Representa
al deseo sexual como una de las fuerzas creadoras del universo, a la que todos
los seres vivos, animales, hombres o dioses están sometidos.
Su
nombre y sus epítetos hacen referencia a su nacimiento. Afrodita es un
derivación de aphros, la espuma. También se la llama Citerea, la de Citera;
Cipris, la chipriota o Anadiomene, la que vino del mar.
Afrodita
nace de la espuma que forma el esperma de los órganos genitales de Urano, al ser
arrojados al mar por su hijo Cronos, que se los había cortado con una hoz
mientras dormía. Fue criada por las Horas y las Gracias.
Diosa
del amor, la belleza y el deseo sexual. También es una diosa temible, que
inspira pasiones monstruosas a los que descuidan su culto o despiertan su
antipatía, como es el caso de Fedra o de Pasífae. Posee un ceñidor mágico que
tiene el poder de enamorar a mortales y a inmortales. Afrodita tiene un deber
divino, hacer el amor, por lo que en una ocasión fue reprendida al sorprenderla
Atenea trabajando en un telar, trabajo que estaba incluido en la prerrogativas
de Atenea. Afrodita se disculpó y nunca mas trabajó con las manos.
Zeus
la entregó como esposa a Hefesto para castigar su orgullo. La diosa aceptó,
pensando que el dios herrero seria fácil de contentar. Sus infidelidades con
dioses y hombres son numerosas, pero Hefesto, muy enamorado siempre la
perdonaba.
Aparece
con frecuencia en mitos ajenos a pesar de tener mitos propios.