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Tercer Acto |
CORTE A:
El sol está cayendo. Eve y Virgil están sentados en la mesa al lado de la
chimenea, el fuego parpadea dentro de ella. Hay un bote grande en la mesa en el
cual Eve prepara el tónico. Las toses se oyen desde la habitación. Eve y Virgil
se levantan rápidamente para inspeccionar a Kara y Theon. Kara y Theon ambos
están peor de lo que antes estaban, se ven enfermos.
THEON
(Gime)
Ohhhh.
VIRGIL
Eve, se están poniendo peor ¿No has dicho que Eli les ayudaría?
EVE
(Hace una mueca de dolor, dándose cuenta de que sus rezos no tienen el efecto
deseado)
No siempre entiendo por qué hace lo que hace, pero tenemos que tener fe. El
tónico ya debe de estar listo-- ¿puedes ir y traer ese bote por favor, Virgil?
VIRGIL
Está bien.
Abandona el dormitorio y luego vuelve con el bote. Eve lo coge y cuidadosamente
les da de comer el medicamento a cada uno de los niños con una cuchara, después
le devuelve el bote a Virgil, quien ha estado muy quieto, mirándola.
EVE
Como te dije, Virgil, ésta no es la cura pero debería de ayudar a bajar la
fiebre y a hacer que se sientan algo mejor—ayudarles a hacer frente a lo peor de
la enfermedad. Todo lo que podemos hacer ahora es esperar que, con este
medicamento y con la ayuda de Eli, se recuperen. Dales más de esto cada unas
horas. Y cuídalos bien.
VIRGIL
De nuevo, gracias.
EVE
Creo que debería ir a buscar a mi madre… ¿Entonces no necesitas nada más?
VIRGIL
No, vete. Ya has ayudado bastante.
EVE
Adiós, Virgil.
Ella extiende la mano para estrecharla y entonces vuelve a apartar la mano y
mira al suelo, avergonzada, obviamente superada por la conciencia de que ella
mató al padre de Virgil. Virgil extiende la mano y coge la suya, estrechándola.
Sus miradas se juntan. Luego, despacio, Eve sale de la casa.
CORTE A:
El pasillo del gobierno, ahora iluminado con candelas, fuera está oscuro. Xena
todavía está analizando el mapa con Cleon. Intentando decidir el mejor lugar por
donde atacar.
XENA
Si queremos derrotar al ejército espartano, tendremos que utilizar tácticas que
ellos no esperen. Pero recuerda que los espartanos son magníficos combatientes;
Tendremos que disimular. Lo que tenemos que hacer es dividir nuestras tropas en
tres grupos. Los primeros enfrentarán a los espartanos en campo abierto, y
entonces fingirán que todo va bien. Los espartanos los perseguirán, y entonces
los engañaremos aquí (Apunta al mapa) donde las dos otras partes de nuestras
tropas esperarán a ambos lados del paso para atacar -- de modo que atrapen al
ejército espartano.
CLEON
Parece un buen plan. Iré a decírselo a las tropas y las tendré listas para la
batalla de mañana. Nuestros exploradores nos han dicho que Esparta está
preparando un ataque contra la puerta del oeste de Atenas muy pronto.
XENA
Está bien.
Cleon mira el mapa otra vez y después se va. Xena suspira y luego camina hacia
la ventana que está detrás de ella, mirando fuera en la noche. Hay un flash de
luz azul detrás de Xena.

ARES
(Aplaude tres veces con sarcasmo)
Bien, si es Xena, la gobernadora de Atenas. Xena al frente de un ejército…he
estado mucho tiempo esperando la llegada de este día (Sacude la cabeza fingiendo
sorpresa, fingiendo repentinamente recordar algo) Espera un momento— creo
recordar claramente a alguien diciendo que no deseaba conducir un ejército o
gobernar otra vez…
Xena se da la vuelta.
XENA
Bueno, estas son circunstancias especiales.
ARES
(Camina sin prisa hacia ella)
Sabes, Xena (Baja su voz seductoramente); quizás todo es especial cuando viene
de ti. (Extiende su mano hacia fuera para tocar su cara y ella se aleja) Sean
las que sean las circunstancias…haces bien.
XENA
¿Qué es lo que quieres? ¿Estás aquí para disfrutar de la pequeña diversión?
Excepto que yo no la llamaría pequeña…Esparta y Atenas, las dos ciudades más
grandes al alcance de Grecia, yendo a luchar para que el bien gobierne—tienes
que estar contento.
ARES
(Sonríe)
En realidad, estoy aquí para ayudar.
XENA
(Caminando alrededor)
¿Qué? ¿Has dicho exactamente lo que creo que has dicho—quieres ayudar?
ARES
Eso es.
XENA
Bueno. Ares, nunca has ayudado a nadie excepto a ti mismo.
ARES
Xena, tú más que nadie sabes que eso no es verdad. ¿O quizás deberías de
preguntarles a Gabrielle o a Eve para que lo recuerdes?
XENA
(Un poco avergonzada)
Sí…eso fue diferente.
ARES
¿Cómo? (de una manera desafiante)
XENA
Bueno…simplemente fue.
ARES
¿Así que todavía no confías en mí?

XENA
Vamos, Ares. ¿Qué escondes en tu manga? (Levanta los brazos sarcásticamente y
ella resopla impacientemente) ¿Cuál es el plan?
ARES
Mira, Xena, si los espartanos ganan, entonces mis templos más grandes, aquí en
Atenas y en todos los territorios que Atenas controla hasta ahora, serán
destruidos. Voy ha perder a muchos de mis seguidores.
XENA
(Sacude su cabeza)
Debería de haberlo visto venir—Ares mirando por el mismo.
ARES
(Sonríe astutamente)
¿Qué puedo decir? No soy un dios sin mis templos o mis seguidores.
Xena le concede una curiosa, escéptica mirada, estrechando sus ojos.
XENA
¿Por qué deberían los espartanos destruir tus templos? La conquista es su
principal negocio. Diría que serían vistos como grandes guerreros ante el Dios
de la Guerra.
ARES
Oh, las cosas no han ido muy bien entre nosotros desde que los espartanos
perdieron un par de guerras a pesar de rogaron en busca de mi ayuda.
Desafortunadamente, cuando, estaba ocupado intentado ser mortal, sabes. Así que
ahora, están resentidos conmigo. Sabes, Xena, me está costando bastante
reconstruir mi base de poder como Dios después de que pasase todo ese tiempo
siendo mortal. No puedo permitirme este tipo de contratiempos.
XENA
(Gimotea falsamente)
Oh, me siento tan mal por ti.
Se vuelve a acercar al mapa. Ares la sigue y examina el mapa.
ARES
Así que, ¿planeas engañar a los espartanos para que caigan en una trampa aquí en
este valle y atacarlos por los dos lados? Está bien; debería de funcionar
mientras que ellos no lo vean venir.
XENA
Bien, eso espero. (Pausa) Supongo que no necesito tu ayuda entonces, ¿la
necesito, Ares?
ARES
Nunca se sabe.
Se ha ido en un flash de luz. Ella mira a donde él estaba y después ve a su hija
entrar en la habitación
EVE
¿Madre? ¿Estás sola? Pensé que estabas hablando con alguien.
XENA
No, no era nadie. ¿Cómo siguen el hermano y la hermana de Virgil?
EVE
(Triste)
Están enfermos, Madre. Les hice un brebaje de una receta que aprendí en la
India. Estoy esperando a que ayude…
XENA
Eso espero, Eve. Está bien que ayudes a cuidar de ellos. (Sonríe alentadoramente
y la rodea con el brazo mientras que salen de allí)
EVE
¿Dónde está Gabrielle?
XENA
Se fue a Potedaia ha asegurarse de que su familia se encuentra bien. La plaga se
dispersó allí también. Espero que podamos ir a reunirnos con ella tan pronto
como termina la batalla de mañana.
EVE
¿Batalla?
XENA
Sí, Esparta planea atacar así que nosotros estaremos listos para recibirlos. Me
iré temprano en la mañana, Eve. Pero si mi plan funciona, la batalla de mañana
debe de ser el final de la guerra.
EVE
Está bien, Madre. Solo ten cuidado…no podría soportar perderte…otra vez.
XENA
Lo tendré. Lo prometo.
Se sonríen la una a la otra; Eve reclina la cabeza contra su madre, observando
la noche cuando nosotros:
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Fin del Tercer Acto |