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Segundo Acto |
CORTE A:
El hombre se gira y mira al zorro y el zorro parece mirarlo. Vemos una vieja
cicatriz de batalla sobre su ojo derecho.
HOMBRE
Si estás aquí para decirle a tu amigo Ibu que lo están siguiendo, mi compañero,
ya lo sé. Puedo oler a la guerrera y a su yegua en el aire.
Ibu vuelve a inhalar profundamente.

IBU
Mmmm.... ésta es fuerte, ¿no es así?
El zorro se acerca a la mano de Ibu y éste lo acaricia.
IBU
¿Dices que está decidida a ver mi muerte, amigo mío? Ya quiero más a esa
guerrera.
El zorro se incorpora repentinamente e Ibu levanta una ceja.
IBU
Hm, sí, esa es una información muy interesante. Gracias, compañero. Simplemente
hará el juego más interesante. Tengo otro favor más que pedirte, compañero.
CORTE A:
Gabrielle y Eve están recogiendo los cuerpos lentamente y los están poniendo en
altos pilares, listos para un entierro fúnebre. Este día el calor es intenso y a
menudo tienen que parar para quitarse el sudor que gotea de sus frentes.
EVE
Gabrielle, cosas como éstas son las que hacen mi trabajo tan duro para mí.
GABRIELLE
(Para lo que está haciendo y mira a Eve)
¿Qué quieres decir?
EVE
Soy la mensajera de la paz y me rompe el corazón ver todo este sufrimiento y
maldad en el mundo. El mensaje de Eli siempre es escuchado y… ¿realmente
entendido por la gente? Cuando estuve viajando por la India, predicaba a cada
uno que se cruzase en mi camino. Algunos de ellos me siguieron durante tres
meses, deseando oír más y más acerca de lo que Eli podía ser para ellos. Pero
hubo una vez… (Deja de arrastrar el cuerpo por un momento, cierra sus ojos un
breve instante y luego mira a Gabrielle) hubo una vez en la que estuve
predicando a un gran grupo en una taberna de la cuidad de Sythess. Y casi me
sacaron fuera. Lanzaron el alimento y me maldijeron pero continúe predicando a
pesar de sus ásperas palabras. Y entonces un hombre que llevaba en los brazo a
su hija muerta se me acercó. Gritaba como nunca antes había visto gritar a
alguien. Y me dijo que había sido seguidor de Eli unos meses antes pero cuando
su hija murió, su fe murió con ella. Me preguntó que si existía ese dios todo
poderoso, entonces porqué había permitido que su hija simplemente se muriese.
(Una lágrima cae del ojo de Eve) No pude contestarle y él dijo que si Eli fuera
real, su hija nunca hubiese muerto. Me odié a mi misma y al dios al que sirvo
por lo que había sucedido. (Eve se limpia la cara y mira a Gabrielle) ¿Por qué
la gente no entiende que el amor de Eli es puro y que aunque parezca que nunca
lo vemos, está, siempre?
Gabrielle agacha la mirada al suelo y deja salir un pesado suspiro. Camina hacia
Eve.

GABRIELLE
No lo sé. Xena y yo hemos estado luchando contra el mal por…por tanto tiempo que
ya no recuerdo. Pero creo que no importa cuan duro lo intentemos, siempre habrá
maldad y gente que no entienda lo que enseñas. Simplemente es así. Lo he ido
aceptando y día tras día intento hacer todo lo que puedo aunque sé que no puedo
cambiar el mundo.
Eve sonríe levemente y asiente, después continúa con el trabajo. Entonces, a lo
lejos oyen un sonido débil, un griterío suave de un niño. Gabrielle y Eve miran
alrededor curiosas, intentando identificar de donde proviene el sonido.
Detrás de una viga caída cerca del borde de una de las casas destruidas, se
encuentra lo que parece ser un pequeño niño. Gabrielle y Eve corren hacia él y
se dan cuentan de que es un minúsculo bebe envuelto en un paño, cubierto casi
totalmente con hollín negro. El bebe tiene un rasguño que le sangra a un lado de
la frente.
Eve se tapa la boca mientras que Gabrielle toma al niño con suavidad. Los ojos
de Gabrielle se inundan de lágrimas pero ella intenta contenerlos lo más que
puede.
EVE
(Voz rota)
No puedo creer que esa cosa hiciese algo así y a un niño, menos.
Gabrielle sostiene al bebe contra su pecho. Eve mira alrededor y entonces, mira
a un lado de la viga donde encontraron al niño y divisa a una joven mujer
postrada en la tierra. La mujer todavía está viva, su respiración es muy
desigual, tiene una herida grande en su pecho.
EVE
Ella todavía está viva.
Gabrielle mira hacia atrás y se arrodilla al lado de la mujer. Eve toma su mano
y la sostiene sobre la frente de la mujer. La mujer abre los ojos.
MUJER
(Tartamudea)
M-mi…bebe. ¿Dónde está mí…be-bebe…?
GABRIELLE
(Acercándolo a sus brazos)
Justo aquí.
La mujer fuerza sus ojos a abrirse e intenta difícilmente extender sus brazos
hacia su hijo pero falla.
MUJER
(Confusa)
Mi bebe…
Eve mira a Gabrielle y luego vuelve a la mujer. Coge la mano de la mujer, la que
ya está fría. Gabrielle extiende los brazos hacia Eve y le pasa al bebe.
GABRIELLE
No hay nada que podamos hacer, Eve. Mira.
Eve mira a la mujer, ahora sus ojos miran fijamente en blanco. Está muerta.
Eve agacha la cabeza, las lágrimas caen de sus ojos. Mira a Gabrielle. Gabrielle
intenta sostener sus propias lágrimas y mira al niño que tiene en sus brazos. Se
da cuenta que el niño no se mueve. El pequeño cuerpo está flojo en sus brazos.
Gabrielle deja salir una larga respiración, y después deja al inmóvil niño
encima de su madre. Eve toma la mano de la mujer que aún sostenía y la deposita
alrededor del niño, como si hubieran muerto juntos, la madre sosteniendo a su
hijo en sus brazos.
Eve se curva, junta las manos y reza un rezo silencioso para los dos cuerpos que
acaban de perder la vida. Gabrielle suspira. Cuando Eve acaba, se levanta y mira
a Gabrielle.
EVE
Nadie merece esta clase de muerte, especialmente jóvenes de esta edad. Ése
demonio lo pagará.
Gabrielle asiente y deposita una mano en su hombro.
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Fin del Segundo Acto |