Y tal como se lo comento la mañana siguiente a Joxer. El duo rodeo a Xena dispuestos a someterla a un duro interrogatorio:"Xena…" murmuro Gabrielle "¿Qué hiciste ayer con Ares?" pregunto
"¿Ares? No le vi" comento tranquilamente
"Cuentanos que ocurrio, Xena, que soy tu amigo" pidio Joxer
"¿Amigo?" pregunto con una sonrisa juguetona, mientras alzaba una ceja "Chiiiiicos, ayer, gracias a Zeus, no me encontre con Ares"
"Esta bien, Xena. Me da igual que no quieras comentarnos tu vida pribada, pero al menos no nos mientas, ¿quieres?" pidio enfadada y ofendida la bardo.
"Gabrielle, por encima de todo a ti nunca te mentiria. Te juro que no entiendo de que me hablais" informo ella.
"¡Xena!" le llamo la atención la bardo "Joxer ayer te vio besandole en el bosque, antes de desaparecer con él"bufo. En aquel momento repentinamente Xena recordo solo ese momento:
"Espera, me acuerdo"
"Es logico recordar lo que has hecho, ¿no?" comento Joxer sarcastico, pero se callo cuando se encontro con la fría mirada de Xena
"contarme mas cosas" pidio la guerrera
"¿Xena, estas bien?" pregunto preocupada Gabrielle
"Si… es tan solo que no recuerdo mas que ese beso. ¡Asi que contarme mas cosas!" exigio Xena
"Hmmm… Anoche el te trajo en brazos mientras tu dormias" comento Gabrielle esperando que fuera suficiente. Y asi fue, porque al oir aquello, Xena recordo todo automaticamente.
"¡Wow!" fue lo ultimo que pudo comentar antes de caer inconsciente sobre los brazos de Gabrielle.
"¿No vas a matarle?""No"
"¿Ni si quiera a herirle?"
"¡No!"
"¿Ni una amenaza?"
"¡¡¡No!!!" grito furiosa Xena "No me enfurezcas, porque aunque no mate a Ares, siento ganas de matar a alguien, y esperemos que no seas tu el desafortunado" cotnesto echando chispas. Fue justo en ese momento cuando aparecio ares. Es su rostro se encontraba una inborrable sonrisa a pesar de la escena que se había encontrado. Los ojos de Gabrielle se abrieron como platos, mientras fingia una sonrisa con la mandibula fuertemente apretada, cogio a Joxer de la mano, mientras empezaba a andar hacia atrás, antes de largarse pronto de la escena. Xena miro a Ares con odio, y sin dejar que este empezara a mover la mandibula para saludarla, puso el filo de su espada en su cuello. Viendo que eso era poco la satisfaccion que le producia, le pego una patada en su estomago, para rematar el trabajo. El dios, anets de chocar en el aire contra nada, desaparecio y reaparecio frente a ella:
"¿Es asi como vamos a saludarnos a partir de ahora?"
"O asi o con el olor de una blanca flor que te haga olvidar" propuso ella "¿Qué prefieres?"
"Te subestime"
"No lo hiciste si acepte a acostarme contigo" contesto ella con nauseas "Admito que a sido uno de tus mejores planes, pero no consigo adivinar la finalidad, ¿tan solo una buena y calentita noche?"
"Xena, lo siento, de verdad que lo siento"
"¿Qué lo sientes? ¿Te has comido algo que te ha sentado mal?" pregunto ella
"no, es simplemente que Discordia me planteo aquella historia de embaucarte por medio de los sentimientos mas guardados, y me parecio una gran idea. Pero luego me parecio una idea horrible y quise… quise borarlo de tu memoria. Se me ocurrio aquella flor. Pero tuve que suponer que no funcionaria"
"¿Y ahora quieres que te perdone?" pregunto atónita Xena "¿Y si esta noche vuelve Discordia a plantearte la idea y vuelve a parecerte buena, volveras a confundirme, y de nuevo te arrepentiras y me borttraras la memoria, ¿no?" pregunto furiosa
"No, yo…"
"Sino vas a decir algo que me haga perdonarte 100% yo que tu huiria" respondio mientras desenfundaba su espada "Vale que me ataques en el plano profesional, pero en este asunto ya te has pasado de la raya" contesto ella sin bajar el arma. Ares desaparecio, mientras Xena, aliviada, guardaba el arma.
Ares volvio a su templo, enfadado por la testarudez de Xena, cuando una musaica acompañada de un escandalo horrible engrando su dolor de cabeza. Se asomo a sus jardines y quedo horrorizado al ver un henorme circo alli plantado con diversiones y carpas. Salio a la puerta y bramo enfurecido:
"¡¿QUIÉN A ORDENADO ESTO?!" pregutno, pero su grito se perdio entre el barullo de los aldeanos disfrutando de la feria
"Hola Ares" le saludo Discordia aparecierndo junto a él "Te gusta lo que he montado?"
"¡¿Con el permiso de quien?!" pregunto amenazando con lanzarle una bola de poder
"Tranquilo, toro brabo"
"¿Me estas llamando cornudo?" pregunto aun mas enfadado
"¡No, claro que no!" contesto "Estas muy estresado, ¿sabias? Tan solo monte esto porque pense que te gustaria conocer a la principal atraccion de este sitio, una anciana que según dicen nunca a fallado en sus predicciones"
"¿Es un oraculo?"
"no esta registrada como tal. Creo que su poder se lo da una piedra con forma de corazon y de color verde, ¿sabes?"
"¿Dónde esta? He de hacerle una consulta"
"¿De mal de amores?" pregunto con guasa. Observo como en la mano de Ares se volvia a crear otra furiosa bola de poder "Sabia que querrias verla, sea por lo que sea" contesto con sorna "Esta hay" respondio señalando la tienda mas pequeña, pero la cual tenia una cola de varios decametros. Ares vio esperar aquel tiempo inecesario. Aparecio en la tienda al tiempo que se terminaba en ella una consulta y la anciana sonrio mirando al dios:
"Sabia que el siguiente que vendria tendria problemas de amor" dijo hablando consigo misma
"¿Que os ha dado a todas con que tengo problemas de amor?" pregunto mientras el ultimo cliente huia despavorido.
"¿Acaso no es cierto?" pregunto mientras Ares ocupaba la silla que había frente a la anciana "Son 50 denarios"
"¿Que va a saber una anciana que ni si quiera me a preguntado el nombre y ya sabe lo que me va a costar la consulta?"
"Eres Ares y quieres que te ayude respecto una de tus servidoras, ¿algo mas?"
"Ex-servidora y por cierto, no vengo a hablar de ella, asi que has fallado. ¿Quiero saber que me depara el futuro" respondio
"De acuerdo, dejame ver tus ojos" respondio. Sorprendio al dios, sin duda, pero este no puso objecion
"Veo por donde tu ves felicidad conseguida a pulso y victorias"
"¡Si, conquistas y mas conquistas! ¿Llegare a conquistar el mundo?"
"¿Quién ha hablado de tierras? No he especificado si lograras alcanzar terrenos, titulos, personas, objetivos o cultura"
"¿Quieres hablar claro?" pregunto enfurecido
"De acuerdo" respondio la anciana poniendose seria en su sitio "Esconde tu ego y deja esta farsa. Tenemos que hablar de Xena, es de lo que quieres hablar, y de lo unico que yo te puedo informar"
"Pero…"
"¡no hay peros!" contesto "ese es tu problema, los peros, los malditos peros"
"No es cierto. Mi problema es Xena y su cabezoneria. No me escucha, no es comprensible conmigo"
"¿Que tiene que ver el no escucharte en este tema?" respondio "Si no estais juntos es porque ella se empeña en evitarte para no sufrir" respondio
"¡Mentira! Es porque no me escucha"
"¿Tu crees? Puedo demostrarte que no, ¿tu puedes hacer lo mismo?"
"Hmmm, no, pero ¿cómo puedes?" pregunto interesado
"No se si debo…" penso
"¿Ves? Tu tampoco escuchas"
"¡Esta bien!" contesto enfadada "Toma este colgante. Ponselo y se omitira en ella su cabezoneria, y veras entonces como siempre te ha oido, pero a temido entender que decias exactamente con esas palabras" contesto resignada mientras le entregaba un colgate sencillo, pero con una piedra preciosa de color blanco.
"¿Ponerselo y ya esta?" pregunto entusiasmado mientras admiraba el collar
"Exacto" dijo, y Ares desaparecio
Xena noto cerca suyo la presencia de Ares durante una milesima, pero cuando iba a averiguar donde se encontraba todo ocurri muy deprisa. Cuando recupero el control de la situacion sintio elm peso de un colgante en su cuello. Lo miro extrañada, mientras Ares aparecia junto a ella:
"Hola Xena" sonrio el dios al verla
"Hola Ares" su tono sono meloso y cautivante, pero nada tuvo que ver con el beso engatusador que deposito en su mejilla, amenazando con depositar otro en sus labios
"Espera, espera, esta no eres tu"
"¿No? ¿Entonces quien soy?" pregunto con humor
"Supongo que entonces tienes que ser tu. ¿Porque me has besado?"
"Porque por fin algo a desaparecido en mi, y no se como, he podido admitir que tus palabras son verdad, que te arrepientes de todo y que relalmente me amas" respondio con una gran sonrisa que no desaparecia.
"¿Y ahora admites que tu tambien me quieres?"
"Yo no he dicho eso" respondio, alejandose de el un poco, como enfadada. Definitivamente su cabezoneria había desaparecido, pero no su ego "Pero digamos que no me opondria a darte una oportunidad" respondio volviendo a comportarse de forma seductora
"Pero…" respondio. Aquel intento de decir algo aviso a Xena de que el podria resistirse a sus encantos, por lo que provo el arma final: le beso. No hizo falta demasiado esuerzo para que Ares disfrutara el beso como Xena. Entonces en su cabeza oyo la voz de la anciana que le habia dado el collar: Q¡¡No hay peros…!!f Fue suficiente para que pudiera resistirse y conseguir fuerza de voluntad como para resistirse a los exquisitos y afectuosos labios. Se separo de ella con velocidad y respirando rapido, in tentando calmar sus ansias repentinas.
"Esta no eres tu. La anciana tiene razon. Sin tu cabezoneria, que es lo que me frena, no habria incombenientes para que estuvieramos juntos, pero yo no quiero estar contigo sino eres tu por completo" repitio y rozando el collar lo hizo desaparecer del cuello de ella igual que desparecia él. El dios reaparecio en su templo, pero el collar lo hizo reaparecer en la mesa de la anciana. No pensaba utilizarlo nunca mas. Ahora solo le quedaba esperar a que Xena no fuera a matarlo a sangre fira despues de aquello:
"¿Otra vez?" pregunto Gabrielle. Casi temblaba al ver a Xena en esa situacion. Estaba blanca de la furia, pero no critaba al hablar, sino que lo hacia suave y friamente, mirando al horizonte, con la vista perdida. Daba miedo.
"Otra vez. Pero esta vez lo intento con un collar no se que le frento, pero… como me lo cruce en cualquier parte…" las ultimas siete palabras las dijo con un tono aterrador.
Continuara…
"¡Quiero que ella olvide. Llevo un mes asi. No puedo ni mirarla un segundo sin que me amenace de muerte!" gimio Ares "¿Qué hago?"
"Yo poco te puedo ayudar" respodnio afrodita "Y ademas, tampoco quiero ayudarte…" contesto con un suspiro de indignacion
"¿Vas a dejarme solo en esta situacion?" pregunto
"Si" contesto la diosa de amor
"¡Pero si todo lo que hice fue por ella!" contesto… pero Afrodita ya habia desaparecido "Esta bien, veamos que puedo hacer" se dijo desesperado. Saco de su bolsillo un papel dobrlado y gasstado varias veces. Parecia una receta, exactamente la receta de una pocion. Ares hizo aparecer los ingredientes de esta y comenzo a realizarla.
"Vale, esta ya esta echa, según el papel… solo me queda decir que quiero borrar en la persona que la va a ingerir" leyo "El odio hacia mi" respondio en voz alta. La pocion dio un chasquido, señal de que ya estaba lista "Y ahora Xena, preparate para este pequeño truquillo. Espero por Zeus que sea efectivo y no me haga meter la pata de nuevo" rogo. Se acerco a una hoja de lechuga que había en un plato refinadamente colocado, y virtio sobre aquella hoja la bebida. El liquido penetro la hoja, que lo absorvio como si de una esponja se tratara "Perfecto" se felicito
"¿Ensalada?" pregunto Xena, sin disimular su desagrado"¡Te lo dije, te dije que salieras a cazar, o tendriamos que tomas ensalada, y como no me hiciste caso" le recordo "asi que come la ensalada y ya, ¡a callar!"
"¿Cómo puedes hacerme esto?" pregunto fingiendo estar enfadada, mientras la miraba frunciendo el ceño. Ares aprovecho aquel momento para hacer aparecer la hoja sobre la ensalada, encima de todos los demas trozos de vegetales. "Me ha parecido notar a Ares momentaneamente" comento la guerrera seria
"Dudo que se atreba a aparecer cerca de ti" contesto la bardo con humor "Nos ha venido bien tu enfado, lleva un mes sin acercarse a nosotras. Aunque empiezo a echarle de menos"
"Pues yo no" contesto en tono hosco
"Mentirosa" susurro Gabrielle
"Te he odio"
"Lo se" contesto antes de que estallaran en carcajadas. Tras las risas, Xena se dispuso a comer. Pincho la primera hoja, la que tenia la pocion, y esta se desparramo trasparente por toda la ensalada. La guerrera se llevo a la boca una tenedorada de ensalada, mientras felicitaba a Gabrielle por el e xcelente sabor del plato:
"¿Te burlas de mi?" pregunto la bardo "Esta saladisima" respondio asqueada mientras bebia un gran sorbo de agua
"¡No! La mia esta dulcisima" contesto saboreando la comida en su paladar, mientras se llebava mas comida a la boca. Gabrielle se extraño por aquello, y dispuesta a descubrir si lo decia en verdad o se burlaba de ella. Pero se dio cuenta de que Xena tenia razon, aquella ensalada estaba buenisima.
Tras una larga pelea de cosquillas decidieron quedarse cada una con la mitad, mientras Ares, en el olimpo comenzaba a preocuparse. Aparecio en el campamento de ellas, para saber que estragos había podido causar el compartir la ensalada compartida. Pero no pasaron mas de dos segundos tras ser avistado y Xena ya le estaba lanzando su chakarm. El dios de la guerra desaparecio alucinando, se le había olvidado que la pocion tardaba algunas horas en hacer efectoSus dedos tamborileaban sobre el reposa brazos de su trono. Esperaba nervioso que pasaran algunas horas para poder visitar a Xena y ver lo ocurrido. Empezaba a impacientarse cuando alguien empujando abrio las puertas de su templo. Con una gran sonrisa aparecio Xena. Giro un momento la cabeza mientras decia:
"Gabrielle, lo encontre, esta aquí" la bardo aparecio tambien con una sonrisa "Eres muy escurridizo, ¿sabias?" le comento Xena mirandole con una sonrisa
"Ambas queriamos verte, y no te encontrabamos" prosiguio Gabrielle mientras andaban hacia él. Aquella situacion al dios le producia temor
"Si, te echabamos de menos" termino la guerrera sentandose en sus rodillas "a por cierto, siento haberte lanzado mi chakarm" menciono, y sin dejarle decir le beso mas apasionada que el beso que le dio cuando tenia el collar, pero menos furiosa que cuando estaba bajo los efectos de sus pensamientos. Aquello transporto a Ares a un estado de semi incosnciencia y de felicidad absoluta y solo cuando sus manos inconscientemente se posaron en la cintura de ella, volvio a entender que ocurria. Pero aquella vez, seguro de que la había cagado del todo, aunque sin saber porque, aprovecho el beso antes de separarse de ella. DE echo ni si quiera la hizo levantarse de sus piernas
"Chias, si me disculpais un momento…" pidio Ares
"Todo lo que tu quieras" contestaron al unisono las mujeres, mientras Ares se desvanecia para reaparecer en el templo de Afrodita. La diosa parecia estar esperandole, porque nada mas aparecer, comenoz a hablar:
"Vas a decirme, ¿Afrodita, porque mi estupido plan a fracasado? Y entonces yo, tu hermana misaricordiosa tendre que explicartelo, poco ma poco, por su puesto, para que tu cerebro de mosquito lo entienda" dijo furiosa, mientras se la quedaba mirando un rato
"¿Entonces… vas a explicarme porque he fallado o no?" pregunto sorprendido, lo cual solo acrecento la furia de la diosa del amor.
"¿Hiciste una maldita pocion para borrar de ella algo?" pregunto la diosa
"Si, tienes un increible poder de deduccion"
"¿Y que querias quitar en ella?" pregunto
"El odio que sentia por mi, por lo del collar, la flor blanca y mi forma de aprovecharme"
"Y especificaste que querias borrar ese odio o dijiste ¡quiero borrar su odio hacia mi!" pregunto la diosa del amor
"Lo segundo" dijo "¿Qué otro odio podia sentir hacia…? ¡¡¡AH!!!" grito llevandose las manos a la cabeza.
"Veo que lo ahs pillado" respondio sarcastica "Todo el odio que sentia por ti por haberla combertido en tu princesa guerrera, por haber creado a Callisto, etc… ¡a desaparecido! Ahora solo queda en ella el amor puro y duro"
"¿Pero como a podido ocurrir?" pregunto escandalizado
"Porque el amor es totalmente contrario al odio y en Xena reinaban los dos, respecto a ti. El amor es como la luna, sino crece mengua. Asi que se vuelve lo mas maravilloso de tu vida, o desaparece dejandote un bello o amargo recuerdo. Pero el odio no es tan misericordioso. El odio te marca con fuego y las heridas que proboca pueden disminuir su dolor, e incluso ser apartadas de lo cotidiano con facilidad, peor siempre estan hay, formando parte de su dueño, como una cicatriz" comento "El odio que Xena sentia hacia ti la hizo fuerte a las circunstancias de su vida, una vida llena de desgracias. Esa fuerza es el muro que la permite no ceder ante ti. Sin el odio no hay muro, sin el muro te quiere sin poder poner resistencia ni limites" termino la diosa. Ares sopeso la idea, al fin y al cabo no sonaba tan mal "ni lo pienses" dijo Afrodita enfadada
"¿Y que ocurre con Gabrielle?
"Gracias a la pocion cree que eres un gran tipo, pero tranquilo, no te quiere, ni mucho menos" respondio tranquilizandole "¡¡Y ahora corre a deshacer este lio!!" le ordeno la diosa de un grito.