7.05 Bloodlust I

 

Cuarto Acto

CORTE A:

Noche en Roma. Corte a la celda de la cárcel donde está Eve tumbada en la cama, mirando fijamente el lugar. Se oyen ligeros golpes en la puerta, la cual se abre y Virgil, quien viste una capucha es rápidamente introducido dentro. Él tira de la capa liberando sus ojos.

EVE

Virgil…así que el guardia te ha encontrado. (Sonríe tentativamente)

VIRGIL

Sí, estaba balbuceando sobre que yo era tu marido—Xena dijo que ya me lo explicaría más tarde.

EVE

(Riendo suavemente)

Identidad equivocada. Y otro más enamorado de mi madre. (Hablando con rapidez, como si no supiera que es lo que está diciendo y quiere terminar con ello) Virgil, sé que mi madre y Gabrielle piensan que voy a salir de ésta, pero ellas no saben lo que realmente pasó con Augusto. Yo… lo oiréis todo mañana, pero quiero que sepas algo. (Pausa)

VIRGIL

¿Algo va mal?

EVE

Quiero que sepas que… (Sacudiendo la cabeza) no espero que algún día me perdones, pero quiero que sepas que si pudiera cambiar algo de mi pasado como (Se le rompe la voz) Livia, sería que tu padre todavía pudiera ver al hombre tan maravilloso que tenía como hijo.

VIRGIL

Eve… (Se sienta en la cama al lado de ella y le limpia el rastro de lágrimas que hay en su cara) Yo—

 

Eve still in jail

 

EVE

(Interrumpiendo)

No, no digas nada, por favor. Incluso si dices algo que sea bueno o cualquier cosa, no podré estar de acuerdo contigo. Y no debería de estar bien. Solo quería que lo supieras. Eso es todo.

VIRGIL

¿Crees que te nombrarán culpable?

EVE

(Duramente)

Sé que lo harán. Yo lo maté. Pero como he dicho, no entendéis lo que pasó.

VIRGIL

Pues hazme entender.

El guardia que les ha ayudado a reunirse abre la puerta detrás de ellos.

GUARDIA

Me temo que es todo el tiempo que puedo daros. Didus necesita verme y no confío en ninguno de los otros para que te vean volver a la posada. (Virgil se levanta)

EVE

Virgil, diles a mi madre y a Gabrielle que si me declaran culpable que no se preocupen por mí, me lo mereceré—y que las quiero a las dos.

VIRGIL

Es tu madre—se preocupará. Créeme. Pero, se lo diré.

EVE

Gracias. (Virgil se tapa la cara con la capa y se marcha)

CORTE A:

Una gran habitación llena de gente sentada en hileras al estilo de bancos. En la primera fila están Gabrielle y Virgil, quienes permanecen cogidos de las manos para conservar la calma y la esperanza. Hay una especie de escenario justo delante de ellos. Eve está sentada en la lejana esquina a la derecha, haciendo frente a la muchedumbre, con dos guardias a cada lado. En la esquina opuesta hay trece hombres, todos vestidos con togas, que actúan como jurado. Justo en frente de ellos está el trono que el Emperador Claudio está ocupando actualmente. En frente de Eve hay un banco donde permanecen Didus y Xena sentados al final de éste. Al lado de Eve hay un asiento vacío de madera para los testigos.

CLAUDIO

(Se levanta)

Ciudadanos de Roma, estamos aquí reunidos por el juicio de Eve—antiguamente Livia—de los elianos, quien está acusada de asesinar a nuestro buen Emperador Augusto Cesar. Si es declarada culpable, como espero que todos sepáis, el castigo por la alta traición es la crucifixión. (Se sienta) Proceded.

DIDUS

Eve, ¿Te declaras culpable o no culpable de los cargos? Antes de que contestes, que sepas que si te declaras culpable, todavía puedes ser interrogada. Tú todavía posees propiedades en Roma—villas, tierras y más. Si te declaras culpable, puede que no sean devueltas al estado si eres declarada culpable. Los muertos no tienen necesidad de costosas casas.

EVE

(También se levanta)

Entonces no culpable. Por ahora.

DIDUS

¿Qué quieres decir?

EVE

(Encogiendo los hombros)

Si me declaráis culpable, tendré que cambiar mi suplica para evitar que mis propiedades sean entregadas al estado.

Xena intenta ocultar una sonrisa. La risa se puede oír entre la muchedumbre.

DIDUS

(Gira los ojos)

Obviamente la elegancia la ha heredado de su madre.

EVE

Me juzgáis a mí, no a ella. Mantenlo así.

DIDUS

(Comienza el juicio mordazmente)

¿Es verdad que…?

CORTE A:

Un punto a mitad del juicio. Ahora Didus interroga a una anciana.

DIDUS

Y cuando viste a Livia y Ares y los oíste hablando, ¿Parecía Livia tener alguna duda sobre que era su destino exterminar al culto de Eli?

MUJER

(Mirando a Eve con odio, quien permanece sentada y mirando fijamente sus manos)

No, no la tenía. Ella quería matarlos a todos. Ares prácticamente tuvo que retenerla en mitad de la noche para que no fuera a sus templos. Recuerdo que dijo algo sobre como los seguidores de Eli eran unos auténticos locos y que no tenían ningún sitio en el mundo civilización.

DIDUS

Entonces, ¿Crees que definitivamente es capaz de matar a inocentes?

MUJER

¡Pues claro, la he visto hacerlo con mis propios ojos!

DIDUS

¿Crees que ahora que es un miembro más de este culto—perdonadme, religión—ella todavía piensa en la lujuria de sangre y asesinato y podría dejar a un lado su lado pacífico en cualquier momento?

MUJER

Por supuesto.

DIDUS

¿Crees que ella mató a nuestro Emperador?

MUJER

No tengo ninguna duda respecto a todo eso. Si la puta pudo ordenar las muertes de mujeres y niños inocentes quienes no cometieron ningún crimen, entonces supongo que ella encontró la manera más dolorosa para enviar al hombre que le prometió—y se equivocó en darle—el mayor imperio del mundo al otro lado.

De repente, un flash familiar de luz azul, se aclara para revelarnos a Ares permaneciendo en mitad del escenario. Los murmullos circulan entre la muchedumbre y vemos la sorprendida cara de Xena, cuando nosotros:

CORTE A:

CONTINUARÁ

[Virgil se sorprendió al encontrarse con que él había estado casado con Eve sin saber nada a lo largo de la producción de esta película]

 

Fin del Cuarto Acto