7.05 Bloodlust I

 

Tercer Acto

[RETROCESO]

Roma. La arena de la última lucha de “Livia”, abarrotado otra vez de gente. Todavía no ha habido ningún combate—Eve hablará primero.

CORTE A:

El telón del Royal box, el cual se abre para revelar a Augusto y Eve, quien ahora lleva puesto el conjunto verde de “El Dios Que Conoces”.

AUGUSTO

(Se levanta y le habla a la gente)

Ciudadanos de Roma, antes de continuar con los combates de los gladiadores, tengo aquí a alguien que quiere hablaros a todos vosotros. Ella es…ella cometió algunas atrocidades en el nombre de Roma y quiere disculparse por ello.

Eve se levanta—la gente de la arena comienza a abuchearla, parecen muy enfadados. Pero su molestia se va rápido.

EVE

Por favor… dejadme hablar.

 

 

 

La gente se calma bastante dejándola hablar, aunque todavía no parecen felices.

EVE

Yo, yo sé que no os gusto a muchos de vosotros—y que muchos de vosotros me odiáis—por lo que hice en el nombre de esta estupenda ciudad. Pero, quisiera que supierais que los asesinatos de los seguidores de Eli y otros muchos son los más terribles pesares que tengo. Si pudiera regresar atrás en el tiempo y cambiar mi creencia, mi… si pudiera detener mi vida antes de convertirme en el monstruo que fui, lo haría sin pensarlo. No puedo pedir vuestro perdón porque sé lo duro que sería, pero pido que… pido que se me dé la oportunidad de redimirme de mis actos. Unos muchos de vosotros quizás sepáis que mi madre es Xena, la Princesa Guerrera. Me propongo seguir su ejemplo y enseñar acerca del amor de los elianos y tratar de ayudar a calmar el terror que sembré en este Imperio que poseemos. Lo siento.

Parpadea unas cuantas veces y se sienta. La gente no reacciona solo permanecen callados. Está claro que quisieran que los combates comenzaran.

AUGUSTO

En la primera batalla lucharán…

[FIN DEL RETROCESO]

Eve derrama una lágrima ante la mención de los hechos y Xena la rodea con el brazo.

XENA

Entonces, eso es lo que pasó.

EVE

(Sonándose)

No exactamente…

[RETROCESO]

Hay dos guerreros en la arena, uno tiene su espada en la garganta del otro. Eve ve cómo Augusto baja el pulgar. El guerrero mata a su victima.

EVE

¿Por qué has hecho eso?

AUGUSTO

¿Por qué no? De hecho tú me diste la idea.

EVE

(Horrorizada)

¿Qué?

AUGUSTO

Tienes que tomar medidas con semejante escoria—no puedes simplemente perdonarles. Son criminales, Eve.

EVE

¿Qué hicieron?

AUGUSTO

¿Ellos? (Se ríe) No lo sé. Pero estoy haciendo un ejemplo de ellos. El otro también será asesinado. No estoy diciendo que esté de acuerdo con el asesinato de gente inocente, pero tú tenías una idea correcta acerca del asesinato de los elianos.

EVE

(Muy disgustada)

¿De qué estás hablando? Los asesiné-- ¿No has oído lo que acabo de decir?

AUGUSTO

No, no, quiero decir haciendo un ejemplo para la gente y enseñándoles que tienes el poder para hacerlo.

EVE

¡Ellos saben que eres poderoso—tú eres el Emperador! No necesitas probarlo.

AUGUSTO

¿Qué es el poder sino lo usas? Te relajas por algunos meses, y la siguiente cosa que sabes, es que el Senado intenta asesinarte.

EVE

Julio Cesar tuvo demasiada sed de poder—es por eso por lo que fue asesinado. Puede que caigas de la misma manera.

AUGUSTO

Eso es exactamente lo que necesitas para demostrar tu poder

EVE

(Sacude la cabeza y se detiene)

Eso es un farol arriesgado. Esperaría que la gente tratase y viese lo lejos que has llegado—y no podrías matarlos, ¿Podrías?

AUGUSTO

No podría decirte.

EVE

¿Podrías?

AUGUSTO

(Un poco irritado)

Eve, realmente no lo sé.

EVE

Augusto, por favor dime que no crees que matar a gente es buena idea.

AUGUSTO

(Rompiéndose un poco ante ella—quería termina con esa conversación)

Si ello sirve a tu propósito, puede ser. Todo vale para un final.

EVE

(Disgustada)

Has cambiado—y no para bien.

Sacude la cabeza, se levanta y se va.

[FIN DEL RETROCESO]

EVE

(Hablando lentamente)

Y el cambio que tuvo. Sin mí—sin Livia—para proteger su precioso Imperio, tuvo que hacerlo él mismo. (De repente parece asustada, se vuelve hacia Xena, quien no parece muy feliz) ¿Y sabes cuál fue la peor parte? Que tenía razón.

 

 

 

XENA

Eve, no quieres decir eso.

EVE

(Sacude la cabeza, amargamente)

Lo hago. (Agacha la mirada, siendo incapaz de sostenérsela a Xena) Me ha funcionado antes—coges al más fuerte de tus oponentes y lo matas de la manera más espantosa que puedas—en público. Nadie da un paso fuera de la línea por un rato. Y luego, cuando lo hacen, simplemente los matas también.

XENA

(Con la mirada en sus ojos, se puede decir que está recordando el tiempo en que ella hizo lo mismo)

Eve…

EVE

Pero con Augusto… debí de haberle dejado solo. Debí dejarle que cavar su propia tumba. Pero ignoré las enseñanzas de Eli y puse el asunto en mis manos.

[RETROCESO]

Habitación del palacio de Augusto donde se está quedando Eve. Eve está sentada, sosteniendo un pequeño frasco verde, mirándolo.

EVE

(Mientras que habla comienza a caminar alrededor)

Nunca pensé que necesitaría esto de nuevo. Pero…él ha cambiado desde que me fui con los elianos. Y definitivamente no para bien. El Dios de Eli dice que el amor es el camino hacia delante, no la violencia. Lo sé. Así que, mi…detención del odio no puede ser malo, no puede ser un pecado. Pero también dice que debes de querer a los demás—y perdonar a los que han pecado contra ti. Y él me perdonó. Entonces quizás estoy pecando.

En un espectacular flash de luz, el Arcángel Miguel aparece detrás de Eve, poniendo una mano sobre su hombro para calmarla. Ella se gira.

 

Michael

 

 

MIGUEL

Eve…mi niña. No te asustes.

EVE

Miguel, ¿Estoy haciendo lo correcto? ¿Estoy haciendo lo que tu Dios quiere?

MIGUEL

Sí, por supuesto que lo haces. Tú eres la mensajera de Eli—conoces su voluntad así como cualquiera de los que estamos en el cielo.

EVE

(Sacudiendo la cabeza, se aleja de Miguel)

¿Entonces por qué me siento tan asustada? ¿Tan dudosa? Antes, cuando predicaba el mensaje de Eli sobre el amor, no tenía ninguna duda en mi mente de que era por eso por lo que estaba en la tierra. Seguí todas sus órdenes entonces, y tú dices que ahora también lo hago—entonces, ¿Por qué me siento tan diferente?

[FIN DEL RETROCESO]

El guardia ha entrado. Parece ingenuo, pero se muestra muy valiente. Hay varios soldados al fondo.

GUARDIA

Está bien, la hora de la charla ha terminado.

XENA

(Se levanta, no muy contenta)

Todavía no hemos terminado.

GUARDIA

(Defendiéndose)

Hey, solo sigo órdenes, ¡No mates al mensajero!

EVE

(Fríamente)

No tiene esa intención, estoy segura.

GUARDIA

(Observando la mirada de Xena)

No, señora. (Señalando a los otros guardias) Dejadnos un momento. (Cierra la puerta, sin quitarle los ojos de encima a Xena) Escuchad, como he dicho, no puede hacer nada por…esto. Pero si lo deseas, puedo arreglar una cita con tu marido.

EVE

(Totalmente sorprendida)

¿Quién? ¿De qué estás hablando? (Mira a Xena, quien ha levantado las cejas hacia el guardia

GUARDIA

Tu marido… el compañero que ha entrado aquí contigo antes. Sé donde se encuentran él y la otra mujer. Sin embargo tú tienes que jurar que no dirás nada de esto a nadie, ninguna de las dos.

EVE

Pero… (La interrumpe Xena)

XENA

Sé, le encantaría.

GUARDIA

Tan pronto como pueda salir entonces, lo encontraré para ti. No puedo decirte cuando será. (Recordando sus razones para venir, su endereza y su cambio de conducta) Pero, tú debes de irte ahora, estoy preocupado.

XENA

(Reacia)

Eve…va ir bien, no te preocupes. Te lo prometo. (Se abrazan) Hasta mañana por la mañana. (Se marcha, seguida por el guardia, quien sonríe tras ella, obviamente atraído por Xena)

EVE

(Riéndose entre dientes)

Mi marido, ¿eh? Virgil querrá salir de ésta. O quizás el guardia.

 

Fin del Tercer Acto