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Primer Acto |
CORTE A:
Perspectiva de la ciudad. Está abarrotada, con cada uno disfrutando del festival. Xena, Eve y Gabrielle entran en una taberna. Se ve a un guerrero sentado en la esquina, vestido con un sutil atuendo al estilo romano. Tiene una pose muy seca y varias cicatrices en la cara. Cuando Eve entra, se levanta, deja algunas monedas en la mesa por la su bebida y se marcha. Xena, Gabrielle y Eve se sientan; cada una con su bebida. Virgil entra.

VIRGIL
(Yendo a donde están las tres sentadas)
¡Mirad quienes están aquí!
XENA
Virgil.
Le sonríe calurosamente a Virgil y Gabrielle intercambia un abrazo, levantándose antes y abrazándolo ella misma. Eve permanece sentada pero Virgil también la abraza con rapidez; es obvio que él ya no la odia más, aunque se siente algo incomodo con ella. Eve sonríe tentadamente.
GABRIELLE
¿Quieres algo de beber?
VIRGIL
Una cerveza estaría bien.
GABRIELLE
(Llamando, para ser oída por encima del ruido de la taberna)
¡Camarero! ¡Otra cerveza, por favor! (Voz normal) ¿Cómo has estado?
VIRGIL
¡Genial! Genial. Hubo una competición de bardos en Tebas la semana pasada, escribí un poema especialmente para ello—gané el primer premio. Puedes leerlo alguna vez si quieres—me encantaría oír tu opinión.
GABRIELLE
(Contenta)
¡Felicidades! ¡Me encantará leerlo!
El camarero viene con la cerveza de Virgil.
VIRGIL
Gracias. (A Gabrielle) Solo hazme saber cuando quieres leerlo.
EVE
¿Y cómo están Kara y Theon? Mejor, sospecho.
VIRGIL
Sí, de hecho mucho mejor. Lo que fuera que les diste, seguro fue el truco. Gracias otra vez.
Eve asiente. Repentinamente, el mismo guerrero al que hemos visto anteriormente, viene acompañado con diez hombres más vestidos con ropas romanas y se dirigen directamente hacia Xena y los otros. Los cuatro se levantan, Xena, Gabrielle y Virgil desenvainan sus respectivas armas. Eve solo permanece allí de pie, obviamente reconociendo al extranjero.

GUERRERO
No estamos aquí para luchar. Estamos aquí para llevar a Livia— (Indica con la cabeza a Eve) —ante la justicia.
EVE
Didus, mi nombre es Eve—tú lo sabes. Y no necesitas a estos matones. Iré.
Ella camina hacia él, ignorando a Xena.
XENA
¡Espera un minuto! ¿Qué está pasando? ¿Eve?
EVE
¡Madre, lo siento! Tenía que habértelo dicho antes—
DIDUS
(Cortando a Eve)
Atadla. (A Xena) ¿Tu querida hija no te ha dicho nada? ¡Ella asesinó al Emperador Augusto!
Visión de la cara boquiabierta de Xena.

XENA
Eve… ¿es eso verdad?
EVE
(Agacha la mirada)
Sí, yo lo maté.
DIDUS
¿Ves? ¡Lo admite!
XENA
Puede ser. Pero esta chica es mi hija y no va a ir a ninguna parte.
DIDUS
(Gira los ojos)
Cogedlos—pero primero sacadla del camino. No la queremos dañada.
Sin oponer resistencia Eve es apartada del camino por otros dos guerreros, mientras que el resto ataca a Xena, Gabrielle y Virgil. Didus se queda atrás, vigilando a Eve. El resto de la gente de la taberna se aparta del camino al ver a Xena coger una antorcha, tomar un trago de su bebida y soplar una llama enorme hacia dos de los soldados. Gabrielle lucha con dos—con sus dos sais—Virgil lucha con uno. Xena da la vuelta sobre Gabrielle y Virgil para dar un puñetazo a otro hombre antes de saltar en el aire y dar una patada a otros dos más. Gabrielle termina con sus hombres y se dirige hacia el último de los hombres que permanece de piel, con el cual Virgil está luchando, pegándole en la cabeza con su sai. Xena intenta apartar a Eve de los dos guardias.
EVE
Madre, detente, tienen razón.
DIDUS
Oh genial. Livia tiene más sentido común que la última vez que nos vimos.
XENA
Te lo ha dicho, su nombre es Eve.
DIDUS
Bien, entonces Eve (lo hace obviamente como un insulto) parece que vas a volver a casa.
XENA
¿Qué parte de “no” no has entendido? Ella no va a ir a ninguna parte y dejaremos fuera de juego a todos los soldados que hagan falta para que te des cuenta—
EVE
(Interrumpe)
Madre, espera. (A Didus) ¿Vamos a ir a Roma?
DIDUS
¿A dónde sino? El Emperador Claudio está esperando para juzgarte por tus crímenes. Debes saber, Eve, que el castigo por la alta traición es la muerte.
Xena comienza a hablar, pero Eve la interrumpe otra vez. Gabrielle y Virgil están todavía de pie, vigilando que ningún soldado se vuelva a levantar.
EVE
Tengo el derecho de elegir a alguien para que actúe como mi defensor, ¿No es así?
DIDUS
Sí.
EVE
(Levanta una ceja y sonríe)
Entonces elijo a Xena, mi madre.
DIDUS
(No muy contento)
Muy bien. Vamos.
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Fin del Primer Acto |