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Primer Acto |
CORTE A:
Xena y Gabrielle montando sus caballos, Argo mira desimpresionada.
GABRIELLE
(Se dirige a Xena)
¿Estás segura de que quieres ir a la granja?
XENA
(Con una mirada confundida)
¿Por qué no iba a querer?
GABRIELLE
Bueno, solo creo que puede que te sientas un poco incómoda allí. Después de
todo, es donde Ares vivió como mortal. Apuesto a que todavía puedes olerlo en
todo el lugar.
XENA
(Se ríe)
Necesitamos algún lugar donde quedarnos antes de reunirnos con Eve en una
semana. La granja está justo en mitad de nuestro camino.
GABRIELLE
Supongo. (Se mueve en su silla de montar)
XENA
¿Estás segura de que eso es todo?
GABRIELLE
(Toma una profunda respiración)
He estado teniendo este sueño. Es bastante tonto Xena; aunque no sé porqué me
está incomodando. Es que es tan real.
XENA
(Gira los ojos)
Si te incomoda no tienes más que contarme sobre él.
GABRIELLE
(Mira a xena y una pequeña mirada de temor recorre su cara)
Sueño que yo (murmura) toqué a Ares. Sabes, lo toqué. (Mira avergonzada) Fue
cuando estábamos en la granja y compartiendo la cama.
Una aliviadora sonrisa alegra la cara de la bardo y da un toque a su yegua para
que se mueva más rápido. Ha sido fácil decirle a su amiga lo que había pensado.
Después de tres pasos se da cuenta que Xena no está con ella. Gabrielle se
voltea para ver a Xena agarrándose el costado y poniéndose roja por reprimir la
risa. Cuando los ojos azules se encuentran con los verdes, la Princesa Guerrera
se echa a reír en un ataque de risa, casi cayéndose de Argo.
GABRIELLE
¿He dicho algo gracioso?
CORTE A:
AFRODITA
He cambiado de opinión. No hay manera alguna en la que yo pueda permanecer aquí.
La Diosa del Amor se voltea para irse pero Ares la agarra de la muñeca. Se puede
ver una perfecta puesta de sol detrás de la vieja granja.
ARES
El trato ya está hecho; la apuesta ha comenzado. No puedes echarte atrás ahora.
¿Qué pensaría la gente? La Diosa del Amor sin aguante. (Sonríe con malicia)

La sonrisa pronto se va de su cara cuando Afrodita le golpea. Con una sacudida
de sus rubios rizos y una agitación de su mano reaparece con un adecuado
conjunto de chica de granja pero aún así con el toque de Afrodita. La Diosa del
Amor viste un cortísimo pantalón rosa y un sujetador también rosa. Pequeñas
sandalias adornan sus pies. El conjunto está cubierto por puntos más rosados.
ARES
Siempre la más moderna, estoy seguro de que los pollos van a estar realmente
impresionados.
AFRODITA
Estoy intentando meterme en el papel. Mente, cuerpo y moda.
ARES
Me alegra ver que te dedicas a ello. (Sonríe) Vamos, Horacio.
Horacio y Ares comienzan su camino hacia la casa mientras que Afrodita gira los
ojos y da un brinco para alcanzarlos.
La cámara vuelve para ver la granja, la casa, la colina y tres pequeñas figuras.
CORTE A:
Imagen de la sala de estar, aproximándose lentamente a una figura que se
encuentra en la esquina. Greba oye las voces provenientes de fuera. Se lleva la
mano a la boca, sus ojos se abren de par en par, obviamente intentando reprimir
un grito. Falla.
GREBA
¡Ahhhhhhhhhhhhhhhhhhh! Marchaos. ¡Marchaos!
Grita tan fuertemente que es probable que se le haya oído en Tracia y Esparta.
Horacio comienza a lloriquear y Ares y Afrodita intercambian miradas de asombro.
Permanecen ante la puerta un momento. Greba sale corriendo de la casa con una
sartén en la mano izquierda, directa hacia Afrodita. Las dos mujeres caen al
pórtico y Ares estalla en carcajadas.

Greba se separa de la Diosa del Amor y luego se fija en Ares.

GREBA
Siento haberos abordado de esta manera. Es que esa banda de malvados hombres
quemó mi granero y han estado merodeando alrededor de mi casa. Me preocupaba que
fueseis ellos. Ya sabéis, una viuda joven como yo aquí tan sola. Soy muy
vulnerable; probablemente querían violarme.
ARES
(Piensa en la idea de pasar la noche con Greba)
¿Planeabas luchar contra ellos con una sartén?
GREBA
Me pareció una buena idea en ese momento.
AFRODITA
(Mira a Greba de arriba a bajo)
Ella no es Xena, Ar.
ARES
Greba, mi hermana Afro…Afri. Afri, ésta es Greba.
AFRODITA
(Murmura “¿Afri?”)
Oh señor.
GREBA
Nunca me dijiste que tenías una hermana, Aresis.
Ares simplemente sonríe y Afrodita gira los ojos. Greba se vuelve y entra en la
casa. Afrodita agarra a Ares del brazo para pararlo.
AFRODITA
¿Aresis? Es original. ¿Tú no usabas el cien por ciento de tu intelectualidad
cuando eras inmortal, verdad?
ARES
¿Tú lo has hecho alguna vez? (se ríe antes de seguir a Greba)
CORTE A:
GABRIELLE
¿Hemos llegado ya?
Xena se voltea hacia Gabrielle y le lanza “la mirada”.
GABRIELLE
Solo preguntaba.
Argo continúa inexpresiva.
ARGO
(Relincha irritablemente; traducción)
Estoy segura de que he visto este pedazo exacto de Grecia hace cinco minutos.
CABALLO DE GABRIELLE
(Relincha; traducción)
Relincha.
XENA
Pronto estaremos allí, Gabrielle.
GABRIELLE
Pero está anocheciendo.
XENA
¿Y qué? ¿Es que repentinamente te asusta la oscuridad?
GABRIELLE
No, es solo que estoy cansada y tengo frió.
XENA
Que sorpresa.
GABRIELLE
¿Qué es lo que has dicho, Xena?
XENA
(Cambiando de tema)
Hay está la granja del viejo Ares.
Xena señala a la pequeña casa en la distancia. Comienzan a galopar.
CORTE A:
Greba oye las pisadas de los caballos en la dura tierra antes que Ares y
Afrodita. Agarra la sartén y se aferra a Ares por supervivencia. Afrodita sofoca
una sonrisa. Ares intenta en vano separar a Greba de su cuerpo. Una ruidosa
explosión se oye cuando irrumpen los truenos y inesperadamente comienza a
llover.
Unas Xena y Gabrielle muy mojadas y cansadas irrumpen por la puerta y se
asombran al ver a Ares, Greba y Afrodita.

XENA
(Le lanza “la mirada” a Greba)
¿Pero qué…?
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Fin del Primer Acto |