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Cuarto Acto |
CORTE A:
Ares aparece en el bosque donde todavía el ciervo se encuentra entre las dos
corrientes. Dos jarras aparecen en sus manos--una blanco y otra negro.
[RETROCESO]
Inframundo de Hades. Hades y un hombre vestido como un chaman del norte, con las
cornamentas en su cabeza, están hablando.
HOMBRE
Hades, tú ya sabes demasiado sobre el conocimiento de su localización. La gente
de mi tierra lejos del norte donde la nieve cubre la tierra todo el año, cuenta
la historia de las Corrientes Gemelas. Para ellos, son un mito—pero ahora tú has
descubierto que son reales, decir algo a alguien sobre esto sería devastador
para ambos nuestros reinos.
HADES
El Agua de la Vida--quizás… ¿Pero el Agua de la Muerte?
HOMBRE
¿No lo ves? Las oscuras Aguas de la Muerte pueden matar a cualquier ser vivo.
Pero hay más sobre ellas. Las Aguas de la Muerte pueden embellecer a una persona
muerta y las Aguas de la Vida pueden devolver el alma a un cuerpo.
HADES
(Horrorizado)
Si la gente sabe sobre ellas, nuestros reinos sufrirán…intentarán engañar a la
muerte…quién sabe por cuanto tiempo.
HOMBRE
Precisamente. Hades, debo tener tu palabra de que no se lo dirás a nadie, ni
siquiera a tus compañeros Olímpicos. Por lo que todos siempre deben de creer
que, esas corrientes son solo un mito.
HADES
Sí, no se lo diré a nadie. Tu gente puede seguir contando la historia sobre
ellas pero nunca conocerán la verdadera realidad.
HOMBRE
Gracias. (Crea una explosión de energía y se va)
La cámara cambia de ángulo haciéndose visible un joven Ares que está escuchando
detrás de la puerta.
[FIN DEL RETROCESO]
Ares sumerge la jarra negra en las Aguas de la Muerte y la jarra blanco en las
Aguas de la vida. Entonces mira al ciervo algo culpable, como si luchase con el
impulso de ayudarle.
ARES
(Al ciervo)
¿Pero funciona?
Vierte un poco de agua de la jarra blanco encima del ciervo. El animal se
levanta lentamente sobre sus patas, coge una bocanada de aire, se sacude
brevemente, salta al otro lado de las corrientes, huyendo.
ARES
(Mirándolo)
De todos modos, las cornamentas se ven mejor en un ciervo.
Desaparece.
CORTE A:
Ares aparece con las dos jarras en sus manos. Está parado entre Gabrielle y Eve,
tiende la jarra negra con el Agua de la Muerte a Gabrielle.
GABRIELLE
¿Yo?
Ares asiente. Gabrielle libera la mano de Eve y coge la jarra. Ares entrega la
jarra con el Agua de la Vida a Eve, quien la agarra firmemente.
Gabrielle mira las cenizas esparcidas.
GABRIELLE
Xena…me enseñaste tanto. Tú me enseñaste cual es el verdadero valor, lealtad,
amistad. Te lo debo--todo. Te necesito, es mucho más que eso. El mundo entero te
necesita, Xena--te necesitan de vuelta. Pero más que eso… (Mira a Ares y después
a Eve) te necesitamos de vuelta.
Ella vierte algo del Agua negra de la Muerte sobre las cenizas. Por un
segundo--no pasa nada--entonces todas las cenizas empiezan a fluir juntas,
derritiéndose y uniéndose, hasta que se forma el cuerpo de Xena cubierto de un
envoltorio blanco.
EVE
(Grita)
Madre.
Ares agarra su mano antes de que pueda tocar el cuerpo.
GABRIELLE
No está aquí, Eve--aún no.
ARES
(Mirando a Eve)
¿Puedes hacerlo?
Eve se para, después asiente. Ares libera su mano.
EVE
(Susurra mientras vierte el Agua de la Vida sobre el cuerpo de Xena)
Nunca me abandonaste, Madre—no voy ha abandonarte ahora. (Hace una pausa para
detener una respiración inestable) Eli, ayúdanos.
El agua salpica en el cuerpo de Xena y estalla una luz. Gabrielle, Eve y Ares,
se protegen los ojos.
Un destello blanco ilumina la cueva helada en Jigoku; el espíritu de Xena salta
de la roca y frenéticamente mira alrededor, tratando de entender que es lo que
está pasando. Las almas se arremolinan, se agrupan; la niebla está creciendo más
densamente.
La puerta custodiada por Emma-oh y su hermana se sacude repentinamente, el
relámpago les ilumina la cara—no permanecen impasibles, claramente se asustan.
Otro destello blanco—los espíritus están saliendo por la puerta. Los centinelas
intentan detenerlos con sus lanzas, pero no sirve—se abruman, cada vez salen más
espíritus por la puerta. No gimen mas por su desesperación—sus caras se iluminan
de paz, algunos están sonriendo.
Todo se hace más ligero con la luz blanca. Las caras de los espíritus liberados
flotan a través de la luz…aparece la cara de Xena en la luz, también, cierra los
ojos, como si estuviese soñando.
[RETROCESO]
…la redención de Callisto…
…el ángel Callisto, girando y sonriendo…
…la redención de Eve…
[FIN DEL RETROCESO]
VOZ DE ELI
La redención se encuentra en el amor, no en el odio. (Más almas flotan a través
de la luz) Entregaros al amor, abracadlo. Romped el círculo de violencia,
venganza, sufrimiento—y encontrad la paz. (La cara de Xena aparece de nuevo,
ésta vez con los ojos abiertos) Gira tú cara hacia la luz y permite que tu alma
sea curada.
La luz desaparece del bosque. Ares, Gabrielle y Eve, miran hacia abajo, al
cuerpo inmóvil de Xena. Por un momento se preocupan, pensando que no ha
funcionado.
Entonces Xena abre los ojos, todavía tumbada en la tierra y mira a las tres
personas que están paradas sobre ella.
EVE
(Asombro en su voz)
¿Madre?
Ares saca el contrato, a Xena se le agrandan los ojos.
GABRIELLE
Ares, no!!
Ares sostiene el contrato y lo rompe en pedazos, dejando que el viento se los
lleve.
Las palabras que contenía el pergamino vuelan el en aire y crean un remolino,
rodeando a Ares, Gabrielle y Eve. Los tres miran las palabras maravillados de
cómo las letras dan vueltas a su alrededor como si los agarrara una corriente.
VOZ DE ELI
Las almas son libres. Y con ellos el espíritu de Xena. La venganza no puede
estar enfrente del amor. El amor es el camino.
GABRIELLE
(Susurra)
Gracias.
Ares deja salir una larga respiración. Xena se incorpora lentamente, entonces se
mira.
XENA
(Suavemente)
Creo que has olvidado algo…
GABRIELLE
(Ansiosa)
¿Qué?
XENA
(Tocándose la toga blanca)
Mi sentido de la moda.
Le sonríe a Gabrielle, quien irrumpe con velocidad y abraza a Xena ferozmente.
Eve llorando corre hacia su madre, Xena las abraza a las dos. Xena les acaricia
el pelo con sus manos, después alza la vista hacia Ares.
ARES
(Sonríe)
Estaría agradecido, si pudieras llevar puesto el kimono.
XENA
(Seriamente)
Realmente no te rindes…
ARES
No eres la única testaruda. Sabes, la toga te sienta bien. Hasta creo que se
puede ver a través de ella.
Ares mueve la cabeza para obtener una mejor visión.
XENA
(Evita su comentario y lo mira)
El contrato está anulado, eso significa que nunca más poseerás mi alma, Ares.

ARES
En primer lugar, Xena, nunca la tuve…no de un modo realmente importante.
Xena y Gabrielle se miran sorprendidas. Casi en una disculpa.
ARES
Por lo menos, al final, el crear el contrato no fue un desperdicio. (Animado) He
conseguido verte vestida de esta manera. Y pensaba que Afrodita necesitaba
ayuda.
Una casi indetectable sonrisa cruza los labios de Ares. Xena se muerde el labio,
entonces mira hacia abajo a Gabrielle y Eve que todavía siguen llorando, como
tomando una decisión. Xena mira hacia atrás, apunto de decir algo, pero Ares se
ha ido.
XENA
(Para sí misma)
Nunca necesitaste ese contrato, Ares.
Xena se levanta, llevándose con ella a Gabrielle y a Eve.
XENA
Vamos.
GABRIELLE
Xena, espera.
Gabrielle da un paso atrás para quitarse el chakram de su cinturón. Se lo tiende
a Xena. Xena lo coge y lo mira pensativamente, entonces se asiente a sí misma.
XENA
(Sonríe)
Gracias.
GABRIELLE
No hay de que. ¿Qué es una Princesa Guerrera sin su chakram? Además, te ves
mejor con él. No está hecho para mí. Lo sé.
Xena camina hacia Argo, para recuperar su traje de cuero y su armadura.
Gabrielle y Eve la siguen.
GABRIELLE
¿A dónde vamos?
Xena besa la frente de Eve, después sonríe a Gabrielle.

XENA
A donde nos lleve el viento.
Aprieta las manos de Eve y Gabrielle y después las abraza otra vez, antes de
disponerse a emprender el viaje una vez más.
FIN
[La puerta hacia el mundo de los espíritus se dejo abierta durante la
producción de ésta película. Oops…]
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Fin del Cuarto Acto |